martes, 26 de mayo de 2026

Un breve apunte sobre la huelga en la enseñanza pública valenciana

En la huelga de profesores de la enseñanza pública que se está desarrollando en la Comunidad Valenciana se observa que las pancartas y consignas que se corean son todas en valenciano. Sin duda que hay carencias en la educación pública, pero no se puede obviar que la educación pública valenciana tiene un clarísimo sesgo ideológico que la mayor parte de la población no comparte. Por eso, los padres tienen que indagar con mucho cuidado cuál es el colegio o instituto público en el que conviene matricular a los hijos. Lo digo claramente: no soy partidario de la enseñanza en valenciano, y tampoco en inglés. Esa obsesión por que los niños salgan hablando dos o tres idiomas me parece un error. Lo importante es que se expresen perfectamente en español. A partir de ahí, el inglés y el valenciano pueden tener cabida como asignaturas. Sé que con ello no se respeta que valenciano y castellano son los dos idiomas oficiales de la Comunidad Valenciana, pero estoy hablando de lo que pienso que es mejor para nuestros hijos, no de lo políticamente correcto.

lunes, 25 de mayo de 2026

La corrupción de Zapatero y la última bala de Sánchez

Los indicios que se acumulan contra Zapatero son tan contundentes que lo más probable es que, más pronto que tarde, termine en prisión. El apoyo que le dio Sánchez en la sesión de control al Gobierno deja patente que es consciente de que los indicios contra Zapatero lo son también contra el Gobierno, puesto que fue quien autorizó el rescate de la compañía PLUS ULTRA. Es patético ver a los socialistas lanzar balones fuera. Se comportan como una secta. ¿No hay ningún diputado socialista con la dignidad necesaria para decir que estos indicios son más que suficientes para decir “basta”? Pues no, ya ven. Ni un solo diputado es capaz de desmarcarse del argumentario socialista.

Algunos no reconocen a Zapatero en esta trama de negocios sucios. Tenían la imagen de un “referente moral”, de alguien desprendido y movido por grandes ideales como su alianza de civilizaciones basada en su optimismo antropológico. A mí no ha sorprendido absolutamente nada, porque ese afán crematístico es coherente con la obsesión por el poder, que es una manifestación de egocentrismo. Suele ser habitual que los egocéntricos narcisistas sean víctimas de una tendencia desordenada a todo lo que para ellos representa el poder, incluido el dinero. Y Zapatero es un egocéntrico. Lo sé por una anécdota reveladora que narra Antonio Muñoz Molina en el libro “Todo lo que era sólido” y que ya comenté en el blog. Merece la pena citarla de nuevo. Sucedió en una visita al palacio de la Moncloa de tres o cuatro directores de centros del Instituto Cervantes entre los que se encontraba Muñoz Molina. Zapatero les enseñó el palacio y cuando llegó a la sala de reuniones del Consejo de Ministros apoyó las manos en el sillón de presidencia y dijo: “Éste es el sitio más especial del palacio. Cuando te sientas aquí es cuando tocas de verdad el poder” (pág. 31). Como comenté en su día, detrás de esa frase hay un niño egocéntrico engolosinado con el poder.

No me hacía falta ninguno de los indicios que estamos conociendo para saber que Zapatero era un corrupto. Para mí, incurre en corrupción todo político que en lugar de buscar el bien común orienta la acción política en su propio interés partidista, puesto que se desvía del fin propio de la política. Todavía es más grave si busca la división social, el enfrentamiento. Eso es lo que ha caracterizado la política de Zapatero, y también de Sánchez. Un verdadero crimen político. Me produce bochorno ver a muchos comentaristas y políticos ensalzar la figura de Zapatero destacando la aprobación de la ley del matrimonio homosexual y no sé qué otras medidas más. Lo cierto es que arruinó a España en lo económico, lo que llevó a unos recortes brutales (sueldo de funcionarios y pensiones), y desempolvó la división que condujo a la Guerra Civil.

