viernes, 6 de marzo de 2026

Sobre el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán

Opinar en cuestiones de política exterior es muy arriesgado, porque para los ciudadanos es muy difícil conocer todos los datos necesarios para hacerse una idea precisa de qué está sucediendo. Ante esta dificultad, conviene tener claros algunos principios esenciales que pueden ayudar a analizar la situación. El primero de ellos es que sólo razones muy poderosas pueden justificar el ataque a un Estado soberano, que puede suponer el inicio de una guerra. Estas razones pueden ser, por ejemplo, actuar para evitar que los dirigentes de ese Estado estén cometiendo atrocidades contra su población; o que fomenten y financien la actuación de grupos terroristas; o, singularmente, que tengan un plan para obtener armas de destrucción masiva (nucleares) con la indudable intención de utilizarlas.

Según las fuentes más fiables, Irán ha masacrado a su población y es sabido que financia a grupos terroristas. También se dice que busca hacerse con armas nucleares. Por tanto, podría parecer que el ataque de Israel y Estados Unidos está justificado. Ahora bien, antes de actuar así es necesario agotar todas las medidas diplomáticas, siendo conscientes de las limitaciones de la ONU, puesto que ni Rusia ni China autorizarían nunca un ataque a su aliado Irán. La diplomacia no se agota en la ONU y es evidente que Trump y Netanyahu no han considerado necesario convencer ni recabar apoyos internacionales previos a su ataque.

Junto a los esfuerzos diplomáticos, la prudencia exige imaginar cuáles podrían ser las consecuencias de un ataque a Irán. Si este país estuviera a punto de lograr armas atómicas que pusieran en riesgo la propia existencia de Israel, no cabe duda de que el ataque estaría justificado, aunque habría que limitarlo a evitar ese escenario. Si no es el caso, habría que valorar qué consecuencias puede traer descabezar al régimen iraní. En este punto se debe centrar la investigación para valorar lo que está sucediendo. Por lo que leo, Irán es un país con diferentes minorías que pueden enfrentarse ante un vacío de poder. Terribles son las matanzas del régimen y la opresión de la mujer que allí se vive, pero desencadenar una guerra civil podría ser incluso peor. Por otra parte, la financiación y el apoyo a los grupos terroristas que realiza Irán es muy grave, y ya viene siendo denunciado desde hace años. De hecho, casi le cuesta la vida a Alejo Vidal Cuadras. No cabe duda de que hay que actuar contra Irán, pero un ataque masivo no estoy seguro de que sea la medida más adecuada. Finalmente, entre las consecuencias, hay que incluir el impacto en los países del entorno y en la propia economía mundial.

En definitiva, a la vista de todo lo anterior, la única justificación clara que encuentro para un ataque a Irán como el que han emprendido Israel y Estados Unidos es evitar la amenaza de una agresión nuclear de Irán. Ni Trump ni Netanyahu parecen tener especial interés en convencer de que su actuación responde a ese fin. Por tanto, ante los gravísimos riesgos que presenta una actuación como la que han emprendido, considero que no hay justificación suficiente.

Dicho esto, ¿cómo debería actuar España ante esta crisis? Desde luego, lo último que se debe hacer es emplearla con fines partidistas como ha hecho Sánchez. Obviando las graves consecuencias que puede tener para sectores económicos españoles, se ha presentado como el “antiTrump” con el fin de movilizar a su electorado. No estoy diciendo que se avale la actuación de Estados Unidos e Israel, pero tampoco podemos olvidar que Irán es un Estado terrorista que masacra a su población. Además, si el ataque puede parecer injustificado, la reacción de Irán atacando a otros países y queriendo extender la guerra no hace más que dar argumentos a Estados Unidos e Israel. Por tanto, la posición pública de Sánchez responde claramente a un interés egoísta, totalmente coherente con su trayectoria. Espero que no le funcione, pero después de las últimas elecciones generales uno ya no sabe qué se puede esperar de una ciudadanía incapaz de haber mandado a su casa a semejante embustero. Por otra parte, ahí están PP y Vox a la greña, incapaces de darle un gobierno a Extremadura, pero esto bien merece otra entrada.

viernes, 13 de febrero de 2026

¿Se puede ser más ruin que Óscar López?

