Poco tengo que decir de Óscar Puente. Hace meses ya pedí la dimisión y sólo cabe insistir en ello y acudir a las urnas para mandar a su casa a esta gentuza que sigue aferrada al poder (no se puede decir que gobiernen). Quizá sea una breve parada para hacer la maleta y acompañar a Ábalos y Koldo. Faltan poco más de tres semanas y me viene a la cabeza la frase de Clint Eastwood en “Gran Torino”. Apostado en su camioneta, Walt Kowalski observa cómo un grupo de tres negros molesta a su amiga y vecina asiática que iba caminando con un amigo, que se caga en los pantalones mientras intenta infructuosamente coleguear con ellos. Con un valor y una frialdad digna de Germán Areta, Walt aproxima la furgoneta y les espeta una frase célebre: “¿Qué tramáis, morenos?”. En realidad, la frase fue improvisada por Constantino Romero al doblar la voz de Clint Eastwood. Sencillamente magistral. Y todo esto lo pienso porque si tuviera delante a Pedro Sánchez, como Clint Eastwood, le preguntaría con gesto serio, “¿Qué tramas, moreno?”. Seguramente algo que todavía no imaginamos…
martes, 3 de noviembre de 2026
martes, 27 de octubre de 2026
El gravísimo intento de pucherazo de Sánchez con la "ley de nietos"
Pedro Sánchez está intentado alterar el resultado electoral con la que se conoce como "ley de nietos", que no es otra que la ley 20/2022, de 19 de octubre, de memoria democrática (para conocer en detalle la cuestión, aconsejo leer este excelente artículo). Esta norma establece en la Disposición Adicional 8ª.1 que pueden adquirir la nacionalidad española quienes cumplan los siguientes requisitos:
“1. Los
nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente
hubieran sido españoles, y que, como consecuencia de haber sufrido exilio por
razones políticas, ideológicas o de creencia o de orientación e identidad
sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española, podrán optar
a la nacionalidad española, a los efectos del artículo 20 del Código Civil.
Igualmente, podrán adquirir la nacionalidad española las personas que se
encuentren en los siguientes supuestos:
a) Los
hijos e hijas nacidos en el exterior de mujeres españolas que perdieron su
nacionalidad por casarse con extranjeros antes de la entrada en vigor de la Constitución de 1978.
b) Los
hijos e hijas mayores de edad de aquellos españoles a quienes les fue
reconocida su nacionalidad de origen en virtud del derecho de opción de acuerdo
a lo dispuesto en la presente ley o en la disposición adicional séptima de la
Ley 52/2007, de 26 de diciembre.
2. En
todos los supuestos, esta declaración deberá formalizarse en el plazo de dos
años desde la entrada en vigor de la presente ley. Al terminar este plazo, el
Consejo de Ministros podrá acordar su prórroga por un año.
Sofía Puente, hermana de Óscar Puente, que en 2022 estaba al frente de la
Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública (DGSJFP), es la
responsable de la Instrucción de 25 de octubre de 2022, de la Dirección General
de Seguridad Jurídica y Fe Pública, sobre el derecho de opción a la
nacionalidad española establecido en la disposición adicional octava de la Ley
20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática. Esta Instrucción concreta
quién y cómo puede optar a la nacionalidad española eliminando el requisito de ser
hijo de exiliado, lo cual contraviene claramente la ley 20/2022 y, por tanto,
dado su rango infralegal, debería ser considerada nula. La Instrucción, en
primer lugar, aprovecha un defecto de redacción de la ley 52/2007, de 26 de
diciembre, conocida popularmente como la “ley de memoria histórica” (esta la
impulsó Zapatero). La Disposición Adicional 7ª de esta ley reza así:
“Disposición
adicional séptima. Adquisición de la nacionalidad española.
1. Las
personas cuyo padre o madre hubiese sido originariamente español podrán optar a
la nacionalidad española de origen si formalizan su declaración en el plazo de
dos años desde la entrada en vigor de la presente Disposición adicional. Dicho
plazo podrá ser prorrogado por acuerdo de Consejo de Ministros hasta el límite
de un año.
2. Este
derecho también se reconocerá a los nietos de quienes perdieron o tuvieron que
renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio”.
Como se
observa, el punto primero de esta disposición se limita a decir que los hijos
de padre o madre originariamente españoles podrán optar a la nacionalidad
española sin mencionar que ello se debiera al
exilio, quizá porque se considera evidente, máxime cuando sí se hace referencia
a esta circunstancia en el caso de los nietos. En cualquier caso, la ley 20/2022
ya ha dejado meridianamente claro para todo el mundo, salvo para Sofía Puente
(es decir, para Pedro Sánchez), que sólo tienen derecho a la nacionalidad
española los hijos y nietos de exiliados por razones políticas, etc. Puesto que
no se trata de derechos adquiridos, hay que entender que, en el caso de que se
admitiera la interpretación absurda de que la ley 52/2007 otorgaba la nacionalidad a cualquier hijo
de un español/a de origen, dicha posibilidad ha sido eliminada por la ley 20/2022. Sin embargo, en lugar de respetar la ley, la Instrucción de Sofía Puente establece lo siguiente:
“Pese a que este párrafo [está aludiendo a la ley 20/2022] parece dirigirse únicamente a los
hijos, hijas, nietos y nietas de exiliados que nacieron después de que sus
padres/madres y/o abuelos/abuelas perdieran la nacionalidad española, es
posible encontrar una interpretación más acorde con la verdadera voluntad del
legislador y el espíritu de la ley, interpretación a la que puede llegarse
mediante el análisis conjunto e integrador de la anterior Ley 52/2007 y de la presente.
Así, la disposición adicional séptima de la
Ley 52/2007 de 26 de diciembre establecía dos distintos supuestos de
opción, y decía:
«1. Las personas cuyo padre o madre hubiese sido
originariamente español podrán optar a la nacionalidad española de origen.
2. Este derecho también se reconocerá a los nietos de quienes
perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia
del exilio.»
