Los medios de comunicación están publicando en portada que el CNI informó a España y a Marruecos de que 180.000 personas estaban preparándose para entrar en Ceuta uno o dos días antes de la invasión. Con una investigación en curso ante la Audiencia Nacional por graves delitos relacionados con la seguridad del Estado, no acierto a ver cómo es posible que determinados miembros del gobierno, empezando por su presidente, puedan eludir la imputación. De momento, consta la noticia. Espero que pronto la opinión pública refleje una todavía más enérgica exigencia de que Sánchez dimita y se convoquen elecciones urgentemente. Pero con su cara de aleación de titanio hoy ha afirmado que si el PSOE es imputado seguirá en su puesto defendiendo la presunción de inocencia de su partido, y que Zapatero hará campaña para el PSOE. Ver para creer. Este hombre ha perdido el juicio.
El blog de Tomás de Domingo
miércoles, 9 de septiembre de 2026
martes, 8 de septiembre de 2026
El informe PISA confirma el hundimiento de la educación en España
Me congratula ver la importancia que los periódicos han otorgado a los catastróficos resultados de España en el Informe Pisa. La conclusión no admite dudas: la educación de nuestros hijos refleja unas carencias alarmantes en competencias tan elementales como poder leer un texto y comprenderlo, y ya no digamos nada del bajísimo nivel en materias como matemáticas. No puede culparse de estos resultados a una inexistente masificación de la enseñanza, puesto que el número de alumnos en las aulas es muy inferior al de hace unas décadas. Las principales causas que se citan son la presencia constante de pantallas y móviles, y la ausencia de una cultura del esfuerzo que ha dado paso a un modelo de enseñanza que para no generar frustración u otros problemas opta por el aprobado fácil. El informe destaca que cada vez hay menos alumnos excelentes, natural consecuencia de igualar por lo bajo.
Quienes nos dedicamos profesionalmente a la educación universitaria llevamos percibiendo este desastre desde hace años con una completa impotencia.
Es descorazonador pedir que los estudiantes lean textos y ver que no sólo les
falta voluntad, sino que son incapaces de hacerlo. Dan muchísima pena, porque
les han robado una de las mayores riquezas que una persona puede atesorar, el conocimiento. Los
bienes materiales vienen y van, pero tenemos el deber de transmitir el
conocimiento, la sabiduría y las virtudes a nuestros hijos. No es su fracaso,
sino el nuestro. Les hemos fallado y estamos comprometiendo el futuro de
España.
Mención especial merece el resultado de País Vasco y
Comunidad Valenciana. Curiosamente, dos comunidades con lengua propia que se utiliza como lengua vehicular de la enseñanza. Además de estas lenguas, se insiste en el inglés y a ellos suman los colegios privados otra lengua extranjera para hacer de nuestros alumnos casi un Carlos V. El desastre se extiende a los colegios privados, incluso más que a los concertados. Algunos padres que apuestan por estos centros cometen el error típico del nuevo rico de creer que pagar
es sinónimo de buena enseñanza. Son colegios que para ganar más dinero se embarcan en metodologías docentes ligadas a la tecnología y la guinda consiste en hacer la pelota a los alumnos hasta el punto de “agradecer” su trabajo en
clase. A los padres se les cae la baba leyendo los buenos comentarios sobre sus hijos (así los mantienen en el colegio), y luego no comprenden cómo es
posible que cuando llegan a la universidad suspendan casi todas las asignaturas. Saben en
teoría varios idiomas y no son capaces de leer un libro. Urge un cambio de rumbo.