A la política española están llegando los peores, lo cual tendrá consecuencias. Más bien, ya las está teniendo y algunas las estamos viendo. De no ser por la gravedad del asunto, sería incluso divertido realizar una semblanza de todos estos personajes que porfían por seguir con sueldo público sin saber hacer la “o” con un canuto. A veces, sin embargo, no tiene ninguna gracia y hasta da asco, como sucede con Óscar López, que ayer demostró una ruindad incalificable al responsabilizar a Lambán del fracaso estrepitoso del PSOE en las elecciones celebradas en Aragón. Aparte de que no tiene la más mínima justificación, decir eso de alguien que acaba de fallecer y no puede defenderse demuestra su catadura moral. Pestilente.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Felipe González: "España no funciona"

Felipe González participó ayer en un foro en el que Esther Palomera, periodista de El Diario, le preguntó por varias cuestiones, algunas relacionadas con el auge de Vox. González no se anduvo por las ramas y dejó claro que él ve más grave pactar con Bildu que con Vox, o que, si el candidato del PSOE es Sánchez, votará en blanco. Por la noche tuve oportunidad de ver parte de su intervención, que me pareció bastante sensata, y dijo algo mucho más sustancial y radical: España no funciona. Ahí está el titular. El país se nos cae de las manos, y lo ve cualquiera que viva en España. Ayer leía que el colapso sanitario se ha extendido a la sanidad privada. La gente no puede permitirse las esperas eternas de la Seguridad Social y contrata seguros privados de bajo coste. Las compañías reciben encantadas a los nuevos clientes y el sistema se satura. De los trenes y de la justicia ya he apuntado en anteriores entradas cómo están las cosas. ¿La educación? ¡Qué quieren que les diga! Todo lo que he venido diciendo en el blog sigue igual o peor. Silentes lectores, no, España no va nada bien, y lo más preocupante es que va a ir a peor.

De buena mañana reflexionaba sobre todo esto que les escribo y me vino una idea optimista, fíjense lo que son las cosas. Por una parte, hablar de “peor” o “mejor” siempre es problemático. Aunque España no funcione, no hay que dramatizar, porque hay sitios donde las cosas están infinitamente peor, así que constatemos serenamente la situación. Por otra parte, cuando las cosas van mal estas se hacen presentes en forma de problema a resolver. Si no es así, a veces ni reparamos en ellas. El problema se manifiesta en alguien o algo que nos afecta, lo que exige darnos cuenta de la profunda interdependencia de todo cuando hay. Entonces surge el deseo de liberarse de las ataduras, de las dependencias, porque se piensa que así se acabará el “problema”. Pero al final te das de bruces con la realidad: dependemos los unos de los otros, lo colectivo no nos puede ser indiferente. Es cierto que hay formas de vivir que minimizan el riesgo. Hay que saberlo y, por tanto, “simplificar la vida” todo lo posible, pero no se puede acabar como Diógenes.

Mi consejo: No dramaticemos, porque podríamos estar peor. Seamos conscientes de la interdependencia y simplifiquemos nuestra vida todo lo posible sin convertirnos en unos pordioseros. Seamos responsables e impliquémonos en la mejora de lo común y de lo público sin volvernos locos, en la justa medida que lo permitan el resto de circunstancias de nuestra vida. Y lo más importante, aprendamos a aceptar la realidad tal y como es. A poco que salgan por la puerta y se topen con el país se darán cuenta de que esta es la tarea a realizar. Si lo consiguen, tendrán recompensa: felicidad. ¡A por ello!

martes, 10 de febrero de 2026

El gran reemplazo ya empieza a preocupar

He leído que en Francia se enviarán cartas a los jóvenes de 29 años advirtiéndoles de que, a partir de esa edad, la tasa de fertilidad disminuye. Con ello se pretende contribuir a lo que se denomina “rearme demográfico”, el gran reto al que nos enfrentamos y que algunos países, como Francia, comienzan a afrontar. Esto no es como construir una carretera. Hemos tardado décadas en destruir lo más importante y revertirlo no es nada sencillo, sobre todo cuando ni siquiera se pone sobre la mesa, como se observa en la terrorífica frase de Pedro Sánchez que ya comenté en el blog. Y la tasa de natalidad de Francia es bastante mejor que la nuestra.

Se habla del gran reemplazo que alientan partidos como Podemos: su intención es que los inmigrantes sustituyan a todos los españoles que no están dispuestos a votar a estas fanáticas, lo que desde su perspectiva los convierte en “fachas”. Es puro delirio, porque estaría por ver que esos nuevos españoles les apoyaran. Pero el problema de fondo es evidente: la gente ya percibe que vivimos rodeados de extranjeros y les preocupa, porque el “reemplazo” va a velocidad de vértigo.