La putrefacción en torno a todo lo que rodea al PSOE es tal que seguramente Sánchez, que hoy ha dicho que hay que seguir adelante, como si no pasara nada, se acerca a jugar la última carta: la defensa de un programa de reforma constitucional basado en una República que haga de España un Estado plurinacional. Pablo Iglesias se lo reclamó hace unos días. Lo mismo acaba de hacer Otegui. Esa plurinacionalidad republicana puede ser -pensará Sánchez- el cemento capaz de unir a los partidos que le apoyan y galvanizar una reacción de los votantes progresistas y nacionalistas. Hay periodistas como Soto Ivars o José Antonio Zarzalejos que dicen claramente que esta es la última baza de Sánchez: la ruptura. Estoy de acuerdo en que puede tenerlo presente como último recurso, pero dudo mucho que se lance por ese camino. Llega tarde, pues es evidente que sólo podría interpretarse como una cortina de humo frente a la corrupción y terminaría por destrozar al PSOE. Pero veremos…

lunes, 18 de mayo de 2026

Andalucía confirma la fuerza berroqueña de la derecha

Una lectura superficial de los resultados electorales en Andalucía conduciría a pensar que el PP, que es el que más escaños ha perdido, ha fracasado en su objetivo de poder gobernar sin depender de Vox. Es verdad. También se podría destacar el pésimo resultado del PSOE, puesto que ha perdido dos escaños estando en la oposición y siendo la alternativa de gobierno a Moreno Bonilla. También es verdad. No menos interesante es comprobar que en Andalucía muchos votantes de derechas no han creído que fuera una buena idea concentrar el voto en el PP, de ahí que Vox haya subido y SALF haya obtenido más de cien mil votos, quizá uno de los datos más relevantes y menos visibles, puesto que se ha quedado sin representación. También es verdad. Muy interesante es el ascenso de Adelante Andalucía, un partido de izquierda que se autocalifica de “soberanista”, una pieza más a sumar en el proyecto de aglutinar esas izquierdas soberanistas que Rufián pretende liderar.

Pero siendo cierto todo lo anterior, para mí lo más relevante es que con una movilización clara del votante de izquierda el resultado es una mayoría solidísima del PP y Vox, y el hundimiento del PSOE. Si se dejan a un lado las expectativas generadas por las encuestas, el resultado, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una comunidad en la que la izquierda tenía su principal granero de votos, muestra claramente que Feijóo, en circunstancias normales, debería ser el próximo presidente.

martes, 5 de mayo de 2026

"Amarga Navidad" y "Calle Málaga"

Entre las últimas películas que he ido a ver al cine con mi mujer, “Amarga Navidad”, de Almodóvar, nos ha defraudado por completo. No sé si la historia es poco interesante, poco creíble o, quizá, esté mal contada y no demasiado bien interpretada (no me convence Bárbara Lennie). Lo cierto es que coincidimos con la dura crítica de Boyero a la película.

En el otro extremo está “Calle Málaga”, que nos ha encantado. Una historia magníficamente contada y primorosamente interpretada por Carmen Maura, grandísima actriz. Borda su personaje, una octogenaria que vive feliz y tranquila en su barrio de Tánger hasta que su hija viene de Madrid y le genera un problema de forma totalmente injusta. El conflicto intergeneracional y la decisión de vivir hasta el último día con ilusión y ejerciendo la libertad es el mensaje sobre el que esta película invita a reflexionar. Totalmente recomendable.

lunes, 4 de mayo de 2026

"Reconciliación", de Juan Carlos I

Hace unas semanas leí el libro del rey Juan Carlos I, “Reconciliación”. Está escrito con frase corta, concisa y clara, lo que permite una lectura ágil y amena. Me ha gustado mucho desde esta perspectiva formal, y no me sorprende que haya sido premiado en Francia. En cuanto a su contenido, no revela demasiados datos sobre acontecimientos históricos relevantes que hasta ahora no se conocieran. Explica con cierto detenimiento su actuación durante el golpe de Estado del 23-F, y no duda en calificar de “traidor” a Alfonso Armada cuando Adolfo Suárez, desconocedor del verdadero papel que Armada había jugado -pensó que había evitado que Tejero siguiera adelante con el golpe-, lo alabó ante el rey, quien tuvo que sacar a Suárez de su error.