lunes, 31 de agosto de 2026
Sánchez apunta al Rey en la sesión de baño y masaje con Aimar Bretos
La entrevista -por así llamarla- de Aimar Bretos (un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo, como decía Fernando Galindo, el personaje protagonizado por López Vázquez) a Sánchez en la cadena Ser ha evidenciado, una vez más, la catadura moral del personaje, que sigue haciendo méritos para ocupar una posición destacada entre los mayores felones de la historia de España. Uno no sabe por dónde empezar, dada la gravedad de las mentiras. Según el dandi estragado, la culpa es de cualquiera que no sea Marruecos, afirmación falaz y absurda que rechazan todas las formaciones políticas, incluida su propia ministra de Defensa. Luego está eso de que nadie ha hecho más por Ceuta que su gobierno y que, además, saldrá reforzada. Me imagino lo que habrán sentido los ceutíes al escuchar semejante declaración. Seguimos con la reivindicación de su derecho a tener vacaciones, que si ha sido escuchada por Zelensky todavía pensará que el traductor se está quedando con él. Y atención a cómo desprecia a Aznar en su decisión de mandar a los boinas verdes a recuperar el islote de Perejil. Su frivolidad y felonía al ver en ello poco más que una patochada confirma que España está en manos de un agente de Marruecos. Para qué seguir: una auténtica vergüenza que supongo que abochornará a cualquier simpatizante del PSOE que todavía conserve algo de decencia.
Punto y aparte merece la mención al Rey. El masajista Aimar
Bretos aplicó las manos con suavidad en forma de pregunta: “¿Ha estado sobre la
mesa un viaje del Rey a Ceuta?”. Podía responder en un sentido u otro, sin
poner en la diana al monarca con reproches absurdos, puesto que el Rey no va a viajar
allí sin la autorización del gobierno. Pero no se ha conformado con una
respuesta neutra, sino que se ha lanzado al ataque contra Felipe VI. Se
ha permitido la falsedad -no corregida por el masajista, a esas alturas ya
convertido en utillero- de afirmar que el Rey lleva veinte años de reinado
(luego lo querrá maquillar diciendo que quería decir que hacía veinte años de la última visita
de Juan Carlos I), pero lo ha dicho en un tono de reproche que confirma que en su estrategia de sacudir y polarizar a la sociedad
española apunta contra la monarquía. Será su mayor error. Al igual
que Zapatero, Sánchez va a dejar el cargo muy joven. Le quedará un largo
horizonte para ser muy consciente de cómo va a pasar a la historia. Pero antes,
muy probablemente, deberá verse las caras con la justicia.
viernes, 28 de agosto de 2026
Otra hipótesis
Sigo preguntándome qué pretende Sánchez al permitir la degradación de la situación en Ceuta. En el anterior post barajé la hipótesis de la firmeza “in extremis” contra Marruecos; pero si ya de por sí resulta bastante inverosímil, creo que las comparecencias de Marlaska y Albares permiten aventurar otra hipótesis, más en la línea de la estrategia típica de Sánchez, aunque también disparatada. En un alarde de desfachatez, que provocaría alipori si no estuviéramos viviendo esta situación con suma indignación, no se les ha ocurrido otra cosa a estos ministros que afirmar que la movilización de los ceutíes para acabar con los asentamientos y expulsar a los invasores está alentada por los discursos de odio de la extrema derecha.
Que los españoles no hayamos sido capaces de mandar democráticamente a Sánchez al espacio sideral no dice demasiado en nuestro favor, pero pensar que la gente va a responsabilizar a la derecha de lo que está pasando es tomarnos por más tontos de lo que somos. Cualquiera puede entender la indignación de los ceutíes al ver su ciudad invadida, arruinada, y sin poder llevar una vida normal después de casi un mes. Es totalmente comprensible que se movilicen ante la felonísima inacción del gobierno. Semejante reacción no tiene nada que ver con ninguna ideología, sino con poder seguir con su vida, lo mismo que desearía un vecino de cualquier ciudad española. Sin embargo, mientras solivianta a los ceutíes, que le ven disfrutando de su piña colada en Lanzarote mientras escucha su playlist, Sánchez no tiene problema en que se generalicen estos incidentes, cada vez más graves, con el fin de culpar a la derecha.
