Mostrando entradas con la etiqueta Actualidad política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Actualidad política. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de marzo de 2026

Sobre el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán

Opinar en cuestiones de política exterior es muy arriesgado, porque para los ciudadanos es muy difícil conocer todos los datos necesarios para hacerse una idea precisa de qué está sucediendo. Ante esta dificultad, conviene tener claros algunos principios esenciales que pueden ayudar a analizar la situación. El primero de ellos es que sólo razones muy poderosas pueden justificar el ataque a un Estado soberano, que puede suponer el inicio de una guerra. Estas razones pueden ser, por ejemplo, actuar para evitar que los dirigentes de ese Estado sigan cometiendo atrocidades contra su población; o que fomenten y financien la actuación de grupos terroristas; o, singularmente, que tengan un plan para obtener armas de destrucción masiva (nucleares) con la indudable intención de utilizarlas.

Según las fuentes más fiables, Irán ha masacrado a su población y es sabido que financia a grupos terroristas. También se dice que busca hacerse con armas nucleares. Por tanto, podría parecer que el ataque de Israel y Estados Unidos está justificado. Ahora bien, antes de actuar así es necesario agotar todas las medidas diplomáticas, siendo conscientes de las limitaciones de la ONU, puesto que ni Rusia ni China autorizarían nunca un ataque a su aliado Irán. La diplomacia no se agota en la ONU y es evidente que Trump y Netanyahu no han considerado necesario convencer ni recabar apoyos internacionales previos a su ataque.

Junto a los esfuerzos diplomáticos, la prudencia exige imaginar cuáles podrían ser las consecuencias de un ataque a Irán. Si este país estuviera a punto de lograr armas atómicas que pusieran en riesgo la propia existencia de Israel, no cabe duda de que el ataque estaría justificado, aunque habría que limitarlo a evitar ese escenario. Si no es el caso, habría que valorar qué consecuencias puede traer descabezar al régimen iraní. En este punto se debe centrar la investigación para valorar lo que está sucediendo. Por lo que leo, Irán es un país con diferentes minorías que pueden enfrentarse ante un vacío de poder. Terribles son las matanzas del régimen y la opresión de la mujer que allí se vive, pero desencadenar una guerra civil podría ser incluso peor. Por otra parte, la financiación y el apoyo a los grupos terroristas que realiza Irán es muy grave, y ya viene siendo denunciado desde hace años. De hecho, casi le cuesta la vida a Alejo Vidal Cuadras. No cabe duda de que hay que actuar contra Irán, pero un ataque masivo no estoy seguro de que sea la medida más adecuada. Finalmente, entre las consecuencias, hay que incluir el impacto en los países del entorno y en la propia economía mundial.

En definitiva, a la vista de todo lo anterior, la única justificación clara que encuentro para un ataque a Irán como el que han emprendido Israel y Estados Unidos es evitar la amenaza de una agresión nuclear de Irán. Ni Trump ni Netanyahu parecen tener especial interés en convencer de que su actuación responde a ese fin. Por tanto, ante los gravísimos riesgos que presenta una actuación como la que han emprendido, considero que no hay justificación suficiente.

Dicho esto, ¿cómo debería actuar España ante esta crisis? Desde luego, lo último que se debe hacer es emplearla con fines partidistas como ha hecho Sánchez. Obviando las graves consecuencias que puede tener para sectores económicos españoles, se ha presentado como el “antiTrump” con el fin de movilizar a su electorado. No estoy diciendo que se avale la actuación de Estados Unidos e Israel, pero tampoco podemos olvidar que Irán es un Estado terrorista que masacra a su población. Además, si el ataque puede parecer injustificado, la reacción de Irán atacando a otros países y queriendo extender la guerra no hace más que dar argumentos a Estados Unidos e Israel. Por tanto, la posición pública de Sánchez responde claramente a un interés egoísta, totalmente coherente con su trayectoria. Espero que no le funcione, pero después de las últimas elecciones generales uno ya no sabe qué se puede esperar de una ciudadanía incapaz de haber mandado a su casa a semejante embustero. Por otra parte, ahí están PP y Vox a la greña, incapaces de darle un gobierno a Extremadura, pero esto bien merece otra entrada.

viernes, 13 de febrero de 2026

¿Se puede ser más ruin que Óscar López?

A la política española están llegando los peores, lo cual tendrá consecuencias. Más bien, ya las está teniendo y algunas las estamos viendo. De no ser por la gravedad del asunto, sería incluso divertido realizar una semblanza de todos estos personajes que porfían por seguir con sueldo público sin saber hacer la “o” con un canuto. A veces, sin embargo, no tiene ninguna gracia y hasta da asco, como sucede con Óscar López, que ayer demostró una ruindad incalificable al responsabilizar a Lambán del fracaso estrepitoso del PSOE en las elecciones celebradas en Aragón. Aparte de que no tiene la más mínima justificación, decir eso de alguien que acaba de fallecer y no puede defenderse demuestra su catadura moral. Pestilente.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Felipe González: "España no funciona"

Felipe González participó ayer en un foro en el que Esther Palomera, periodista de El Diario, le preguntó por varias cuestiones, algunas relacionadas con el auge de Vox. González no se anduvo por las ramas y dejó claro que él ve más grave pactar con Bildu que con Vox, o que, si el candidato del PSOE es Sánchez, votará en blanco. Por la noche tuve oportunidad de ver parte de su intervención, que me pareció bastante sensata, y dijo algo mucho más sustancial y radical: España no funciona. Ahí está el titular. El país se nos cae de las manos, y lo ve cualquiera que viva en España. Ayer leía que el colapso sanitario se ha extendido a la sanidad privada. La gente no puede permitirse las esperas eternas de la Seguridad Social y contrata seguros privados de bajo coste. Las compañías reciben encantadas a los nuevos clientes y el sistema se satura. De los trenes y de la justicia ya he apuntado en anteriores entradas cómo están las cosas. ¿La educación? ¡Qué quieren que les diga! Todo lo que he venido diciendo en el blog sigue igual o peor. Silentes lectores, no, España no va nada bien, y lo más preocupante es que va a ir a peor.