Si la presente ley en su disposición adicional 8.ª tenía por
objeto ampliar los supuestos de opción frente a los que se contemplaban en la Ley 52/2007 (recoge ahora la posibilidad de
opción de los hijos mayores de edad y de los hijos de mujeres que perdieron la
nacionalidad por razón de matrimonio, supuestos no contemplados en la anterior
ley), parece lógico entender que el legislador no ha querido excluir del ámbito
de aplicación de esta ley a los que se encontraban en la situación descrita en
el punto primero de la disposición adicional séptima de la
Ley 52/2007, sino que ha refundido en un solo párrafo los dos supuestos de
la anterior disposición adicional 7.ª de la Ley
52/2007.
Así, este primer párrafo, recogería dos supuestos distintos
de opción, el de:
«Los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o
abuela, que originariamente hubieran sido españoles.»
y, además, («y que») el de:
«Los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o
abuela, que originariamente hubieran sido españoles, y que, como consecuencia
de haber sufrido exilio por razones políticas, ideológicas o de creencia o de
orientación e identidad sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad
española.»
De modo que, tanto los nacidos fuera de España de padres o
abuelos originariamente españoles, como los nacidos fuera de España de padres o
abuelos que por el exilio perdieron la nacionalidad española o renunciaron a
ella, podrán ejercitar la opción prevista en este párrafo”.
Sofía Puente
interpreta la voluntad del legislador -del representante de la soberanía popular-
y amplía la nacionalidad a hijos y nietos de españoles que no emigraron como consecuencia
del exilio. Es verdaderamente escandaloso y provoca escalofríos ver cómo se atenta
contra la democracia, porque abierta esta puerta carece de sentido tener que probar la condición de exiliado; pero como temen que esta interpretación se considere un flagrante delito de prevaricación (por el que Vox ya se ha querellado contra Sofía Puente), no quieren actuar de forma tan descarada y siguen admitiendo que se
puede optar a la nacionalidad tanto por ser hijo o nieto de españoles como por
ser hijo o nieto de españoles exiliados (insisto, absolutamente absurdo, porque la condición de español de origen engloba a todos). En este último
caso, además, asistimos a una patente vulneración de la ley, puesto que, más allá de toda justificación, se presume la condición de exiliado en estos términos:
“d) A los efectos del ejercicio del derecho de opción
reconocido en el párrafo primero del apartado 1 de la disposición adicional octava de la
Ley 20/2022:
Se presumirá la condición de exiliado respecto de todos los
españoles que salieron de España entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de
diciembre de 1955. En estos supuestos, deberá acreditarse, la salida del
territorio español mediante cualquiera de los documentos enumerados en este
punto.
Si la salida de España se produjo entre el 1 de enero de 1956
y el 28 de diciembre de 1978 deberá acreditarse la condición de exiliado”.
¿A qué obedece dicha presunción? Se trata de un coladero, de un escándalo monumental. Estamos hablando de que, en virtud de la interpretación dada por esta Instrucción, millones de personas podrían adquirir la nacionalidad española y, por tanto, el derecho de sufragio. Eso es lo que ha intentado -y logrado, pues ya se puso en marcha en 2023- Pedro Sánchez y lo que milagrosamente ha suspendido cautelarmente el Tribunal Supremo, en quien hoy reposa la defensa de nuestra democracia, puesto que un número tan elevado de votantes distribuido por diferentes circunscripciones puede alterar sustancialmente los resultados electorales. Confiemos en que se declare nula esa Instrucción con la consiguiente revocación de las nacionalidades otorgadas ilegalmente. Si el Tribunal Constitucional adoptara la decisión de revisar una cuestión que es de estricta legalidad, mucho me temo que estaríamos ante una gravísima prevaricación.
lunes, 26 de octubre de 2026
La pulsión antidemocrática de querer blindar políticas
Parece que Pedro Sánchez anda un tanto desesperado, porque sabedor de que su palabra vale menos que una etiqueta de anís del mono -como dice con salero Juan Manuel de Prada cuando habla de algunos títulos universitarios-, pretende convencernos de la verdad de sus promesas asumiendo el compromiso de que reformará la Constitución para garantizar algunas de ellas. De momento, se ha referido al derecho al aborto y a que las pensiones se revaloricen conforme al IPC. Obviamente, esto es un brindis al sol, puesto que carece de la mayoría necesaria para acometer este tipo de reformas. Pero lo verdaderamente grave es este confesado deseo de querer blindar políticas para dejarlo todo atado y bien atado, por utilizar las famosas palabras de Franco.
Quien plantea una reforma de la Constitución debería hacerlo partiendo de una actitud de apertura al consenso con la mayor parte de fuerzas políticas, puesto que en la Constitución debemos vernos reflejados la inmensa mayoría de los ciudadanos. Disponer de una mayoría coyuntural que permita la reforma constitucional puede ser legal, pero la fuerza moral de estas iniciativas depende de que cuenten con un amplísimo respaldo ciudadano. Por eso señalaba en anteriores entradas que, incluso si el PP y Vox dispusieran de una mayoría capaz de poner en marcha reformas constitucionales, sería conveniente que antes de plantearlas convocaran referéndums consultivos conforme al art. 92 CE para impulsarlas si verdaderamente cuentan con un amplísimo respaldo popular.
Todos querríamos que las pensiones se revalorizaran conforme
al IPC o incluso, si es posible y conveniente, por encima de ese dato. Pero es
una temeridad condicionar las políticas que haya que poner en práctica en el
futuro, puesto que puede haber buenas razones para que no suban conforme al
IPC, como está sucediendo durante años con el sueldo de los empleados públicos.
La Constitución no está para eso, sino para, como he apuntado, forjar grandes
acuerdos en torno a los derechos fundamentales y al funcionamiento de nuestro
sistema jurídico y político. En estos detalles se detecta quién es un gobernante que cree en la democracia y quién un zascandil que no admite otras políticas que las suyas. En realidad, todo es puro teatro, porque para Sánchez la política es un juego de poder.