Cualquier hipótesis que trate de explicar racionalmente lo que está haciendo Sánchez es disparatada, porque nada justifica que un dirigente esté de vacaciones cuando la integridad territorial de su país se ve amenazada. Si el PSOE y la izquierda insisten en responsabilizar a la derecha de los enfrentamientos que puedan producirse en Ceuta, quizá viendo en ello una estrategia brillante y maquiavélica urdida por zangolotinos como Iván Redondo, que disfrutan vistiendo bata blanca y examinando la política en una pipeta, descubrirán que nadie se lo traga.
miércoles, 26 de agosto de 2026
¿Tiene Sánchez algún propósito oculto al dejar que escale la crisis con Marruecos?
Sigo perplejo e indignado con el escandaloso comportamiento de Sánchez yéndose de vacaciones cuando la situación de Ceuta es insostenible y Marruecos sigue aumentando la tensión, profundizando en el desafío. Un político que desempeña un cargo es un servidor público y, por tanto, sus vacaciones y otros derechos laborales decaen ante las urgencias que plantea la propia realidad. Estoy convencido de que Sánchez no desconoce el coste que su comportamiento indigno y felón puede tener en su imagen pública ya suficientemente hundida. De ahí que haya que preguntarse, como siempre sucede con este personaje, qué intenciones alberga dejando que la situación en Ceuta se siga degradando y permitiendo que Marruecos se envalentone con declaraciones cada vez más retadoras. ¿Se ve acaso fuera de la Moncloa y acosado por los escándalos de corrupción se regala un carpe diem vacacional con su amada esposa? No creo que sea el caso, así que hay que barajar otras hipótesis.
Se habla mucho del apoyo que los Estados Unidos e Israel están proporcionando a Marruecos, lo que convertiría a este país en un enemigo temible. Sin duda Marruecos puede generarnos muchos problemas, sobre todo favoreciendo la llegada de africanos que desean entrar en Europa, o directamente organizando la invasión de nuestras ciudades y enclaves norteafricanos. Tenemos en el recuerdo la Marcha Verde sobre el Sáhara -que debería servirnos como enseñanza respecto a las consecuencias que tiene no hacerse respetar en las relaciones internacionales (recuerden la reacción de Thatcher ante la invasión argentina de las Malvinas)- y nos inspira temor que algo parecido se organice sobre las españolísimas, en palabras de Robles, Ceuta y Melilla. Percibo que hay mucho miedo a lo que pueda suceder con Marruecos, pero este sentimiento no debe impedir un análisis objetivo de la realidad.
Por mucho que Estados Unidos apoye a Marruecos, a los yanquis no les conviene perdernos como aliados, puesto que en nuestro territorio cuentan con bases militares y somos un Estado perteneciente a la OTAN con unas fuerzas armadas más potentes de lo que la gente se piensa, casi al mismo nivel que Alemania, por encima de Polonia. Nuestro gasto militar anual supera en quince mil millones anuales al de Marruecos, aunque ellos realicen un esfuerzo mayor en porcentaje del pib dedicado a defensa. Pero si dejamos a un lado la pura fuerza militar y pasamos a examinar la economía, podrán comprobar que el PIB de España ocupa el puesto 14 con 2090 miles de millones de dólares y Marruecos el 60 con 194,33 miles de millones de dólares (justo por detrás de Cuba, fuente https://www.worldometers.info/es/pib/pib-por-pais/). Es decir, la economía de España es casi once veces mayor a la de Marruecos y, además, forma parte de la Unión Europea.