De buena mañana reflexionaba sobre todo esto que les escribo y me vino una idea optimista, fíjense lo que son las cosas. Por una parte, hablar de “peor” o “mejor” siempre es problemático. Aunque España no funcione, no hay que dramatizar, porque hay sitios donde las cosas están infinitamente peor, así que constatemos serenamente la situación. Por otra parte, cuando las cosas van mal estas se hacen presentes en forma de problema a resolver. Si no es así, a veces ni reparamos en ellas. El problema se manifiesta en alguien o algo que nos afecta, lo que exige darnos cuenta de la profunda interdependencia de todo cuando hay. Entonces surge el deseo de liberarse de las ataduras, de las dependencias, porque se piensa que así se acabará el “problema”. Pero al final te das de bruces con la realidad: dependemos los unos de los otros, lo colectivo no nos puede ser indiferente. Es cierto que hay formas de vivir que minimizan el riesgo. Hay que saberlo y, por tanto, “simplificar la vida” todo lo posible, pero no se puede acabar como Diógenes.

Mi consejo: No dramaticemos, porque podríamos estar peor. Seamos conscientes de la interdependencia y simplifiquemos nuestra vida todo lo posible sin convertirnos en unos pordioseros. Seamos responsables e impliquémonos en la mejora de lo común y de lo público sin volvernos locos, en la justa medida que lo permitan el resto de circunstancias de nuestra vida. Y lo más importante, aprendamos a aceptar la realidad tal y como es. A poco que salgan por la puerta y se topen con el país se darán cuenta de que esta es la tarea a realizar. Si lo consiguen, tendrán recompensa: felicidad. ¡A por ello!

martes, 10 de febrero de 2026

El gran reemplazo ya empieza a preocupar

He leído que en Francia se enviarán cartas a los jóvenes de 29 años advirtiéndoles de que, a partir de esa edad, la tasa de fertilidad disminuye. Con ello se pretende contribuir a lo que se denomina “rearme demográfico”, el gran reto al que nos enfrentamos y que algunos países, como Francia, comienzan a afrontar. Esto no es como construir una carretera. Hemos tardado décadas en destruir lo más importante y revertirlo no es nada sencillo, sobre todo cuando ni siquiera se pone sobre la mesa, como se observa en la terrorífica frase de Pedro Sánchez que ya comenté en el blog. Y la tasa de natalidad de Francia es bastante mejor que la nuestra.

Se habla del gran reemplazo que alientan partidos como Podemos: su intención es que los inmigrantes sustituyan a todos los españoles que no están dispuestos a votar a estas fanáticas, lo que desde su perspectiva los convierte en “fachas”. Es puro delirio, porque estaría por ver que esos nuevos españoles les apoyaran. Pero el problema de fondo es evidente: la gente ya percibe que vivimos rodeados de extranjeros y les preocupa, porque el “reemplazo” va a velocidad de vértigo.

Las cifras son una abstracción y no siempre sirve para que la gente se dé cuenta del movimiento que reflejan. Recuerdo que cuando enterré a mi padre, su nicho era el primero de un barracón completamente vacío en una nueva zona del cementerio. No pude evitar pensar que los muertos que iban a llenarlo en ese momento estaban vivos. Imaginé que cuando regresara todos esos huecos estarían ocupados, y así fue cuando acudí al cementerio pocos meses después. Lo mismo sucede -y puede verse, no es una cifra- en tantos cementerios de España que se llenan de españoles mientras llegan más y más extranjeros. ¿Y todavía se preguntan algunos por qué sube Vox? Por supuesto que este partido no puede solucionarlo, pero muchos le votan para expresar su malestar con la situación actual, con la cultura de la muerte que nos conduce al abismo.

lunes, 9 de febrero de 2026

Hundimiento del PSOE y de la izquierda en Aragón

Me sorprende que no se esté analizando correctamente el resultado de las elecciones autonómicas de Aragón. Se dice que el PSOE ha igualado su peor resultado, los 18 diputados que obtuvo Lambán en 2015. Parece que con ello se da a entender que Pilar Alegría ha salvado los muebles. Se omite que en dichas elecciones también hubo otro partido que, al igual que ahora, obtuvo 14 escaños. Ese partido fue Podemos. Completemos el cuadro: el PP obtuvo 21, el PAR, 6, Ciudadanos, 5, Chunta, 2, e Izquierda Unida, 1. Es decir, el PSOE, Podemos, IU y la Chunta sumaban 35 escaños. Hoy suman 25. El hundimiento de la izquierda es brutal. No es lo mismo que el PSOE ayer obtuviera 18 cuando los 14 son de Vox y no de Podemos. Les pongo el cuadro para que vean la magnitud de la catástrofe y obtengan sus propias conclusiones:

2015

PP 21

PSOE 18

Podemos 14

PAR (Partido Aragonés Regionalista) 6

Ciudadanos 5

Chunta 2

Izquierda Unida 1

 

2026

PP 26

PSOE 18

Vox 14

Chunta 6

Existe 2

Sumar 1

A partir de ese análisis, lo segundo es claro y nada sorprendente. El votante de derechas vota a Vox porque no confía en que el PP ponga en marcha determinadas políticas que para ellos son imprescindibles. Ninguna sorpresa. El PP generó una expectativa demasiado optimista -una vez más, se fió de las encuestas- y, pese a haber sido el partido más votado, el resultado les parece frustrante. PP y Vox deberán entenderse. El PP tendrá que poner en marcha políticas de Vox, porque para eso se le vota a este partido.

lunes, 26 de enero de 2026

¡Óscar Puente, dimisión!

El ministro Puente ha mentido. La vía no era nueva ni había sido renovada de forma integral. Increíble que siga al frente después de evidenciarse esta mentira. Tampoco las pruebas de ultrasonidos se produjeron cuando dijo. Cada vez queda más claro que el mantenimiento de la alta velocidad no fue el adecuado. Es un escándalo monumental.

viernes, 23 de enero de 2026

Los testimonios de los trabajadores de Renfe no dejan lugar a dudas

Los testimonios de trabajadores de Renfe, en los que narran las vibraciones de los trenes desde después de la pandemia, o el de los familiares del trabajador de la cafetería del Alvia fallecido en el accidente, que cuentan que este hombre tenía miedo de ir a trabajar, son inequívocos. En el programa “Horizonte” emitido ayer se podía ver el interior de un tren japonés de alta velocidad que iba “como la seda”. Al parecer -porque yo no soy usuario habitual- eso sucedía antes en España y ha cambiado. Curiosamente, el deterioro coincide con la llegada de Ábalos al Ministerio de Fomento. Insisto, no se trata sólo del accidente, los problemas con los trenes hace tiempo que se conocen. ¿Se asumirán responsabilidades? Veremos.

jueves, 22 de enero de 2026

Lo público se derrumba

Esto no funciona y se ve a la legua, ¿verdad? Hace tiempo que la carretera de la historia se ha empinado, pero los que mandan no se atreven a decir la verdad: hay que pedalear, todos debemos hacerlo, sin excepción, porque así lo demanda la justicia. Llevamos toda la legislatura sin presupuestos, es decir, sin tener una previsión actualizada de los ingresos y comprometidos los gastos del Estado, algo verdaderamente inconcebible. Las administraciones públicas no funcionan bien. Es sabido que para acceder a algunos servicios muchos ciudadanos sufren de lo lindo para conseguir las preciadas “citas previas”. Las listas de espera en la sanidad cuestan vidas o, si alguno se lo puede permitir, dinero. De la administración de justicia mejor no hablamos, ¿o sí? Una ley cuyo fin es mejorar la “eficiencia” tiene colapsados los juzgados. Sencillamente impresionante. Bolaños, te has lucido, ¡campeón! La educación hace años que se nos fue por el sumidero y el informe PISA nos recuerda que viajamos en el furgón de cola. ¿Seguimos? No hace falta. El Estado, lo público, no funciona, amenaza derrumbe, y arrastra a lo privado, que lo está padeciendo.

Sabíamos que esto era así, pero la tragedia del accidente ferroviario de Córdoba, seguida de la de Gerona, puede ser la gota que colme el vaso de la indignación. Todos íbamos en esos trenes. Ya ni siquiera vamos a poder subirnos a un tren con la tranquilidad de viajar cómodamente mientras desarrollamos alguna actividad o sencillamente contemplamos el paisaje. Los accidentes son inevitables, pero es patente que no se está manteniendo bien la infraestructura ferroviaria -antes del accidente los retrasos y problemas eran recurrentes- y este gobierno lleva ya más de siete años en el poder. No cuela echarle la culpa al PP también de esto. El dinero que se necesita para mantener el correcto funcionamiento de los servicios públicos se está despilfarrando comprando el voto de muchísima gente que vive subvencionada, o lo roban los corruptos. Así no vamos a ningún sitio. Todo el mundo lo sabe, así que hay que mostrar el hartazgo y la indignación, porque callar en estas condiciones implica dimitir de nuestra condición de ciudadanos.

domingo, 4 de enero de 2026

La "pax americana" y la siesta hispánica

Intervenir militarmente en un Estado para derrocar a un tirano puede estar justificado en casos muy excepcionales. Previamente, hay que adoptar todos los esfuerzos diplomáticos para deponerlo por otras vías y, si ello no es posible, lograr que cualquier actuación cuente con el aval de las Naciones Unidas. Por tanto, la alegría de ver que un dictador como Maduro es detenido con un mínimo derramamiento de sangre no nos debe impedir ver que la actuación de Trump es una pésima noticia, puesto que abre la puerta a la utilización discrecional de la fuerza en las relaciones internacionales, es decir, la ley de la selva. Además, en su rueda de prensa no disimuló que su principal objetivo es controlar las reservas petrolíferas de Venezuela. Por este camino en cualquier momento se le ocurrirá ocupar militarmente Groenlandia o cualquier otro lugar que considere de interés estratégico para los Estados Unidos.