Atención a Karra Elejalde en "Arriba tutto", de José Mota
Sorprendente y emocionante el primer tercio de “Arriba tutto”, dirigida por José Mota. Sólo por esa parte -quizá dura lo que un cortometraje- vale la pena la película. La historia nos retrotrae al año 1905 y la protagonizan una pareja de cómicos ambulantes que para en Toledo. Se trata de un padre, viudo, que actúa junto a su hijo, Michi, de unos seis años. El cariño, la ternura y la bonhomía del padre hacia su hijo, y la devoción de este hacia él son conmovedores. También es tiernísima la historia de amor infantil entre Michi y Conchita, una niña de familia rica que asiste al espectáculo. Esta historia con triste final sí nos embarga de emoción, en contraste con “La bola negra”. La interpretación de Karra Elejalde es magnífica, la mejor de las que le conozco. Una historia bellísima en la que recordamos la relación de Charlot con el niño en “El chico” o de Alfredo con Salvatore (Totó) en “Cinema Paradiso”. Lamentablemente, la película pierde fuelle cuando Mota nos traslada a los años de la Guerra Civil y el propio Mota interpreta a Michi ya convertido en adulto y enrolado como cabo del ejército republicano. Ahí ya reconocemos el humor de José Mota que, aunque no defrauda, no está ni muchísimo menos a la altura del excelente comienzo. En esta parte, quizá lo más destacado sea el discurso en el que Michi, que suplanta a un oficial italiano para salvar la vida, gesticula como Mussolini mientras habla en el italiano inventado que le enseñó su padre: Mota en estado puro. Y muy destacable la extraña belleza y presencia de Olivia Molina, hija de Ángela Molina, que interpreta a María (ya no se hace llamar Conchita), el amor infantil de Michi, ya convertida en una mujer que sigue fascinada por aquel niño al que vio actuar junto a su padre. Insisto, merece muchísimo la pena ese increíblemente buen comienzo.
domingo, 25 de octubre de 2026
La izquierda exacerba el miedo a la derecha y se lanza a las protestas violentas
La estrategia de los partidos de izquierda en estas elecciones consiste en exacerbar el miedo a un gobierno de la derecha que, según ellos, traerá recortes de todo tipo. No les importa demonizar al adversario político con mensajes simplistas, maniqueos y falaces. El beso de Sánchez a su mujer ha sido el preámbulo para que el PSOE adopte el eslogan de “el partido del amor” al tiempo que identifican a la derecha con el odio. Así de burdo. Sánchez ha dicho hoy que “de eso van estas elecciones: de amor o de odio”. Todo pura emotividad para llegar a las vísceras del elector. Además, los grupos más exaltados se lanzan a las calles para impedir que Vox pueda defender sus ideas libremente. Se les niega el derecho a hablar calificándolos de “fascistas” cuando los intolerantes son precisamente quienes les impiden expresarse con libertad. También se han visto manifestaciones de pensionistas con banderas republicanas defendiendo sus pensiones frente a la supuesta amenaza de un gobierno de derechas, y esta noche se han producido graves incidentes en Barcelona que han obligado intervenir a la policía para evitar los saqueos que se estaban produciendo.
La serenidad con la que están reaccionando el PP y Vox es
admirable y espero que mantengan la calma y no cometan el error de pagar con la
misma moneda. En realidad, son grupos extremadamente minoritarios que alcanzan
visibilidad por las imágenes que se difunden por televisiones y redes sociales.
Es la rabia ante el temor a perder el poder. La resistencia frente a que el pueblo
se exprese libremente y juzgue qué le parece una legislatura sin presupuestos,
con los golpistas catalanes amnistiados e indultados, con gravísimos casos de
corrupción, y con un ataque gravísimo a la soberanía nacional que sigue sin
respuesta. Se teme que el pueblo hable con libertad e incluso Sánchez ha puesto en marcha su especialidad: alterar el censo para manipular el resultado electoral. Es enormemente grave, por lo que si Sánchez sigue en el poder estoy convencido de que terminará de volar el sistema político nacido de la Transición.
Todo esto ha sucedido con la connivencia de muchas personas que estando al frente de las instituciones han sido incapaces de actuar conforme a lo que exigía la dignidad del cargo. Me refiero especialmente a los magistrados del Tribunal Constitucional que han avalado la amnistía consagrando así la desigualdad entre los españoles. No se debe tolerar en silencio la mentira y la agresión constante al Estado de Derecho. No es necesario gritar ni hacer aspavientos, pero callar no es una opción para todo aquel que ama España y la democracia.
lunes, 19 de octubre de 2026
Los bailecitos de Maduro, Trump, y ahora Sánchez
Y ahí lo dejo. Si ve a un candidato bailar, témase lo peor.
martes, 6 de octubre de 2026
Los decretos de vivienda se convierten en un vomitivo trágala
Las encuestas electorales reflejan que el PSOE encuentra su principal nicho de votantes entre personas mayores de 45 años. Muchos de esos votantes pueden ser propietarios de vivienda, por lo que no creo que el empecinamiento de Sánchez por aprobar sus decretos de vivienda les agrade. El comportamiento antidemocrático al sacarlos por las bravas no deja lugar a dudas: bien está que crea y defienda unas medidas que considera buenas, pero imponerlas en un trágala contra de la voluntad de los representantes de los ciudadanos no es propio de un demócrata. Después del trágala sube al púlpito a endilgarnos la homilia con el mensaje de que es por nuestro bien, y que todo es pura humanidad.
El día nos deja, además, la cantada decisión de Conde-Pumpido
avalando la aplicación de la amnistía a los delitos de malversación. Enterrada
quedó la igualdad, y tampoco importa que se robe o malverse, porque o se
amnistía o se indulta. Ante este panorama desolador Sánchez no debería obtener
ni un solo escaño. Ojalá pague todo el daño que está haciendo.
lunes, 5 de octubre de 2026
"La bola negra", lamento decirlo, pero un pestiño
Acabó la proyección y miré a mi mujer para poner en común la primera valoración de “La bola negra” mientras la gente se levantaba de sus butacas dejando ver alguna lágrima mientras sonaban tímidos aplausos (no ovación cerrada). Coincidimos: un monumental pestiño de casi tres horas, eso sí, bien adornado con tintes poéticos conforme se acercaba el final de la película. Recurso infalible para sensibilidades propensas a la lágrima fácil.
