El blog de Tomás de Domingo
lunes, 26 de enero de 2026
¡Óscar Puente, dimisión!
viernes, 23 de enero de 2026
Los testimonios de los trabajadores de Renfe no dejan lugar a dudas
Los testimonios de trabajadores de Renfe, en los que narran las vibraciones de los trenes desde después de la pandemia, o el de los familiares del trabajador de la cafetería del Alvia fallecido en el accidente, que cuentan que este hombre tenía miedo de ir a trabajar, son inequívocos. En el programa “Horizonte” emitido ayer se podía ver el interior de un tren japonés de alta velocidad que iba “como la seda”. Al parecer -porque yo no soy usuario habitual- eso sucedía antes en España y ha cambiado. Curiosamente, el deterioro coincide con la llegada de Ábalos al Ministerio de Fomento. Insisto, no se trata sólo del accidente, los problemas con los trenes hace tiempo que se conocen. ¿Se asumirán responsabilidades? Veremos.
jueves, 22 de enero de 2026
Lo público se derrumba
Esto no funciona y se ve a la legua, ¿verdad? Hace tiempo que la carretera de la historia se ha empinado, pero los que mandan no se atreven a decir la verdad: hay que pedalear, todos debemos hacerlo, sin excepción, porque así lo demanda la justicia. Llevamos toda la legislatura sin presupuestos, es decir, sin tener una previsión actualizada de los ingresos y comprometidos los gastos del Estado, algo verdaderamente inconcebible. Las administraciones públicas no funcionan bien. Es sabido que para acceder a algunos servicios muchos ciudadanos sufren de lo lindo para conseguir las preciadas “citas previas”. Las listas de espera en la sanidad cuestan vidas o, si alguno se lo puede permitir, dinero. De la administración de justicia mejor no hablamos, ¿o sí? Una ley cuyo fin es mejorar la “eficiencia” tiene colapsados los juzgados. Sencillamente impresionante. Bolaños, te has lucido, ¡campeón! La educación hace años que se nos fue por el sumidero y el informe PISA nos recuerda que viajamos en el furgón de cola. ¿Seguimos? No hace falta. El Estado, lo público, no funciona, amenaza derrumbe, y arrastra a lo privado, que lo está padeciendo.
Sabíamos que esto era así, pero la tragedia del accidente
ferroviario de Córdoba, seguida de la de Gerona, puede ser la gota que colme el
vaso de la indignación. Todos íbamos en esos trenes. Ya ni siquiera vamos a
poder subirnos a un tren con la tranquilidad de viajar cómodamente mientras
desarrollamos alguna actividad o sencillamente contemplamos el paisaje. Los
accidentes son inevitables, pero es patente que no se está manteniendo bien la
infraestructura ferroviaria -antes del accidente los retrasos y problemas eran recurrentes- y este gobierno lleva ya más de siete años en el
poder. No cuela echarle la culpa al PP también de esto. El
dinero que se necesita para mantener el correcto funcionamiento de los
servicios públicos se está despilfarrando comprando el voto de muchísima gente
que vive subvencionada, o lo roban los corruptos. Así no vamos a ningún sitio.
Todo el mundo lo sabe, así que hay que mostrar el hartazgo y la indignación, porque
callar en estas condiciones implica dimitir de nuestra condición de ciudadanos.
domingo, 4 de enero de 2026
La "pax americana" y la siesta hispánica
Intervenir militarmente en un Estado para derrocar a un tirano puede estar justificado en casos muy excepcionales. Previamente, hay que adoptar todos los esfuerzos diplomáticos para deponerlo por otras vías y, si ello no es posible, lograr que cualquier actuación cuente con el aval de las Naciones Unidas. Por tanto, la alegría de ver que un dictador como Maduro es detenido con un mínimo derramamiento de sangre no nos debe impedir ver que la actuación de Trump es una pésima noticia, puesto que abre la puerta a la utilización discrecional de la fuerza en las relaciones internacionales, es decir, la ley de la selva. Además, en su rueda de prensa no disimuló que su principal objetivo es controlar las reservas petrolíferas de Venezuela. Por este camino en cualquier momento se le ocurrirá ocupar militarmente Groenlandia o cualquier otro lugar que considere de interés estratégico para los Estados Unidos.
Supongo que era mucho pedir que el PP condenara la actuación
estadounidense. La “realpolitik” por lo visto lo impide. Además, antes de que
Feijóo hubiera podido pronunciarse en ese sentido o en otro ya se habría encontrado a
Ayuso celebrando la actuación yanqui en las calles de Madrid. Sin embargo, es
una buena ocasión para marcar diferencias con Vox y, de paso, para mostrar que el PP
tiene un proyecto para España, cosa que no es verdad.