Supongo que era mucho pedir que el PP condenara la actuación estadounidense. La “realpolitik” por lo visto lo impide. Además, antes de que Feijóo hubiera podido pronunciarse en ese sentido o en otro ya se habría encontrado a Ayuso celebrando la actuación yanqui en las calles de Madrid. Sin embargo, es una buena ocasión para marcar diferencias con Vox y, de paso, para mostrar que el PP tiene un proyecto para España, cosa que no es verdad.

La demostración del imperialismo yanqui en Venezuela hace que se vea con absoluta nitidez que España está sesteando. Todos estos países hermanos de Hispanoamérica, en lugar de exigir que España pida perdón por la conquista deberían empezar a darse cuenta de dónde está la auténtica amenaza imperialista. En un mundo donde los grandes actores son Estados Unidos, China y Rusia, la Unión Europea no va a desempeñar ningún papel, porque no tiene la capacidad de hablar con una sola voz. En el momento en que Francia sea gobernada por un partido populista de derechas, se acabó. Y será pronto. Esto no significa que debamos desentendernos de la Unión Europea, pero sí ser muy conscientes de que nuestro gran objetivo debe ser Hispanoamérica. Deberíamos volcar todas nuestras energías en liderar intelectualmente la comunidad hispana, en tratar de cooperar económica y militarmente para lograr que la hispanidad fuera un actor cada vez más importante en el mundo. Ello exigiría un cambio radical que ahora mismo es impensable. Estados Unidos considera que Venezuela forma parte de su zona de interés. ¿España no tiene nada que decir? Pues parece que no.

viernes, 2 de enero de 2026

Abascal está acertando

La estrategia de Vox diseñada por Abascal es una jugada maestra que puede llevarle a un resultado extraordinario. Su apuesta es clara: son oposición al bipartidismo, al propio régimen del 78, aunque siendo plenamente leales a los procedimientos en él previstos. Todos aquellos que compartan ideas conservadoras y estén descontentos con el sistema constitucional pueden querer votar a Vox. El precio a pagar por este partido pasa por no entrar en ningún gobierno y así tener las manos libres para hacer oposición al PSOE y al PP. Sumar y Podemos se convirtieron en la “casta” que tanto criticaban. Abascal, en cambio, se dio cuenta de que entrar en los gobiernos autonómicos con el PP era cavar su tumba y buscó un pretexto para rectificar ese error. La impugnación del régimen del 78 les está llevando a desmarcarse del Rey. Aquí yerran, porque el Rey encarna la legitimidad dinástica y es la cabeza de la nación por encima de la propia Constitución. Quizá por ello simplemente se limitan a no comentar sus discursos, a guardar un “respetuoso” silencio.

La estrategia de Vox puede ser peligrosa para las expectativas de Feijóo, sí, pero en la medida en que pueden captar votos de descontentos de la izquierda con el propio sistema también es posible que facilite un resultado extraordinario para la suma de PP y Vox, aunque ello no se traduzca en un gobierno de coalición. Por otra parte, en la medida en que no pacta con el PP desactiva el argumento de Sánchez sobre que votar al PP implica que gobierne Vox. Vamos a ver a qué distancia logra situarse del PSOE, porque, tras los aciertos de su líder, este partido está lanzado.

martes, 23 de diciembre de 2025

La vela

Hace unos días estaba observando una pequeña vela de las que se utilizan como calientaplatos. No le quedaban muchos minutos de “vida”. La llama era cada vez más débil y la cera que albergaba el recipiente de aluminio se había convertido en un líquido completamente transparente. En cuestión de minutos la llama se iba a apagar. El pabilo permaneció durante algunos segundos incandescente, variando en intensidad, como si no quisiera rendirse. Finalmente, el color rojizo que permitía adivinar que allí había habido fuego desapareció por completo al tiempo que comenzó a desprender un poco de humo que se elevó hasta desaparecer dejando un ligero olor en el ambiente. Recordé todo el proceso desde cuando la vela había empezado a arder hasta el momento de apagarse y echar humo. Me pareció una preciosa metáfora de la vida, sobre todo de su momento final: el pabilo era el cuerpo que agoniza hasta que la vida se extingue, y en el humo creía ver el alma que sale del cuerpo y se eleva hacia otra dimensión.

P.D. En una observación más detenida, el humo comienza a surgir cuando la llama está extinguida, pero el pabilo permanece incandescente. Es justo después de elevarse al aire el humo cuando la incandescencia desaparece por completo. Todavía más interesante...

lunes, 22 de diciembre de 2025

Habrá que empezar a respetar a los votantes de Vox

El resultado electoral de Extremadura evidencia claramente dos cosas. La primera es el hartazgo con el PSOE de Sánchez incluso en aquellos lugares en los que su suelo electoral parecía berroqueño. Excelente noticia que hay que seguir confirmando en sucesivos comicios hasta mandar a este sinvergüenza y a todos los que le han apoyado a su casa. La segunda es también cristalina: los votantes del PP que se han ido a Vox van a seguir votando a este partido porque, tras la experiencia con Rajoy, desconfían de que el PP se mantenga firme en el impulso a ciertas políticas que para ellos son imprescindibles. María Guardiola no ha entendido que a Vox se le vota para que les agarre del ronzal y no manseen a la hora de derogar determinadas leyes o políticas con tufillo woke. La solución no es “librarse” de Vox, sino pactar con Vox la política teniendo claras las líneas rojas. Deben entenderse con inteligencia. Sánchez lo fía todo a la torpeza de estos partidos. Por eso es imprescindible que actúen con responsabilidad y respeto a sus electores.