“La bola negra” es una película en la que se entrecruzan historias de amor homosexual marcadas por la represión y el sufrimiento de sus protagonistas. Y es tan descarado el grito de dolor de los Javis que a mí no me conmueve, sino que me resulta estridente y desagradable hasta cansarme. No me sumo a los elogios recibidos que rayan el ditirambo: no veo verdad en esta película. No se limitan a contarme historias, se ve en exceso el propósito de los creadores de exaltar la perspectiva del amor homosexual tan escondido en la tierra que hay que ararla para extraer esas historias de sus entrañas (por utilizar la figura poética que emplean los directores en el guión). Son demasiadas historias para ser contadas con finura y sutileza, lo que hace que en algún caso empleen el trazo grueso, como la historia de Sebastián una vez concluida la guerra. Quizá hubiera sido mejor optar por el silencio, pero los Javis hablan en exceso, son unas porteras que nos quieren contar que se casó, tuvo una hija que a su vez fue madre soltera y le dio un nieto, también homosexual, que descubre que su abuelo le ha legado una obra inédita de García Lorca al fallecer. Además, luego conocemos que dejó a su mujer porque se enamoró de un hombre en un cine de ambiente gay y por él abandonó a su familia para siempre.
Los Javis no se limitan a mostrarnos la marginación y el sufrimiento de los homosexuales, sino que inundan con él y, en mi opinión, hacen que la película cobre un tono tan militante que le conduce a perder el equilibrio. Hay películas que se centran en la visión del mundo de un determinado grupo social, como el universo femenino en el que a veces nos sumerge Almodóvar. Si esa incursión está hecha de forma inteligente el espectador lo recibe agradecido porque le enriquece esa perspectiva quizá desconocida. El director ofrece; el espectador toma. La falta de equilibrio la siento cuando el director no deja resquicio y se aproxima demasiado al espectador para asegurarse de que nos llega su forma de ver el mundo. Por tanto, yo diría que es la forma de narrar elegida la que provoca mi incomodidad. Esa falta de equilibrio la aprecio
incluso en la aparición tan forzada de Penélope Cruz en la película. No aporta absolutamente
nada, salvo ofrecernos una actuación musical perfectamente prescindible en relación con las historias que protagonizan la película, aunque agradable de ver porque tiene un talento descomunal y llena la pantalla con su sola presencia.
El cine ha ofrecido historias conmovedoras de amor
homosexual como “Brokeback mountain” o la complejísima y maravillosa “El repostero
de Berlín” (comentada en el blog), pero lo hacen narrando con limpieza, proponiendo
la historia y no inyectándola en vena. Soy más sensible a la belleza cuando no
se me zarandea para que aprecie la emoción. En fin, disiento de la mayoría de
las críticas profesionales y, desde luego, me
parece que esta película es muy inferior tanto a “Los domingos”, que nos encantó, como a “El ser
querido”, que me fascinó (también le gustó a mi mujer, pese a que ella prefiere
“Los domingos”), aunque esta última es de una profundidad tan sutil que no
estoy seguro de que convenza a muchos espectadores. Me hubiera gustado comentar todas estas
películas, así como “La odisea”, pero antes tengo pendiente escribir sobre “Jurado
número dos”, sencillamente magistral. Junto con "As bestas" y "Joker", lo mejor que he visto en la última década.
¡Elecciones el 29-N!
Como era de esperar, Sánchez trata de aprovechar la movilización de la extrema izquierda en torno a la vivienda para mejorar su resultado electoral. Algo tenía que inventar para buscar ventaja, así que mejor que sea con esto que dividiendo todavía más en defensa de un cambio de sistema. La fecha es “limpia”: no hay vacaciones ni puentes, por lo que no hay excusa para votar por el cambio y acabar políticamente con alguien tan sumamente pernicioso. Si Sánchez volviera a ser investido, la degradación institucional se intensificaría y la democracia recibiría un golpe letal. Por tanto, creo que se puede ver luz al final del túnel, aunque no hay que descartar ningún sobresalto que nos impida votar en paz.
viernes, 2 de octubre de 2026
Populismo
La bronca parlamentaria que está generando el intento de la izquierda de sacar adelante los dos decretos sobre la vivienda tiene su origen en el planteamiento falaz, demagógico e irresponsable de quienes los han impulsado. Los decretos Maricarmen nos están permitiendo ver la cara más peligrosa del populismo. Ayer decía Sánchez que esto no tiene que ver con las ideologías, sino que se trata de una cuestión de humanidad. La izquierda convierte el problema de vivienda que ellos mismos han generado con su malhadada ley en un debate maniqueo entre buenos y malos.
Los partidos políticos que son estigmatizados mediante
esta artimaña pueden temer la reacción emocional de los ciudadanos. Vemos
que artistillas de medio pelo como Amaia sale a un escenario
pidiendo el “Decreto Maricarmen” con la seguridad de que será vista como
alguien sensible y comprometida. Es la estrategia populista que tan bien le
funciona a la izquierda: hacer de la política un campo de batalla en el que
ellos son los buenos debido a sus buenos sentimientos.
Es difícil salir airoso de un debate político en el que priman
los discursos en tono melifluo y lastimero (luego, cuando se constata su fracaso, el lenguaje se torna agresivo y amenazador) que camuflan las peores intenciones
y, sobre todo, medidas absolutamente disparatadas, como cualquier persona capaz
de razonar podría comprobar. Pero poco importa que las medidas sean un desastre
cuando prima la emoción y la política excita las peores pasiones, que afloran como resultado
de la frustración por creerse víctima de los "malos": partidos de derecha, fondos buitre, especuladores, inmobiliarias tramposas, etc. El populismo demoniza a determinados sectores de la población, divide, polariza e instiga el odio. A ese encanallamiento que movilice a sus posibles votantes lo
fía todo Sánchez. Necesita a unos ciudadanos que sientan mucho y piensen poco. No creo
que le baste para conservar el poder, pero quizá sí para ir acumulando sacos de
arena en la trinchera.
miércoles, 30 de septiembre de 2026
Pasen y lean la primera página del Decreto de vivienda
La primera página del Real Decreto sobre vivienda, aprobado por el gobierno ayer y publicado hoy en el BOE, merece ser reproducida para que cualquier ciudadano de bien sepa en manos de quiénes estamos. Supongo que finalmente no se aprobará esta norma; quizá Sánchez cuenta con ello y sólo desea desviar la atención de Ceuta, culpabilizar a otros del problema de la vivienda, y agitar la calle. En todo caso, si el sectarismo y la mentira deben ser combatidos siempre, verlos plasmados en una ley que debe buscar el bien común es muy preocupante. Hay muchos colegas que me confiesan su pesimismo ante la situación que estamos viviendo, y los entiendo perfectamente. Todavía no me he rendido, pero textos como el que voy a reproducir me recuerdan la zozobra con la que muchos de nuestros antepasados contemplarían atónitos la degradación de la política que nos condujo al abismo.