Las cifras son una abstracción y no siempre sirve para que la gente se dé cuenta del movimiento que reflejan. Recuerdo que cuando enterré a mi padre, su nicho era el primero de un barracón completamente vacío en una nueva zona del cementerio. No pude evitar pensar que los muertos que iban a llenarlo en ese momento estaban vivos. Imaginé que cuando regresara todos esos huecos estarían ocupados, y así fue cuando acudí al cementerio pocos meses después. Lo mismo sucede -y puede verse, no es una cifra- en tantos cementerios de España que se llenan de españoles mientras llegan más y más extranjeros. ¿Y todavía se preguntan algunos por qué sube Vox? Por supuesto que este partido no puede solucionarlo, pero muchos le votan para expresar su malestar con la situación actual, con la cultura de la muerte que nos conduce al abismo.

lunes, 9 de febrero de 2026

Hundimiento del PSOE y de la izquierda en Aragón

Me sorprende que no se esté analizando correctamente el resultado de las elecciones autonómicas de Aragón. Se dice que el PSOE ha igualado su peor resultado, los 18 diputados que obtuvo Lambán en 2015. Parece que con ello se da a entender que Pilar Alegría ha salvado los muebles. Se omite que en dichas elecciones también hubo otro partido que, al igual que ahora, obtuvo 14 escaños. Ese partido fue Podemos. Completemos el cuadro: el PP obtuvo 21, el PAR, 6, Ciudadanos, 5, Chunta, 2, e Izquierda Unida, 1. Es decir, el PSOE, Podemos, IU y la Chunta sumaban 35 escaños. Hoy suman 25. El hundimiento de la izquierda es brutal. No es lo mismo que el PSOE ayer obtuviera 18 cuando los 14 son de Vox y no de Podemos. Les pongo el cuadro para que vean la magnitud de la catástrofe y obtengan sus propias conclusiones:

2015

PP 21

PSOE 18

Podemos 14

PAR (Partido Aragonés Regionalista) 6

Ciudadanos 5

Chunta 2

Izquierda Unida 1

 

2026

PP 26

PSOE 18

Vox 14

Chunta 6

Existe 2

Sumar 1

A partir de ese análisis, lo segundo es claro y nada sorprendente. El votante de derechas vota a Vox porque no confía en que el PP ponga en marcha determinadas políticas que para ellos son imprescindibles. Ninguna sorpresa. El PP generó una expectativa demasiado optimista -una vez más, se fió de las encuestas- y, pese a haber sido el partido más votado, el resultado les parece frustrante. PP y Vox deberán entenderse. El PP tendrá que poner en marcha políticas de Vox, porque para eso se le vota a este partido.

viernes, 6 de febrero de 2026

"El último samurái", otra buena película de Tom Cruise

Me engancha esta historia del capitán yanqui que, tras participar con George A. Custer en la batalla de Little Big Horn contra los sioux, viaja a Japón para enfrentarse a los samuráis. Al igual que le sucede a John Dunbar en “Bailando con lobos”, el capitán Nathan Algren (interpretado por Cruise) termina cautivado por el modo de vida de los samuráis, se enamora de la hermana de su líder, y se convierte en uno de ellos. Hay que destacar la actuación estelar –como siempre- del gran Tom Cruise, la banda sonora de Hans Zimmer, muy inspirada en “Gladiator”, aunque a mí me gusta más la de "El último samurái", la ambientación, la fotografía y las escenas de acción. No fue premiada en los Oscar de 2004 porque competía con películas de enorme talla como “El Retorno del Rey”, “Master and Commander”, “Lost in Traslation”, “Cold Mountain” o “Mistic River”.

El modo de vida de los samuráis, tal como se presenta en la película, cautiva sobre todo por su vinculación con el budismo zen. Cultivan la atención, el cuidado a los rituales de la vida diaria, y tienen una visión de la vida trascendente, es decir, abierta al misterio. Cuando está rodeado y a punto de morir, Algren acaba con el samurái que iba a darle muerte. El líder de los samuráis, Katsumoto, impide que maten a Algren y lo lleva prisionero a la aldea dejándolo al cuidado de su hermana, Taka, que es la mujer del samurái al que Algren mató. ¿Cómo es posible semejante comportamiento? Los samuráis interpretan que fue un combate lícito que se saldó con la muerte de uno de ellos, y no hay nada que reprochar a Algren. Es más, Katsumoto está convencido de que debe de haber una razón que escapa a su entendimiento para que Algren venciera y lo apresaran. Así lo vio mientras meditaba. El curso de los acontecimientos conduce a que Algren termine enamorándose de la mujer del hombre a quien dio muerte, lleve su armadura y sea adorado por los hijos de su víctima. Sencillamente, maravilloso.  

lunes, 26 de enero de 2026

¡Óscar Puente, dimisión!

El ministro Puente ha mentido. La vía no era nueva ni había sido renovada de forma integral. Increíble que siga al frente después de evidenciarse esta mentira. Tampoco las pruebas de ultrasonidos se produjeron cuando dijo. Cada vez queda más claro que el mantenimiento de la alta velocidad no fue el adecuado. Es un escándalo monumental.