Vox es un partido plenamente democrático y es imperativo respetar a sus votantes. Los comentaristas de PP y PSOE no aceptan la realidad que los electores están reiterando hasta la saciedad: hay cada vez más españoles que optan por una reforma de gran calado. Esa es la razón por la que sube Vox. La gran incógnita es si la izquierda respetará la democracia o declarará la “alerta antifascista”. Pienso que muchos votantes del PP todavía no se han decantado por Vox por temor a tensionar en exceso (miedo a la reacción de la izquierda) la política española. Sin embargo, el resultado de Extremadura refleja que para los votantes de la izquierda es mayor el hastío que les provoca la sinvergonzonería del PSOE que el miedo a Vox.

martes, 16 de diciembre de 2025

No es resistencia, sino obcecación

Resistir siempre ha tenido una connotación moral relacionada con mantenerse firme frente a las injusticias. Lo de Sánchez no es resistencia, sino pura obcecación. Como un niño que se aferra a algo y hay que terminar llevándoselo en volandas mientras llora y patalea. Un espectáculo bochornoso e indigno, muy propio de este personaje carente de ninguna épica. Se trata de una persona sin valores completamente cegada por el afán de poder. Está tan fuera de la realidad que dice no convocar elecciones porque hay que respetar el resultado electoral. ¡No solo no ganó las elecciones, sino que carece del apoyo de partidos que le invistieron! Más dura será la caída para Sánchez y para el PSOE.

martes, 2 de diciembre de 2025

La entrevista a Salomé Pradas

La entrevista de Gonzo a Salomé Pradas en el programa “Salvados” de La Sexta me pareció muy interesante y reveladora. El periodista se mostró incisivo, pero en todo momento respetuoso con la entrevistada. Dio la impresión de que su principal objetivo era conocer lo sucedido, aunque también orientó la entrevista a determinar cuál fue el papel desempeñado no sólo por la entrevistada, sino también por Mazón. Las respuestas de Pradas no dejaron lugar a dudas: Mazón en ningún momento estuvo a la altura de lo que se espera de un responsable político. Eso ya lo sabíamos, pero la entrevista permitió ver un talante despreocupado, incluso frívolo, en la conversación que el presidente mantuvo con alcalde de Cullera. No hay justificación posible.

Dejando al margen el comportamiento de Mazón, si nos centramos en los hechos que narra Pradas, creo que dejó patente que los máximos responsables de la emergencia desconocían la envergadura del problema que se estaba presentando en el barranco del poyo. Las llamadas de los ciudadanos a emergencias eran relevantes, pero debía haber habido una comunicación clara, fiable y lo más temprana posible por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar. Eso no se produjo. Veo así confirmadas las conclusiones que expuse en las entradas publicadas aquellos días. Esta tragedia responde a la ausencia de infraestructuras para hacer frente al desbordamiento del barranco que se produjo, y a la incapacidad de la Confederación por informar debidamente de la magnitud del desastre. A partir de ahí, se podía y debía haber organizado mejor la coordinación de la emergencia y el envío del aviso a la población, pero increíblemente no eran conscientes de la magnitud de la catástrofe que se avecinaba. También quedó patente que los valencianos fuimos presa de la pasividad del Gobierno de España, lo cual es inaceptable. 

Dejo para el final un tema muy relevante que se planteó en la entrevista. Casi al principio, Gonzo pregunta a Salomé Pradas sobre sus conocimientos sobre emergencias (algo así), a lo que esta responde que no necesitaba esos conocimientos, puesto que ella era un cargo institucional y esos conocimientos son requeridos a los técnicos de la consellería. Para terminar de apuntalar su argumento puso como ejemplo que en la Pandemia el máximo responsable institucional, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, es filósofo, no médico. En definitiva, mi impresión fue que, como podía sospechar por su formación, Pradas no tiene ni idea en materia de emergencias, como tantos políticos que asumen ministerios o consejerías sin saber nada. Y a mí me parece que eso no es admisible. No se trata de exigir una titulación específica, pero la prudencia que requiere la política se perfecciona mediante una experiencia acreditada en aquello sobre lo que uno debe tomar decisiones. Si el político no tiene ningún conocimiento sobre las funciones del departamento que dirige, queda en manos de los técnicos, en cuyo caso podríamos pensar que el político sobra. Mejor, pensará alguno, pero no se trata de sustituir la política por la tecnocracia, sino de asegurar que las directrices políticas están adoptadas por alguien que es capaz de tener una visión lo suficientemente completa respecto a aquello que entra dentro de sus competencias. Sin ser un experto, no puede ser un completo ignorante, cosa que da la impresión de que sucedía con Pradas en relación a las competencias de su consellería. En definitiva, los ciudadanos debemos exigir que al frente del gobierno estén los mejores, y ya que los partidos nos cercenan esa capacidad de elección respecto al presidente, este debería ser responsable a la hora de elegir a quienes mejor pueden desempeñar sus cargos al servicio de los ciudadanos. Política ficción hoy en día, ya lo sé…

martes, 25 de noviembre de 2025

Una pena, parece que Vilaplana no dijo toda la verdad

Las informaciones que se han conocido sobre la hora en la que Maribel Vilaplana pagó el parking después de haber estado con Carlos Mazón siembran dudas sobre la veracidad de su testimonio ante la juez de Catarroja. Les están sacando la verdad con fórceps, una torpeza fruto del miedo. La mentira es hija de muchos padres, pero el principal es el miedo (vean la película “Insomnio”, de Christopher Nolan, y estarán conmigo). Vilaplana tendría que haber acudido al juzgado con la absoluta determinación de decir la verdad. Debe de ser muy duro para ella verse envuelta en un escándalo de esta gravedad, pero es inevitable, y debe aprender a no hundirse por las opiniones ajenas que se aprestan a juzgarla moralmente. Persistir en el error no le va a traer más que problemas de todo tipo, empezando por su conciencia.