En definitiva, estos datos reflejan que nosotros también le podemos causar algún "problemilla" a Marruecos, máxime cuando buena parte de su población no está muy feliz con el régimen tiránico que allí gobierna. Es evidente que Sánchez sabe esto perfectamente, así que me pregunto si quizá no está dejando que todo se degrade, que se visibilice una amenaza exterior, para llegado un determinado momento dar un puñetazo encima de la mesa y mostrar una fortaleza que aspire a sintonizar con una corriente de opinión que pida mano firme contra Marruecos. Sé que esta idea parece descabellada, puesto que se dice que Marruecos tiene información sensible sobre Sánchez, que es lo que explica el cambio de posición con relación al Sáhara y la reacción felpuda y genuflexa con Marruecos ante la invasión de Ceuta. Pero Sánchez no tiene ningún escrúpulo, sólo piensa en él, y no conoce el miedo, porque le importa más construir el relato que de él se escriba en los libros de historia que su propio sufrimiento presente. Por tanto, no descartemos un alarde de firmeza frente al moro. Y ya puestos, aunque sea tangencialmente y moleste lo que voy a decir, a todos aquellos que les gustan tanto las fiestas de moros y cristianos les diría que se busquen otra afición. Para mí las relaciones con los moros siguen siendo un problema muy real, así que yo me olvidaría del cimbreo comparsil, del alfanje al viento, del turbante y del habano.
jueves, 13 de agosto de 2026
Reflexiones sobre si el deseo domina a la razón
Topar con un autor que te nutre intelectualmente es una verdadera delicia. En cada línea sientes que sintonizas con él, que estás aprendiendo, y te sientes muy afortunado y agradecido. Me sucede con Alfredo Cruz Prados desde que leí “Ethos y Polis”, un libro excepcional dedicado a la filosofía política. Aunque pueda hallar alguna discrepancia, también he disfrutado y aprendido con “Sobre la realidad del Derecho”, otro libro monumental dedicado a la filosofía jurídica. Y recientemente acabo de leer “El sentido de la moral”, un excelente librito en el que sintetiza con suma claridad las principales ideas de “Deseo y verificación”, su gran obra sobre la ética o filosofía moral. Sin exagerar, es un libro extraordinario. En él, desde el profundo conocimiento que tiene de la obra de Aristóteles y Tomás de Aquino, presenta el pensamiento clásico sobre la moral de una forma muy clara, como sólo pueden hacerlo aquellos que han dedicado muchísimo tiempo a comprenderlo y a hacerlo suyo.
En “El sentido de la moral”, en línea con los dos grandes
maestros, refuta la ética kantiana basada en la contraposición entre obrar por
razón (en Kant, obrar por puro deber) y obrar por apetito. Cruz Prados afirma
que siempre obramos por apetito, incluso cuando creemos que actuamos movidos
por el sentido del deber: “El deber siempre tiene una razón, una justificación,
y esta razón no es otra cosa que un bien -un bien del propio sujeto del deber-,
que es objeto de un apetito, algo que el sujeto obligado desea. Siempre que
debemos hacer algo es para conseguir algo que queremos. El deber no es otra
cosa que el vínculo existente entre un sujeto que desea lograr un bien, y la
acción que se presenta como medio necesario para alcanzarlo”.
En esa relación entre el fin que apetece nuestra voluntad en razón del bien que representa y la elección de los medios para alcanzarlo se desarrolla el momento de la deliberación en el que la razón se pone al servicio de la voluntad. Al examinar la deliberación, Cruz Prados muestra convincentemente que la razón se subordina a la voluntad, hasta el punto de que nos engañamos buscando buenas razones para justificar aquello que deseamos: “Lo que la razón busca conocer es una acción que sea conforme con lo que la voluntad apetece (…). Esto es así porque, si la finalidad de la razón práctica es dar lugar a la acción, lo que esta razón ha de proporcionar a la voluntad en la deliberación, no es sólo un conocimiento objetivamente verdadero -un conocimiento que corresponde a cómo son las cosas en la realidad misma, sino un conocimiento que sea también motivador, que sintonice con la voluntad -con su tendencia o inclinación- y la haga moverse en la dirección marcada por dicho conocimiento, ya que la voluntad es lo único que propiamente mueve a la acción”.