Lean, por favor. La negrita es mía:
“Durante las últimas
décadas, España ha sufrido diferentes crisis en materia de acceso a la vivienda
que han afectado a distintas generaciones. Si bien todas ellas han sido de
diferente naturaleza y origen, coinciden, sin embargo, en su efecto: la restricción
del derecho a la vivienda en condiciones dignas y adecuadas para amplios
sectores de la población y, en particular, para las clases medias y
trabajadoras. La crisis actual es poliédrica y multicausal, pero no se
entiende sin retrotraerse a la anterior crisis inmobiliaria, la del año 2011.
Y que cumple con todas las características para ser catalogada como una
emergencia habitacional. Tampoco se puede obviar su claro impacto en la
sociedad, siendo el problema de la vivienda una de las principales
preocupaciones ciudadanas, tal y como recogen los estudios del Centro de
Investigaciones Sociológicas. Tampoco su impacto económico, con potenciales
efectos adversos sobre el bienestar, la movilidad laboral y la evolución, por
consiguiente, de la economía en el medio y largo plazo. Esta situación implica
una clara demanda social a favor de la regulación para garantizar el derecho y
que tiene como elemento de inflexión el triste y dramático y desahucio de Mari
Carmen Abascal. Mari Carmen Abascal no es solo un número. Es una mujer
vulnerable de 87 años, víctima de una legislación machista y retrógrada
procedente de una dictadura y de la especulación más voraz, que le han impedido
seguir viviendo en la misma casa donde residió sus últimos 70 años, a
pesar de no tener una alternativa habitacional digna. Esta mujer es el símbolo
de un derecho roto por unas administraciones competentes que no han dado
cumplida satisfacción a la regulación vigente para garantizar su derecho a la
vivienda. Ni siquiera una solicitud expresa de suspensión del desahucio por
parte de la Organización de las Naciones Unidas sirvió para su paralización.
Sin duda, este caso confirma por la vía de los hechos que existen deficiencias
que permiten que situaciones así se produzcan y que es urgente subsanar
legalmente”.
Primer apunte. ¡Nada menos que Maricarmen Abascal es víctima de las leyes de
Franco! Parece increíble afirmar algo semejante cuando es precisamente esa legislación la que le ha permitido seguir en su
vivienda durante muchísimos años. Si hubiera podido subrogarse válidamente en
el contrato de sus padres, un alquiler de renta antigua, seguiría en esa casa.
Segundo apunte. Señalan que la crisis de la vivienda es
poliédrica y multicausal, pero que no se entiende sin retrotraerse a la crisis
inmobiliaria que sitúan en 2011. La gran crisis de las hipotecas subprime, que tuvo
su origen en Estados Unidos, se empezó a sentir en España en 2008 -recuerden el debate Solbes v. Pizarro comentado en el blog- y la recesión comenzó en 2009. Fue una crisis económica que paralizó la construcción y provocó que los precios de las casas se
hundieran (pueden comprobarlo en cualquier histórico de precios), y también bajó el
de los alquileres. Uno de los principales expertos en el mercado inmobiliario,
Borja Mateo, pronosticaba que el precio de las viviendas iba a seguir cayendo y
aconsejaba -se comprobó que tenía razón- vender cuanto antes para no perder
dinero e irse a vivir de alquiler. Es decir, la crisis inmobiliaria que comenzó
en 2008 no tiene nada que ver con la actual, pero pretenden vincularla: la sitúan en 2011, precisamente el año de las elecciones generales en que
Rajoy ganó por mayoría absoluta. Es una verdadera indecencia mentir con el
propósito de no asumir la responsabilidad.
Tercer apunte. Hablando de responsabilidad, obsérvese cómo
con una desvergüenza total cargan la responsabilidad en las administraciones “competentes”
que no han dado “cumplida satisfacción a la regulación vigente”. Si fuera
cierto que la responsabilidad es de las comunidades autónomas gobernadas por el
PP, ¿para qué este Decreto? Se está poco menos que admitiendo que la
administración central no puede paliar el problema, ¿no? Es una gigantesca muestra
de demagogia, pero lo más grave es que millones de personas -propietarios e
inquilinos- están sumidos en la máxima incertidumbre, justo lo peor que puede
suceder. El mercado del alquiler estaba herido; si este Decreto saliera
adelante no tengo la menor duda de que muchísimas personas pueden olvidarse de
acceder a una vivienda. Pero creo que no se aprobará, porque el gobierno no
dispone de mayoría para gobernar, como acredita que vayamos a pasar una
legislatura entera sin presupuestos.
lunes, 28 de septiembre de 2026
Impresionante: Bildu se preocupa de que la gente deba abandonar sus pueblos
En plena negociación contrarreloj del gobierno para sacar adelante el decreto de vivienda, impresiona leer que Bildu se opone a los desahucios afirmando: "Desarraigar a la gente de sus pueblos, obligarla a irse a otros lugares, no es la forma de construir una sociedad normalizada". Esto lo dicen quienes apoyaron y justificaron el terrorismo que provocó que cientos de miles de personas abandonaran el País Vasco. En fin, sin mayores comentarios. Oskar Matute, en nombre de Bildu, también defiende que se prohíba desahuciar a familias vulnerables si no hay alternativa habitacional, con lo que, como comentaba en la anterior entrada, se pretende que el peso de la política social recaiga sobre los propietarios. ¿No son capaces de entender estos políticos que con una medida así, aunque se logre impedir el desahucio de los actuales arrendatarios “vulnerables”, están condenando a no poder acceder a una vivienda a todos aquellos aspirantes a inquilinos que el propietario sospeche que pueden llegar a ser “vulnerables”? Ni lo entienden los políticos de izquierda, ni sus votantes, incapaces de ver que la alternativa habitacional de los partidos a los que han votado es la tienda de campaña con la que hacen noche en la Puerta del Sol.