Mazón cometió errores inhabilitantes y ha asumido su responsabilidad política, aunque muy tarde. La juez tendrá que valorar si la información conocida en el día de hoy -su ausencia en los momentos clave- le supone algún tipo de responsabilidad jurídica. La política ha terminado para él. Ahora le queda aprender a vivir sin que los errores cometidos le hundan en un pozo oscuro. Vemos que mucha gente cree que no hay que tener compasión hacia los delincuentes que no se han arrepentido o hacia personas que, como Mazón, han cometido errores graves. Deben pagar la deuda contraída con la comunidad política, pero el ensañamiento con la persona no va conmigo. No me alegra, por ejemplo, ver a Ábalos demacrado y con ese pantalón ancho que se cobra dos agujeros más del cinturón para evitar que se le caiga. Ya sé que muchos piensan que se merece entrar en la cárcel, y es verdad, pero creo que quienes se alegran de la desgracia ajena deberían reflexionar muy seriamente del daño que se están haciendo a sí mismos.

lunes, 24 de noviembre de 2025

Sobre decisiones judiciales y el lenguaje guerracivilista de la izquierda

Lo mismo que he criticado duramente la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la ley de amnistía u otras decisiones, defiendo el derecho de aquellos que no estén de acuerdo con la sentencia del Tribunal Supremo condenando al Fiscal General del Estado a criticarla. Eso sí, por favor, que la critiquen una vez que la sentencia haya sido redactada y hayan tenido ocasión de leerla. Que cada cual valore las opiniones de quienes se manifiestan en un sentido u otro y saque sus propias conclusiones, puesto que todo ello forma parte de la democracia.

Más allá del debate sobre decisiones judiciales, lo que urge es frenar la degradación institucional como paso previo para reforzarlas y lograr que cumplan debidamente su función. Una vez que el tirano salga del gobierno será el momento de, con decisión, poner en marcha un proceso de regeneración democrática. No podemos seguir permitiendo que se gobierne sin presupuestos, que sean las minorías que odian a España quienes condicionen la política, o que se amenace la independencia del poder judicial. Quiero saber qué piensa hacer Feijóo al respecto. Mi olfato me dice que mucha gente que en su día confió en Rajoy ya no se fía del PP y está dispuesta a votar a Vox. Comprendo su decepción: 183 diputados y UPyD (el partido de Rosa Díez, para los que lo hayan olvidado) en el congreso con grupo parlamentario propio no sirvieron para que el “héroe del silencio” de Pontevedra hiciera algo más que fumarse un puro e idear algún chascarrillo gracioso.

Estoy recibiendo y leyendo mensajes pesimistas respecto a la situación que vivimos. Vemos que la izquierda utiliza un lenguaje guerracivilista. Con una irresponsabilidad que raya en lo criminal, Pablo Iglesias se ha permitido invitar al PSOE a “reventar a la derecha española y a sus activos políticos para llegar a donde sea necesario”. Estas palabras reúnen todos los ingredientes para ser interpretadas como una incitación a la violencia, pero, claro, el propio Iglesias defenderá que él tiene derecho a la libre expresión y no lo tienen aquellos que pacíficamente desean expresar su nostalgia franquista. Comprendo el temor por la deriva de la izquierda que se observa en este lenguaje. No hay que restar importancia a estas palabras, sino denunciar la irresponsabilidad que representan; pero, acto seguido, hay que mantener la calma y no dejarse vencer por el pesimismo. La diferencia entre la situación actual de España y la que se vivió en la II República radica en que en aquel tiempo los extremismos fueron capaces de arrastrar a numerosas masas de la población. Eso no está sucediendo actualmente. El pueblo español asiste perplejo a los desatinos de una clase política que vive en la burbuja de una lucha sin cuartel por el poder. Los partidos políticos han secuestrado la democracia y singularmente los de izquierda apuestan por tensionarla ante el temor de perder el poder quizá por mucho tiempo ante los desafueros cometidos. No van a lograr su objetivo porque la gran mayoría de los ciudadanos da la espalda a ese enfrentamiento. Esa es la razón de que los políticos sean percibidos como el principal problema de España, y de que los jóvenes empiecen a pensar que en ocasiones una dictadura puede estar justificada -grave error, puesto que gracias a vivir en democracia se puede intentar echar a Sánchez sin sangre-. No hay que dejar que cunda el pesimismo. Cada cual debe comportarse como un ciudadano responsable en el marco de sus posibilidades. Sánchez quiere seguir tensionando, porque es lo que le conviene. La respuesta no es el pesimismo, la desazón y la reacción airada. Hay que criticar sus desafueros con toda claridad y, cuando llegue el día, VOTAR, aunque haya que perder dinero anulando viajes o lo que haga falta.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Dimitió Mazón

