Sigo perplejo e indignado con el escandaloso comportamiento de Sánchez yéndose de vacaciones cuando la situación de Ceuta es insostenible y Marruecos sigue aumentando la tensión, profundizando en el desafío. Un político que desempeña un cargo es un servidor público y, por tanto, sus vacaciones y otros derechos laborales decaen ante las urgencias que plantea la propia realidad. Estoy convencido de que Sánchez no desconoce el coste que su comportamiento indigno y felón puede tener en su imagen pública ya suficientemente hundida. De ahí que haya que preguntarse, como siempre sucede con este personaje, qué intenciones alberga dejando que la situación en Ceuta se siga degradando y permitiendo que Marruecos se envalentone con declaraciones cada vez más retadoras. ¿Se ve acaso fuera de la Moncloa y acosado por los escándalos de corrupción se regala un carpe diem vacacional con su amada esposa? No creo que sea el caso, así que hay que barajar otras hipótesis.
Se habla mucho del apoyo que los Estados Unidos e Israel están proporcionando a Marruecos, lo que convertiría a este país en un enemigo temible. Sin duda Marruecos puede generarnos muchos problemas, sobre todo favoreciendo la llegada de africanos que desean entrar en Europa, o directamente organizando la invasión de nuestras ciudades y enclaves norteafricanos. Tenemos en el recuerdo la Marcha Verde sobre el Sáhara -que debería servirnos como enseñanza respecto a las consecuencias que tiene no hacerse respetar en las relaciones internacionales (recuerden la reacción de Thatcher ante la invasión argentina de las Malvinas)- y nos inspira temor que algo parecido se organice sobre las españolísimas, en palabras de Robles, Ceuta y Melilla. Percibo que hay mucho miedo a lo que pueda suceder con Marruecos, pero este sentimiento no debe impedir un análisis objetivo de la realidad.
Por mucho que Estados Unidos apoye a Marruecos, a los yanquis no les conviene perdernos como aliados, puesto que en nuestro territorio cuentan con bases militares y somos un Estado perteneciente a la OTAN con unas fuerzas armadas más potentes de lo que la gente se piensa, casi al mismo nivel que Alemania, por encima de Polonia. Nuestro gasto militar anual supera en quince mil millones anuales al de Marruecos, aunque ellos realicen un esfuerzo mayor en porcentaje del pib dedicado a defensa. Pero si dejamos a un lado la pura fuerza militar y pasamos a examinar la economía, podrán comprobar que el PIB de España ocupa el puesto 14 con 2090 miles de millones de dólares y Marruecos el 60 con 194,33 miles de millones de dólares (justo por detrás de Cuba, fuente https://www.worldometers.info/es/pib/pib-por-pais/). Es decir, la economía de España es casi once veces mayor a la de Marruecos y, además, forma parte de la Unión Europea.
En definitiva, estos datos reflejan que nosotros también le podemos causar algún "problemilla" a Marruecos, máxime cuando buena parte de su población no está muy feliz con el régimen tiránico que allí gobierna. Es evidente que Sánchez sabe esto perfectamente, así que me pregunto si quizá no está dejando que todo se degrade, que se visibilice una amenaza exterior, para llegado un determinado momento dar un puñetazo encima de la mesa y mostrar una fortaleza que aspire a sintonizar con una corriente de opinión que pida mano firme contra Marruecos. Sé que esta idea parece descabellada, puesto que se dice que Marruecos tiene información sensible sobre Sánchez, que es lo que explica el cambio de posición con relación al Sáhara y la reacción felpuda y genuflexa con Marruecos ante la invasión de Ceuta. Pero Sánchez no tiene ningún escrúpulo, sólo piensa en él, y no conoce el miedo, porque le importa más construir el relato que de él se escriba en los libros de historia que su propio sufrimiento presente. Por tanto, no descartemos un alarde de firmeza frente al moro. Y ya puestos, aunque sea tangencialmente y moleste lo que voy a decir, a todos aquellos que les gustan tanto las fiestas de moros y cristianos les diría que se busquen otra afición. Para mí las relaciones con los moros siguen siendo un problema muy real, así que yo me olvidaría del cimbreo comparsil, del alfanje al viento, del turbante y del habano.