sábado, 26 de septiembre de 2026
Sobre las protestas ante el problema de la vivienda
Las protestas por la dificultad de acceder a una vivienda en España se han intensificado por la repercusión mediática del desahucio de Maricarmen. Cualquier persona entiende el sufrimiento de alguien que llega a una edad avanzada y se ve obligado a abandonar la vivienda en la que ha vivido gran parte de su vida. También indignan estos casos dramáticos de propietarios que ven cómo un “inquiokupa” disfruta de su vivienda mientras ellos no tienen donde vivir. Sin embargo, nadie se manifiesta por los propietarios que injustamente no pueden recuperar su inmueble. Un problema de tanta envergadura no debe ser abordado con demagogia y mucho menos ser esgrimido como arma arrojadiza para obtener rédito electoral, que es precisamente lo que se está haciendo. Digo esto porque, además de comprobar que las movilizaciones tienen un claro sesgo de parte, hasta ahora jamás había visto una campaña publicitaria en la que un gobierno presumiera de las bondades de una ley -la ley de vivienda- y trasladara el mensaje de que los responsables de que no se aplique son las comunidades autónomas. Al culpabilizar a otras administraciones es imposible hacer autocrítica, más necesaria que nunca.
Pocos días antes de que se aprobara la ley de vivienda,
expuse en el blog mi opinión crítica con esta norma e hice un pronóstico sobre
lo que sucedería tras su entrada en vigor. Creo que la situación actual confirma aquel diagnóstico que por otra parte coincidía con el de muchos expertos. El problema de
la vivienda no se puede resolver fácilmente a corto plazo, pero las medidas más aconsejables para resolverlo pasan por aumentar la oferta, justo lo que ha hundido esta catastrófica ley. Para aumentar la oferta lo más importante es proporcionar seguridad jurídica: todo
propietario debe tener la certeza de que su propiedad será respetada, y que no tendrá que
soportar impagos por dilatados periodos de tiempo hasta recuperar su vivienda. Si no es así, ¿quién va a arriesgarse a alquilar sin suficientes garantías? Teniendo esto claro, lo siguiente es prohibir los alquileres turísticos en aquellos lugares donde limiten la oferta residencial, y controlar que los de
temporada no se realizan en fraude de ley. Los turistas que quieran venir a
España tienen muchas posibilidades: hotel, casa rural, camping o apartamentos de temporada. También es importante que aquellos propietarios
que alquilen a personas con mayor vulnerabilidad reciban los máximos incentivos fiscales y tengan la seguridad de que podrán recuperar su
propiedad en caso de impago. Por tanto, no debe aprobarse una medida general que prohíba los desahucios de personas vulnerables, porque no
debe recaer sobre un propietario la responsabilidad de la política social. En
un caso como el de Maricarmen, suponiendo que el propietario tiene justo
título para recuperar su vivienda, son los poderes públicos quienes deben
proporcionar a esta señora una vivienda social. Para atender a estos fines
deben ir nuestros impuestos. Finalmente, hay que impulsar vivienda pública y facilitar
los trámites para que la iniciativa privada pueda poner en marcha promociones.
Por lo que se empieza a ver, no vamos en esa dirección.
Seguimos instalados en la división, en una polarización que se extiende cada vez más por la sociedad. Enfrentar a propietarios e inquilinos es una verdadera insensatez.
El legislador debe ajustar sus relaciones, facilitarlas para que ambos se beneficien
de un marco adecuado de derechos y
obligaciones. La extrema izquierda -Sumar y Podemos- se está posicionando claramente del lado de
los inquilinos por considerarlos la parte más débil desde el punto de vista
económico. Es verdad que en la mayor parte de ocasiones el inquilino presenta
un mayor riesgo de verse en una situación de necesidad, pero el error consiste
en hacer recaer sobre el propietario el coste de solucionar
esa situación. El gobierno, una vez más, deriva la responsabilidad a otras administraciones, lo cual es una constante en su forma de actuar. Entonces para qué tenemos un ministerio de la vivienda. ¿Acaso no se puede impulsar un plan nacional de vivienda social? Los más de ocho años de Sánchez en el poder dejan patente que ha agravado el problema. Otra razón más para que rinda cuentas en las urnas.
miércoles, 9 de septiembre de 2026
La confirmación de que el CNI informó ha de tener consecuencias
Los medios de comunicación están publicando en portada que el CNI informó a España y a Marruecos de que 180.000 personas estaban preparándose para entrar en Ceuta uno o dos días antes de la invasión. Con una investigación en curso ante la Audiencia Nacional por graves delitos relacionados con la seguridad del Estado, no acierto a ver cómo es posible que determinados miembros del gobierno, empezando por su presidente, puedan eludir la imputación. De momento, consta la noticia. Espero que pronto la opinión pública refleje una todavía más enérgica exigencia de que Sánchez dimita y se convoquen elecciones urgentemente. Pero con su cara de aleación de titanio hoy ha afirmado que si el PSOE es imputado seguirá en su puesto defendiendo la presunción de inocencia de su partido, y que Zapatero hará campaña para el PSOE. Ver para creer. Este hombre ha perdido el juicio.
martes, 8 de septiembre de 2026
El informe PISA confirma el hundimiento de la educación en España
Me congratula ver la importancia que los periódicos han otorgado a los catastróficos resultados de España en el Informe Pisa. La conclusión no admite dudas: la educación de nuestros hijos refleja unas carencias alarmantes en competencias tan elementales como poder leer un texto y comprenderlo, y ya no digamos nada del bajísimo nivel en materias como matemáticas. No puede culparse de estos resultados a una inexistente masificación de la enseñanza, puesto que el número de alumnos en las aulas es muy inferior al de hace unas décadas. Las principales causas que se citan son la presencia constante de pantallas y móviles, y la ausencia de una cultura del esfuerzo que ha dado paso a un modelo de enseñanza que para no generar frustración u otros problemas opta por el aprobado fácil. El informe destaca que cada vez hay menos alumnos excelentes, natural consecuencia de igualar por lo bajo.
