lunes, 26 de enero de 2026
¡Óscar Puente, dimisión!
miércoles, 30 de abril de 2025
Mustang, Kelme y Álvaro Moreno
Apuntaba en entradas recientes que, ante los aranceles
impuestos por Trump, los ciudadanos deberíamos boicotear los productos
provenientes de los Estados Unidos. Personalmente, me tomo muy en serio mi
comportamiento como consumidor y rechazo esa frivolidad consumista del “ir de
compras”. Pienso en qué es lo que verdaderamente necesito sin sucumbir a caprichos
estúpidos y luego examino -sin necesidad de hacer una tesis doctoral- los
productos a adquirir teniendo en cuenta sus características y origen. Hace
pocas semanas he hecho algunas compras de las que estoy muy satisfecho y voy a
compartir con ustedes mis elecciones por si les resultan útiles.
Necesitaba unos zapatos deportivos negros, unas zapatillas de deporte y una cazadora larga de entretiempo. Estaba muy decepcionado con el resultado que me habían dado tanto los zapatos como las zapatillas, unas John Smith. Mi prioridad era que el calzado fuera cómodo, resistente, bonito y con un precio razonable. Los zapatos deportivos que elegí son de la marca española Mustang y no puedo estar más contento. Son comodísimos y su precio en la tienda Mustang del outlet de San Vicente del Raspeig me parece muy razonable, menos de cuarenta euros según creo recordar.
En cuanto a las zapatillas de deporte, tenía muy claro que debía primar la calidad, porque caminar es la base de mi ejercicio físico. En la búsqueda di prioridad al producto español con marcas como Paredes, Joma, J’Haiber y Kelme. Empecé por Kelme y no me hizo falta seguir. No sabía si todavía existía esta marca, puesto que no la he visto anunciada y las tiendas de deporte suelen estar copadas por Nike y Adidas. Sin embargo, existe y tengo la suerte de que vivo cerca del outlet de Kelme en el parque empresarial de Elche. La dependienta me aconsejó un determinado modelo y puedo decir que son las zapatillas más cómodas que jamás he calzado, y que su calidad se percibe en cada detalle. El precio, inferior a 50 euros. Sencillamente, espectacular.
La prenda de entretiempo para estos días
ventosos de primavera debía sustituir a una McGregor que compré hace años y
que me había dado un sensacional resultado. No lo tenía fácil. Igual se ríen de
mi ignorancia, pero mi mujer y yo entramos en una tienda desconocida de la avenida
Maisonave de Alicante llamada “Álvaro Moreno”. Enseguida encontré lo que estaba
buscando: una cazadora larga (lo llaman “cortavientos”) perfecta para esta
estación. No entraré en detalles, pero todo lo que vimos nos pareció de buena
calidad y también a un precio razonable. Antes de decidirme a comprar quise
indagar de dónde venía esta empresa. Resulta que se fundó en Osuna (Sevilla) y
está en proceso de expansión. Fantástico, también producto español.
Ya saben, Mustang, Kelme y Álvaro Moreno, tres marcas españolas que recomiendo sin reservas.
martes, 18 de octubre de 2022
Los taxistas de Elche no hacen facturas
Hace pocos días tuve que volar a otra ciudad por razones de trabajo y llamé a un taxi en Elche para que me trasladara al aeropuerto desde mi Universidad. Le pedí una factura al taxista y me dijo que no la podía hacer, que debía solicitarla por correo electrónico a info@radiotaxielche.es. Cuando volé de regreso sucedió otro tanto: taxi del aeropuerto a la Universidad y misma respuesta del taxista. Huelga decir que en la ciudad de destino los taxistas no tuvieron ningún problema en entregarme la factura solicitada de inmediato.
Siguiendo el cauce establecido por Radiotaxi Elche, escribí
el mail y adjunté los tickets que me habían dado los taxistas junto al justificante
de pago. Ha transcurrido un día entero y todavía no tengo las facturas. Telefoneo
y me dicen que lo vuelva a enviar señalando que es “urgente”. Ante mi perplejidad,
me dan el teléfono de sus propias oficinas para que sea yo el que les llame,
advirtiéndome de que no están antes de las 9:30.
Es absolutamente demencial que un cliente tenga que estar
dando estas vueltas para conseguir las facturas de dos servicios de taxi. Pero
no hay que olvidar que se trata de Elche, una ciudad empresarial con una
Universidad y con un aeropuerto internacional de los más importantes de España
en el que operan los taxis de Elche, no los de Alicante. La impresión que se
ofrece a cualquier persona que se desplace a Elche por motivos de trabajo y
necesite acreditar sus gastos de taxi es penosa, impropia de una ciudad pujante.
El Ayuntamiento debería tomar medidas para evitar esta situación. En lo que a
mí respecta, la próxima vez intentaré contratar servicios de un VTC, que seguro
que me hacen la pertinente factura.
P.D. Como la queja en el espacio sideral no surte efecto, he realizado la pertinente sugerencia por escrito al Ayuntamiento de Elche. Los ciudadanos debemos aprovechar la existencia de la sede electrónica para ayudar a mejorar el funcionamiento de los servicios públicos.
lunes, 5 de julio de 2021
Los pitidos de los electrodomésticos
Ayer mi mujer y yo compramos una tostadora horizontal. Ocupaba menos espacio que la que teníamos y disponía de tres tubos infrarrojos para tostar el pan. Tenía toda la pinta de una buena compra. La conectamos y la pusimos en marcha para comprobar que funcionaba y, en efecto, así era. La sorpresa llegó cuando nos avisó de que las imaginarias tostadas estaban listas. Un pitido agudo e intenso nos dejó boquiabiertos. “Se podrá regular este sonido, porque si no despertamos a todo el mundo de buena mañana” -nos dijimos-. Pero no, imposible, el ingenio no te avisa, más bien te acojona. No es un caso aislado. Tenemos una lavadora pelma que cuando acaba su programa insiste reiteradamente en que la paremos. Y si no acudes de inmediato sigue pitando rítmicamente cada pocos segundos. Por supuesto, la tostadora se vuelve por donde llegó. Es desagradable que los electrodomésticos te compliquen la vida.
domingo, 2 de octubre de 2011
"Generosa" oferta de Bancaja
viernes, 29 de julio de 2011
El final del caso Marcos Motor
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Los ruidos del frigorífico (II)
Finalmente el Liebherr 3213 respondió a las expectativas y es lo suficientemente silencioso como para que lo recomiende. Normalmente emite 39 db y hay veces que le he medido 38.6 db. Eso, créanme, está muy bien. Por otra parte, se conecta poco y su consumo es de los más bajos del mercado, 266 KW/año (es A+). El ruido proviene únicamente del zumbido del motor. Conserva magníficamente la temperatura desmintiendo a aquellos que piensan que sólo un no frost lo logra. Sin dudarlo, olvídense de los no frost, pues los alimentos están mucho más frescos y sabrosos. No pasa nada tener que descongelar una vez al año.
Llegar a este frigorífico nos ha costado muchos trastornos. Como sé que muchos de ustedes no estarán dispuestos a quedarse con un aparato que creían silencioso y que les amarga la vida, sepan que tienen derecho a devolverlo sin alegar causa alguna en los 15 primeros días. Lean las leyes de protección del consumidor y allí hallarán respuesta. Suerte.