Cuando deseamos algo la razón suele ingeniárselas para encontrar el camino no sólo para identificar y poner en práctica los medios adecuados, sino para justificar la propia acción, principalmente ante uno mismo. A alguien que no conozca la motivación que inspira dicho comportamiento, puede parecerle que determinadas acciones son estúpidas, torpes, impropias de alguien inteligente. Por eso, la única forma de comprenderlas es indagando su auténtica fuerza motriz: el apetito o deseo (en estos casos, equivocado). El deseo, más que nublar la razón, la doblega y es muy importante que encontremos situaciones en las que esto se manifiesta claramente en nuestra vida para aprender de ello. Les pondré un ejemplo que puede ayudarnos a comprobar lo que Cruz Prados señala. Imaginen que han decidido por razones de salud realizar un ejercicio prescrito por un fisioterapeuta en el que durante un tiempo deben mantener su cuerpo en una determinada postura. El ejercicio debe realizarse con los ojos cerrados durante unos 45 minutos. Ponen la alarma del reloj para que les avise de cuándo se ha cumplido el tiempo. Pues bien, imaginen -será lo más probable- que a los veinte minutos empiezan a sentir dolor en una pierna y el dolor aumenta hasta resultarles muy difícil o casi imposible mantener la postura. Obviamente, algunos se rendirán, pero imaginemos a los que deciden perseverar. Es posible que "discurran" lo siguiente: se instalará en la persona un deseo creciente de que el dolor cese, pero como se está determinado a aguantar hasta el final se permanece sentado. Sin embargo, el deseo de que cese el dolor compele a la voluntad y esta pone la razón a su servicio de una forma sutil. La mente racional empezará a preguntarse si quizá la programación de la alarma del móvil se ha hecho correctamente, o si el móvil tenía suficiente batería. Es decir, la razón busca formas de ajustarse o “sintonizar”, como dice Cruz Prados, con la voluntad, de tal forma que el deseo de ser fiel a la determinación de seguir quieto no se frustré por “debilidad”, sino por la justificación racional de un error en la programación de la alarma, porque la sensación subjetiva de que el tiempo transcurrido supera holgadamente lo previsto para el ejercicio hace que la única explicación "razonable" sea que la alarma no se ha programado bien. Si esta argumentación no funciona, nuestra razón se las ingeniará para buscar otras explicaciones con el fin de sintonizar con la voluntad, probablemente que el fisioterapeuta se ha equivocado de ejercicio. Es sólo un ejemplo para confirmar empíricamente por qué creo que Cruz Prados tiene razón.
La conclusión que cabe extraer no es otra que destacar la importancia de acertar a la hora de identificar lo que deseamos, nuestros apetitos. Y la pregunta es: ¿acaso en esa tarea la razón no tiene el protagonismo? Según mi interpretación de Cruz Prados, el punto de partida no es la razón, que sin duda también desempeña un papel crucial para afinar nuestros deseos, sino la virtud, que constituye un modo de ser que se va adquiriendo en el dinamismo propio de la vida. Evidentemente, la perfección de la virtud requiere el concurso de la razón, pero comenzamos a ser virtuosos movidos a ello por una educación que desde niños incluye un momento de "corrección" que lejos de privarnos de libertad trata de permitir que podamos alcanzarla. En esa conquista de la voluntad, de la auténtica libertad, los buenos hábitos, la guía de los maestros son la base de la educación de la voluntad sobre la cual opera la razón.
sábado, 1 de agosto de 2026
¡Y Sánchez se va de vacaciones!
El título indignado de la entrada lo dice todo. Ante una amenaza gravísima para ciudadanos españoles, no causada por el fuego, sino por un Estado enemigo que amenaza la integridad territorial de España, el jefe del ejecutivo se va de vacaciones a Lanzarote. Por cierto, a una propiedad que Hussein de Jordania, si mal no recuerdo, regaló a Juan Carlos I y que pasó a formar parte de patrimonio nacional, no como sucedió con las joyas de Zapatero, "olvidadas" en una caja fuerte. Que España sobreviva a los gobiernos del PSOE de Zapatero y Sánchez da la medida de su fortaleza. Leo que el Rey ha hecho unas declaraciones en las que muestra su indignación con lo que está sucediendo en Ceuta. Felipe VI es el líder de la nación y con su digno comportamiento lo confirma.