Hace casi un año que escribí sobre los errores inhabilitantes de Mazón. Debía asumir su responsabilidad política y lo ha hecho. Tarde, muy tarde, sí, y forzado por la tenaz movilización ciudadana. Ha actuado mal. Ahora bien, llamarle “asesino” es un exceso. Estoy convencido de que no se enteró o no supo calibrar la magnitud de la catástrofe. Le sobrepasó, se equivocó. Parece que siempre que hay una catástrofe muchos se sienten en la necesidad de buscar culpables y responsables. Hay que investigar, desde luego, depurar responsabilidades para evitar que se vuelva a repetir. Pero esa búsqueda con saña para hundir a la persona no me gusta. 

Dejando eso al margen, no entiendo como Feijóo no forzó la dimisión de Mazón desde que se supo dónde había estado ese día. Esa pasividad o tacticismo me generan desconfianza en su forma de ejercer el liderazgo. Imagino que habrá razones que le llevaron a actuar así, pero sólo él las sabe. Para mí, desde luego, ha cometido un error incomprensible.

miércoles, 15 de octubre de 2025

Rufián, no te enteras

Gabriel Rufián ha interpelado a Sánchez en la sesión de control al gobierno sobre el problema de la vivienda. Rufián ha abogado por impedir -o gravar con impuestos muy elevados- la adquisición de segundas residencias. Ha venido a decir que la gente que tenga dinero para invertir lo haga en coches, joyas, criptomonedas, etc., pero no en casas. Una familia, una casa: eso es lo que propone. Afortunadamente, no ha dicho nada de expropiar, de momento…

Sobre el papel, parece razonable, salvo por el pequeño detalle de que alguien tendrá que construir nuevas casas, porque parece que las actuales no son suficientes. ¿Será el Estado? Adelante, estamos esperando a que lo ponga en marcha a lo grande, como hizo Franco en su día (caramba, igual me gano una denuncia por delito de odio, aunque esté diciendo la pura verdad). No, no hay dinero para eso, como tampoco lo hay para subir el sueldo a los funcionarios (que lo tenemos congelado, una vergüenza de la que se habla muy poco y que puede estallar). Entonces, Rufián, si no se construye vivienda pública será la iniciativa privada la que debería construir esas casas, ¿no? ¿Y aquí cuál es tu propuesta? Si se desincentiva la compra de segundas residencias, los promotores igual no ven el negocio y no construyen. Precisamente eso ya está pasando. Hay gente que podría comprar una segunda vivienda y descarta la idea por miedo al gobierno, y muchos de los que la adquirieron la ponen a la venta antes de alquilarla. Rufián, no te enteras.

La demagogia con la política de vivienda es la norma de este gobierno y de sus socios. Hace tiempo que se sabe que el problema radica en la falta de oferta, que obedece a la inseguridad jurídica de los propietarios y a la falta de incentivos fiscales para alquilar. Pues nada, como tienen miedo a la libertad, intervienen el mercado y, como no funciona, en lugar de rectificar, surgen estas propuestas disparatadas que consisten en huidas hacia delante sin atreverse a dar el paso final de la expropiación, que es lo que verdaderamente les gustaría. El problema de la vivienda no se puede solucionar con esta política insensata.

lunes, 6 de octubre de 2025

Una frase de Sánchez

Hace algunos meses, Sánchez pronunció esta frase en el Congreso de los Diputados: "Muchas familias no tienen tantos hijos como antes, entre otras cosas, porque no quieren. Y esa es una decisión que les guste o no a algunos todos debemos aprender a respetar”. Algunos objetarán que no es verdad que no quieran, sino que no pueden, pero no: si tener hijos fuera para una persona lo más importante, se tendrían, no tengo ninguna duda de ello. Sánchez esta vez ha dicho la verdad, aunque parezca increíble

La decisión de renunciar a tener hijos tiene gravísimas consecuencias. No hay más que prestar atención a las noticias que, cada vez con más frecuencia, alertan del declive demográfico de algunas provincias españolas. El problema es tan serio que resulta inaudito que se afronte con la asepsia que denotan las palabras de Sánchez. Ese “les guste o no a algunos” deja entrever una inadmisible indiferencia.

La decisión de no tener hijos nos enfrenta a la gran pregunta que debe responder la filosofía política contemporánea: ¿cómo actuar ante manifestaciones de la autonomía de la voluntad que afectan negativamente al bien común? Quizá esta pregunta sorprenda, puesto que las últimas generaciones han crecido pensando que el respeto a la autonomía de la voluntad constituye el núcleo del bien común. Esto no es así. Las contradicciones de la izquierda son reveladoras. Para ellos la autonomía sólo es digna de respeto cuando se ejerce en el sentido que les parece valioso. Por eso no admiten que una mujer que desea prostituirse o prestar su cuerpo para gestar una vida humana esté actuando autónomamente. 