El rey dedica el libro a contar su vida y a justificarse y alabar su trayectoria personal. Como era de esperar, destaca lo beneficiosa que es la monarquía para España citando ejemplos de actuaciones suyas que ayudaron a resolver crisis diplomáticas. No reconoce grandes errores y pasa de puntillas o guarda silencio sobre sus escándalos de faldas pagados con dinero público. Con la frase “no soy un santo” pretende dejar zanjado el asunto. Lo sabemos, Majestad, lo sabemos. 

Cabe señalar el profundo malestar o incluso rencor que se percibe hacia su hijo, el rey Felipe VI, claramente expresado en varios pasajes. Pese a reconocer su capacidad y alabar su actuación al frente de sus responsabilidades como jefe del Estado, le reprocha que haya reducido la familia real a él, la reina y sus hijas. Y, por supuesto, el trato que le está dispensando, su distanciamiento y frialdad. Quizá el título del libro, "Reconciliación", no sólo pretenda aludir a la Transición... Especialmente duro se muestra con Felipe cuando narra la forma en la que el rey privó a su hermana, la infanta Cristina, del título de duquesa de Palma. Por supuesto, muestra su malestar por no poder regresar a su casa en la Zarzuela y reiteradamente alaba a la reina Sofía, que el lector puede colegir que no le dirige la palabra, y con la que se siente en deuda. Esperaba leer que se casó por razones de Estado y que nunca había estado enamorado de ella. Pero no es así. En ningún momento da a entender que fue un matrimonio sin amor. Curiosamente, sobre la elección de los maridos de sus hijas y de la reina Letizia no dice prácticamente nada. No hay ninguna referencia a lo sucedido, por ejemplo, con Eva Sanum, que estuvo a punto de convertirse en la futura reina de España.

Mención especial merece el trato que le dispensa a la figura de Franco. Conocía el profundo respeto que tenía hacia él antes de leer el libro. Sin duda, ese respeto no sólo se ha mantenido incólume, sino que queda reflejada una profunda e indisimulada admiración hacia su sabiduría política. Ha pretendido conciliar dicho respeto con la lealtad a su padre, de quien escribe con profundísima admiración y enorme cariño. 

Aunque es consciente de su responsabilidad, la abdicación le ha dado cierto margen para expresar con claridad lo que para él constituye el gran peligro para España, los nacionalismos, especialmente el catalán, que siempre destaca que era el que más le preocupaba. No hay ninguna palabra de alabanza hacia Jordi Pujol. Da la impresión de que Juan Carlos tiene muy presente que Franco sólo le pidió antes de morir que mantuviera la unidad de España, y yo diría que lamenta no haber sido capaz de frenar la deriva independentista, si bien su margen de actuación era muy pequeño. Tampoco se esconde a la hora de dejar patente su opinión negativa sobre los políticos actuales, que le generan una honda preocupación.

En definitiva, aconsejo la lectura del libro. Si alguien esperaba encontrar más detalles, conviene no olvidar que tan importante es lo que una persona cuenta como lo que ha decidido no contar. El rey Juan Carlos I desempeñó un papel crucial en la historia de España y sólo por todas las personas y vivencias que jalonan su biografía merece la pena embarcarse en esta amenísima lectura.