Quienes nos dedicamos profesionalmente a la educación universitaria llevamos percibiendo este desastre desde hace años con una completa impotencia.
Es descorazonador pedir que los estudiantes lean textos y ver que no sólo les
falta voluntad, sino que son incapaces de hacerlo. Dan muchísima pena, porque
les han robado una de las mayores riquezas que una persona puede atesorar, el conocimiento. Los
bienes materiales vienen y van, pero tenemos el deber de transmitir el
conocimiento, la sabiduría y las virtudes a nuestros hijos. No es su fracaso,
sino el nuestro. Les hemos fallado y estamos comprometiendo el futuro de
España.
Mención especial merece el resultado de País Vasco y
Comunidad Valenciana. Curiosamente, dos comunidades con lengua propia que se utiliza como lengua vehicular de la enseñanza. Además de estas lenguas, se insiste en el inglés y a ellos suman los colegios privados otra lengua extranjera para hacer de nuestros alumnos casi un Carlos V. El desastre se extiende a los colegios privados, incluso más que a los concertados. Algunos padres que apuestan por estos centros cometen el error típico del nuevo rico de creer que pagar
es sinónimo de buena enseñanza. Son colegios que para ganar más dinero se embarcan en metodologías docentes ligadas a la tecnología y la guinda consiste en hacer la pelota a los alumnos hasta el punto de “agradecer” su trabajo en
clase. A los padres se les cae la baba leyendo los buenos comentarios sobre sus hijos (así los mantienen en el colegio), y luego no comprenden cómo es
posible que cuando llegan a la universidad suspendan casi todas las asignaturas. Saben en
teoría varios idiomas y no son capaces de leer un libro. Urge un cambio de rumbo.
lunes, 31 de agosto de 2026
Sánchez apunta al Rey en la sesión de baño y masaje con Aimar Bretos
La entrevista -por así llamarla- de Aimar Bretos (un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo, como decía Fernando Galindo, el personaje protagonizado por López Vázquez) a Sánchez en la cadena Ser ha evidenciado, una vez más, la catadura moral del personaje, que sigue haciendo méritos para ocupar una posición destacada entre los mayores felones de la historia de España. Uno no sabe por dónde empezar, dada la gravedad de las mentiras. Según el dandi estragado, la culpa es de cualquiera que no sea Marruecos, afirmación falaz y absurda que rechazan todas las formaciones políticas, incluida su propia ministra de Defensa. Luego está eso de que nadie ha hecho más por Ceuta que su gobierno y que, además, saldrá reforzada. Me imagino lo que habrán sentido los ceutíes al escuchar semejante declaración. Seguimos con la reivindicación de su derecho a tener vacaciones, que si ha sido escuchada por Zelensky todavía pensará que el traductor se está quedando con él. Y atención a cómo desprecia a Aznar en su decisión de mandar a los boinas verdes a recuperar el islote de Perejil. Su frivolidad y felonía al ver en ello poco más que una patochada confirma que España está en manos de un agente de Marruecos. Para qué seguir: una auténtica vergüenza que supongo que abochornará a cualquier simpatizante del PSOE que todavía conserve algo de decencia.
Punto y aparte merece la mención al Rey. El masajista Aimar
Bretos aplicó las manos con suavidad en forma de pregunta: “¿Ha estado sobre la
mesa un viaje del Rey a Ceuta?”. Podía responder en un sentido u otro, sin
poner en la diana al monarca con reproches absurdos, puesto que el Rey no va a viajar
allí sin la autorización del gobierno. Pero no se ha conformado con una
respuesta neutra, sino que se ha lanzado al ataque contra Felipe VI. Se
ha permitido la falsedad -no corregida por el masajista, a esas alturas ya
convertido en utillero- de afirmar que el Rey lleva veinte años de reinado
(luego lo querrá maquillar diciendo que quería decir que hacía veinte años de la última visita
de Juan Carlos I), pero lo ha dicho en un tono de reproche que confirma que en su estrategia de sacudir y polarizar a la sociedad
española apunta contra la monarquía. Será su mayor error. Al igual
que Zapatero, Sánchez va a dejar el cargo muy joven. Le quedará un largo
horizonte para ser muy consciente de cómo va a pasar a la historia. Pero antes,
muy probablemente, deberá verse las caras con la justicia.
viernes, 28 de agosto de 2026
Otra hipótesis
Sigo preguntándome qué pretende Sánchez al permitir la degradación de la situación en Ceuta. En el anterior post barajé la hipótesis de la firmeza “in extremis” contra Marruecos; pero si ya de por sí resulta bastante inverosímil, creo que las comparecencias de Marlaska y Albares permiten aventurar otra hipótesis, más en la línea de la estrategia típica de Sánchez, aunque también disparatada. En un alarde de desfachatez, que provocaría alipori si no estuviéramos viviendo esta situación con suma indignación, no se les ha ocurrido otra cosa a estos ministros que afirmar que la movilización de los ceutíes para acabar con los asentamientos y expulsar a los invasores está alentada por los discursos de odio de la extrema derecha.
Que los españoles no hayamos sido capaces de mandar democráticamente a Sánchez al espacio sideral no dice demasiado en nuestro favor, pero pensar que la gente va a responsabilizar a la derecha de lo que está pasando es tomarnos por más tontos de lo que somos. Cualquiera puede entender la indignación de los ceutíes al ver su ciudad invadida, arruinada, y sin poder llevar una vida normal después de casi un mes. Es totalmente comprensible que se movilicen ante la felonísima inacción del gobierno. Semejante reacción no tiene nada que ver con ninguna ideología, sino con poder seguir con su vida, lo mismo que desearía un vecino de cualquier ciudad española. Sin embargo, mientras solivianta a los ceutíes, que le ven disfrutando de su piña colada en Lanzarote mientras escucha su playlist, Sánchez no tiene problema en que se generalicen estos incidentes, cada vez más graves, con el fin de culpar a la derecha.