La autonomía de la voluntad ni es ni puede ser el núcleo del bien común, ya que cuando se asume con rigor conduce a consecuencias inaceptables. Hay que embarcarse en la complicada, pero ineludible tarea de identificar el bien común recordando las palabras de Antonio Machado: "¿Tú verdad? No, la verdad; y ven conmigo a buscarla. La tuya guárdatela". Por tanto, ¿es moralmente aceptable y políticamente irrelevante el rechazo a tener hijos? Sánchez habla de que la decisión "guste". Atención al término. A mí me puede "gustar" que mis vecinos no tengan hijos que armen escándalo en el jardín, pero el sustrato humano de una nación no puede ser una cuestión de "gustos". Aunque incurriera en errores y excesos, Rousseau tenía razón cuando entendía que la libertad política no consiste en seguir las preferencias particulares, sino en actuar movido por la búsqueda de la voluntad general. 

Hay quienes no ven un problema en que una sociedad decida extinguirse siguiendo el modelo japonés: sobra gente en el mundo, así que hay que asumir que podemos ser engullidos o que, en el mejor de los casos, se producirá un mestizaje o injertos debido a la llegada de gentes de otras tierras. La historia muestra cómo las sociedades han surgido y desaparecido, por diversas razones, a lo largo de la historia. Eso es indiscutible y seguirá sucediendo. Pero es moral y políticamente inaceptable que un responsable político no vea en ello un problema que debe tratar de resolver. Es un archiproblema, como diría Ortega. Un biempensante podría decir que las palabras de Sánchez no son tan graves, porque si los españoles no quieren tener hijos, vendrán "nuevos españoles". Y aquí está el tema. No todos los inmigrantes están dispuestos a trabajar por la continuidad histórica de España. Hablar de esto ya chirría a las izquierdas y a los nacionalistas, porque suena a la idea de unidad de destino en lo universal joseantoniana. Pero aquí tienen razón el PP y Vox: no es igual la inmigración de países hispanoamericanos que la de países musulmanes. Afirmar esto hoy puede ser interpretado como delito de odio, pero a estas alturas nadie puede llamarse a engaño: no puede haber España sin españoles, así que o los engendramos o les recordamos a los que viven en hispanoamérica que España es su nexo de unión y puede ser su casa. Nada de esto le importa a Sánchez. Solo así se puede pronunciar esa frase, quizá una de las más graves que le he escuchado, y que desgraciadamente suscribirían todos los partidos de izquierda.

lunes, 15 de septiembre de 2025

La radicalización de la izquierda en la Vuelta y dos fantasías

Los activistas propalestinos decidieron utilizar la Vuelta para visibilizar su protesta contra la masacre de palestinos en Gaza que está llevando a cabo Israel como respuesta al terrorismo de Hamas. Es habitual que quien protesta utilice todo tipo de medidas de presión para lograr que su reivindicación alcance la máxima difusión, lo vemos en las huelgas de transportistas cada vez que hay un puente. La novedad radica en que los partidos del Gobierno, y el propio Sánchez, han alentado e incluso participado en las protestas sabiendo que con ello destrozan una competición deportiva española de prestigio internacional. Sencillamente, inadmisible e irresponsable. Es evidente que se podía protestar sin cargarse la Vuelta, pero no les bastaba con ello. Sánchez apuesta por sacar rédito político de la polarización. Quiere presentarse como el líder indiscutible de la izquierda radical, seguir promoviendo la tensión, y fiarlo todo a la movilización de su electorado. Si pierde, creo que puede tener razón Pérez Reverte cuando opina que no se irá a su casa (salvo que acabe en la cárcel). Sí, es posible que espere que los partidos de derecha no se entiendan o cometan errores políticos que le permitan volver. Difícil, muy difícil, pero él cree que no es imposible.

El escenario más probable al que nos encaminamos es el triunfo abrumador de la derecha. Ante esta situación, la duda es cuál será la fuerza real de Vox. Parece que sigue aumentando la intención de voto a este partido. Esta es una de las razones por la que a Sánchez le interesa retrasar las elecciones todo lo posible: desgastar al PP y lograr que aumente el voto a Vox. Todo votante conservador haría bien en no olvidarlo. Cuanto menos contundente sea la victoria del PP, mayor será la inestabilidad y la fricción con Vox debido a la presión de este partido -lógica- para que se implementen sus iniciativas políticas.

Fantaseo con dos posibilidades muy remotas. La primera es que sea tal el ascenso de Vox que se convierta en la segunda fuerza política o esté cerca de serlo. ¿Se imaginan que el PP se desplazara al centro izquierda dejando al PSOE como partido marginal? Un bipartidismo de partidos fundados después de la muerte de Franco, lo cual permitiría olvidarse felizmente del PSOE. Demasiado bonito para ser cierto. La otra posibilidad con la que fantaseo: que PP y Vox cuenten con un número de diputados que les permita poner en marcha reformas constitucionales. ¿Sería legítimo hacerlo sin contar con el respaldo de los partidos de izquierda, pese a que la última palabra la tuviera el pueblo español que dará su aprobación a la/s reforma/s en referéndum? Estos partidos no aceptarán la reforma, pese a que sea apoyada por el pueblo español. En realidad, no creen en la democracia, sino sólo en sus proyectos políticos. Hablando del tema con mi mujer, ella me decía que quizá lo más sensato fuera hacer un referéndum consultivo sobre las reformas constitucionales antes de acometarlas. Se opondrán igualmente e intentarán incendiar las calles, pero me parece una buena idea. Pero no es más que una fantasía. Es muy difícil que PP y Vox alcancen ese resultado. Dada la situación de España, lo urgente es sacar de La Moncloa a este radical, autócrata y ensoberbecido.