La demostración del imperialismo yanqui en Venezuela hace que
se vea con absoluta nitidez que España está sesteando. Todos estos países
hermanos de Hispanoamérica, en lugar de exigir que España pida perdón por la
conquista deberían empezar a darse cuenta de dónde está la auténtica amenaza
imperialista. En un mundo donde los grandes actores son Estados Unidos, China y
Rusia, la Unión Europea no va a desempeñar ningún papel, porque no tiene la
capacidad de hablar con una sola voz. En el momento en que Francia sea
gobernada por un partido populista de derechas, se acabó. Y será pronto. Esto
no significa que debamos desentendernos de la Unión Europea, pero sí ser muy
conscientes de que nuestro gran objetivo debe ser Hispanoamérica. Deberíamos
volcar todas nuestras energías en liderar intelectualmente la comunidad hispana,
en tratar de cooperar económica y militarmente para lograr que la hispanidad
fuera un actor cada vez más importante en el mundo. Ello exigiría un cambio
radical que ahora mismo es impensable. Estados Unidos considera que Venezuela forma
parte de su zona de interés. ¿España no tiene nada que decir? Pues parece que
no.
viernes, 2 de enero de 2026
Abascal está acertando
La estrategia de Vox diseñada por Abascal es una jugada maestra que puede llevarle a un resultado extraordinario. Su apuesta es clara: son oposición al bipartidismo, al propio régimen del 78, aunque siendo plenamente leales a los procedimientos en él previstos. Todos aquellos que compartan ideas conservadoras y estén descontentos con el sistema constitucional pueden querer votar a Vox. El precio a pagar por este partido pasa por no entrar en ningún gobierno y así tener las manos libres para hacer oposición al PSOE y al PP. Sumar y Podemos se convirtieron en la “casta” que tanto criticaban. Abascal, en cambio, se dio cuenta de que entrar en los gobiernos autonómicos con el PP era cavar su tumba y buscó un pretexto para rectificar ese error. La impugnación del régimen del 78 les está llevando a desmarcarse del Rey. Aquí yerran, porque el Rey encarna la legitimidad dinástica y es la cabeza de la nación por encima de la propia Constitución. Quizá por ello simplemente se limitan a no comentar sus discursos, a guardar un “respetuoso” silencio.
La estrategia de Vox puede ser peligrosa para las
expectativas de Feijóo, sí, pero en la medida en que pueden captar votos de
descontentos de la izquierda con el propio sistema también es posible que facilite un resultado extraordinario
para la suma de PP y Vox, aunque ello no se traduzca en un gobierno de coalición. Por otra parte, en la medida en que no pacta con el PP desactiva el argumento de Sánchez sobre que votar al PP implica que gobierne Vox. Vamos a ver a qué distancia logra situarse del PSOE, porque, tras los aciertos de su líder, este partido está lanzado.
martes, 23 de diciembre de 2025
La vela
Hace unos días estaba observando una pequeña vela de las que se utilizan como calientaplatos. No le quedaban muchos minutos de “vida”. La llama era cada vez más débil y la cera que albergaba el recipiente de aluminio se había convertido en un líquido completamente transparente. En cuestión de minutos la llama se iba a apagar. El pabilo permaneció durante algunos segundos incandescente, variando en intensidad, como si no quisiera rendirse. Finalmente, el color rojizo que permitía adivinar que allí había habido fuego desapareció por completo al tiempo que comenzó a desprender un poco de humo que se elevó hasta desaparecer dejando un ligero olor en el ambiente. Recordé todo el proceso desde cuando la vela había empezado a arder hasta el momento de apagarse y echar humo. Me pareció una preciosa metáfora de la vida, sobre todo de su momento final: el pabilo era el cuerpo que agoniza hasta que la vida se extingue, y en el humo creía ver el alma que sale del cuerpo y se eleva hacia otra dimensión.
P.D. En una observación más detenida, el humo comienza a surgir cuando la llama está extinguida, pero el pabilo permanece incandescente. Es justo después de elevarse al aire el humo cuando la incandescencia desaparece por completo. Todavía más interesante...
lunes, 22 de diciembre de 2025
Habrá que empezar a respetar a los votantes de Vox
El resultado electoral de Extremadura evidencia claramente dos cosas. La primera es el hartazgo con el PSOE de Sánchez incluso en aquellos lugares en los que su suelo electoral parecía berroqueño. Excelente noticia que hay que seguir confirmando en sucesivos comicios hasta mandar a este sinvergüenza y a todos los que le han apoyado a su casa. La segunda es también cristalina: los votantes del PP que se han ido a Vox van a seguir votando a este partido porque, tras la experiencia con Rajoy, desconfían de que el PP se mantenga firme en el impulso a ciertas políticas que para ellos son imprescindibles. María Guardiola no ha entendido que a Vox se le vota para que les agarre del ronzal y no manseen a la hora de derogar determinadas leyes o políticas con tufillo woke. La solución no es “librarse” de Vox, sino pactar con Vox la política teniendo claras las líneas rojas. Deben entenderse con inteligencia. Sánchez lo fía todo a la torpeza de estos partidos. Por eso es imprescindible que actúen con responsabilidad y respeto a sus electores.
Vox es un partido
plenamente democrático y es imperativo respetar a sus votantes. Los
comentaristas de PP y PSOE no aceptan la realidad que los electores están
reiterando hasta la saciedad: hay cada vez más españoles que optan por una reforma
de gran calado. Esa es la razón por la que sube Vox. La gran incógnita es si la
izquierda respetará la democracia o declarará la “alerta antifascista”. Pienso
que muchos votantes del PP todavía no se han decantado por Vox por temor a tensionar
en exceso (miedo a la reacción de la izquierda) la política española. Sin
embargo, el resultado de Extremadura refleja que para los votantes de la
izquierda es mayor el hastío que les provoca la sinvergonzonería del PSOE que
el miedo a Vox.