viernes, 17 de abril de 2026

El "antitrumpismo" de Sánchez no es patriotismo

Cualquier persona sensata está en contra de la tiranía iraní que se cobra la vida de inocentes y discrimina a las mujeres. Igualmente, podemos estar de acuerdo en que la condena de este régimen no debe traducirse en un ataque militar que suponga comenzar una guerra despreciando el Derecho internacional, por muy criticable que sea su articulación institucional. Posicionarse en contra de la guerra de Irán y no plegarse a las exigencias de alguien como Trump, cuyas declaraciones y comportamientos hacen dudar incluso de su salud mental, es totalmente lógico. Y así lo ha hecho el Papa, demostrando un valor digno de encomio, pero también líderes europeos como Starmer, Macron o la propia Meloni, quien no ha dudado en marcar distancias con el presidente de Estados Unidos, pese a que pasaba por ser una fiel aliada. También lo ha hecho Sánchez, pero su sobreactuación, lejos de servir para elogiar su postura, refleja falta de patriotismo.

A Sánchez no le ha bastado con criticar a Trump y desmarcarse de sus políticas. Pretende significarse como un destacado representante del “antitrumpismo”, lo cual no beneficia a España, sino a él, porque cualquier aspiración electoral que tenga pasa por polarizar políticamente al país para identificar al PP y a Vox con las políticas de la derecha reaccionaria, sobre todo si Vox no se desmarca claramente de Trump. Desde el punto de vista de los riesgos para la seguridad de España, el apoyo de Estados Unidos a Marruecos es preocupante. Y adquirir el estatus de “enemigo” de los Estados Unidos no creo que nos beneficie económicamente -pese al paraguas de la UE-, puesto que la balanza comercial con aquel país es claramente deficitaria, sobre todo debido a las importaciones de petróleo (consúltenlo y verán). De seguir tensando las relaciones con los Estados Unidos muchos otros productos pueden verse afectados. No hay que llevar la oposición a las decisiones de Trump a un punto que nos haga perder la posibilidad de restaurar la alianza con este país, porque Trump dejará de ser presidente más pronto que tarde.

La alianza con China incide en esta sobreactuación sumamente arriesgada. Está muy bien mantener buenas relaciones con China, sobre todo desde el punto de vista económico, pero de ahí a afirmar esa estupidez de “estar en el lado bueno de la Historia”, presentándose como un aliado estratégico del gigante asiático, hay mucho trecho. No creo que políticamente China sea un país digno de alabanza. Sánchez se siente cómodo con un Estado que invadió el Tíbet generando desde entonces una auténtica limpieza étnica. Nadie habla de esta realidad terrible y tremenda, porque los tibetanos son un pueblo pacífico que no busca su libertad con violencia y terrorismo. Incluso el Dalai Lama se ha mostrado interesado en lograr la autonomía para su patria dentro de China. ¿Qué dice Sánchez de todo esto? Le da igual, porque a Sánchez sólo le importa él, y eso no es ser patriota, más bien todo lo contrario.

jueves, 16 de abril de 2026

¿Por qué no regresa José Tomás?

Algunas de las imágenes de la faena de Morante de la Puebla en su regreso a los ruedos en Sevilla, ante la presencia de Juan Carlos I, son impresionantes. Destaco ese momento en que toreando con el capote el toro no embiste y el torero se queda completamente quieto durante unos segundos, esperando con paciencia y valor que el toro retome su embestida, cosa que hizo. No he visto cosa igual, aunque debo confesar que no soy ningún experto en toros. 

Pocos días antes de su reaparición, decía Morante que, pese a que estaba mal que fuera él quien lo dijera, regresaba porque hacía falta. Por supuesto, cualquier gran artista enriquece ofreciendo su arte, por lo que no pude evitar acordarme de José Tomás. ¿Cómo es posible que no le tiente volver a torear y competir por el trono que actualmente ocupa Morante en solitario como única gran figura? Se dice que Morante es el mejor torero de la historia. No soy quien para juzgar, pero creo que se agradecería muchísimo el regreso a los ruedos de José Tomás. No sé nada de su vida, por lo que quizá esté pidiendo un imposible.