Cualquier hipótesis que trate de explicar racionalmente lo que está haciendo Sánchez es disparatada, porque nada justifica que un dirigente esté de vacaciones cuando la integridad territorial de su país se ve amenazada. Si el PSOE y la izquierda insisten en responsabilizar a la derecha de los enfrentamientos que puedan producirse en Ceuta, quizá viendo en ello una estrategia brillante y maquiavélica urdida por zangolotinos como Iván Redondo, que disfrutan vistiendo bata blanca y examinando la política en una pipeta, descubrirán que nadie se lo traga.
miércoles, 26 de agosto de 2026
¿Tiene Sánchez algún propósito oculto al dejar que escale la crisis con Marruecos?
Sigo perplejo e indignado con el escandaloso comportamiento de Sánchez yéndose de vacaciones cuando la situación de Ceuta es insostenible y Marruecos sigue aumentando la tensión, profundizando en el desafío. Un político que desempeña un cargo es un servidor público y, por tanto, sus vacaciones y otros derechos laborales decaen ante las urgencias que plantea la propia realidad. Estoy convencido de que Sánchez no desconoce el coste que su comportamiento indigno y felón puede tener en su imagen pública ya suficientemente hundida. De ahí que haya que preguntarse, como siempre sucede con este personaje, qué intenciones alberga dejando que la situación en Ceuta se siga degradando y permitiendo que Marruecos se envalentone con declaraciones cada vez más retadoras. ¿Se ve acaso fuera de la Moncloa y acosado por los escándalos de corrupción se regala un carpe diem vacacional con su amada esposa? No creo que sea el caso, así que hay que barajar otras hipótesis.
Se habla mucho del apoyo que los Estados Unidos e Israel están proporcionando a Marruecos, lo que convertiría a este país en un enemigo temible. Sin duda Marruecos puede generarnos muchos problemas, sobre todo favoreciendo la llegada de africanos que desean entrar en Europa, o directamente organizando la invasión de nuestras ciudades y enclaves norteafricanos. Tenemos en el recuerdo la Marcha Verde sobre el Sáhara -que debería servirnos como enseñanza respecto a las consecuencias que tiene no hacerse respetar en las relaciones internacionales (recuerden la reacción de Thatcher ante la invasión argentina de las Malvinas)- y nos inspira temor que algo parecido se organice sobre las españolísimas, en palabras de Robles, Ceuta y Melilla. Percibo que hay mucho miedo a lo que pueda suceder con Marruecos, pero este sentimiento no debe impedir un análisis objetivo de la realidad.
Por mucho que Estados Unidos apoye a Marruecos, a los yanquis no les conviene perdernos como aliados, puesto que en nuestro territorio cuentan con bases militares y somos un Estado perteneciente a la OTAN con unas fuerzas armadas más potentes de lo que la gente se piensa, casi al mismo nivel que Alemania, por encima de Polonia. Nuestro gasto militar anual supera en quince mil millones anuales al de Marruecos, aunque ellos realicen un esfuerzo mayor en porcentaje del pib dedicado a defensa. Pero si dejamos a un lado la pura fuerza militar y pasamos a examinar la economía, podrán comprobar que el PIB de España ocupa el puesto 14 con 2090 miles de millones de dólares y Marruecos el 60 con 194,33 miles de millones de dólares (justo por detrás de Cuba, fuente https://www.worldometers.info/es/pib/pib-por-pais/). Es decir, la economía de España es casi once veces mayor a la de Marruecos y, además, forma parte de la Unión Europea.
En definitiva, estos datos reflejan que nosotros también le podemos causar algún "problemilla" a Marruecos, máxime cuando buena parte de su población no está muy feliz con el régimen tiránico que allí gobierna. Es evidente que Sánchez sabe esto perfectamente, así que me pregunto si quizá no está dejando que todo se degrade, que se visibilice una amenaza exterior, para llegado un determinado momento dar un puñetazo encima de la mesa y mostrar una fortaleza que aspire a sintonizar con una corriente de opinión que pida mano firme contra Marruecos. Sé que esta idea parece descabellada, puesto que se dice que Marruecos tiene información sensible sobre Sánchez, que es lo que explica el cambio de posición con relación al Sáhara y la reacción felpuda y genuflexa con Marruecos ante la invasión de Ceuta. Pero Sánchez no tiene ningún escrúpulo, sólo piensa en él, y no conoce el miedo, porque le importa más construir el relato que de él se escriba en los libros de historia que su propio sufrimiento presente. Por tanto, no descartemos un alarde de firmeza frente al moro. Y ya puestos, aunque sea tangencialmente y moleste lo que voy a decir, a todos aquellos que les gustan tanto las fiestas de moros y cristianos les diría que se busquen otra afición. Para mí las relaciones con los moros siguen siendo un problema muy real, así que yo me olvidaría del cimbreo comparsil, del alfanje al viento, del turbante y del habano.
jueves, 13 de agosto de 2026
Reflexiones sobre si el deseo domina a la razón
Topar con un autor que te nutre intelectualmente es una verdadera delicia. En cada línea sientes que sintonizas con él, que estás aprendiendo, y te sientes muy afortunado y agradecido. Me sucede con Alfredo Cruz Prados desde que leí “Ethos y Polis”, un libro excepcional dedicado a la filosofía política. Aunque pueda hallar alguna discrepancia, también he disfrutado y aprendido con “Sobre la realidad del Derecho”, otro libro monumental dedicado a la filosofía jurídica. Y recientemente acabo de leer “El sentido de la moral”, un excelente librito en el que sintetiza con suma claridad las principales ideas de “Deseo y verificación”, su gran obra sobre la ética o filosofía moral. Sin exagerar, es un libro extraordinario. En él, desde el profundo conocimiento que tiene de la obra de Aristóteles y Tomás de Aquino, presenta el pensamiento clásico sobre la moral de una forma muy clara, como sólo pueden hacerlo aquellos que han dedicado muchísimo tiempo a comprenderlo y a hacerlo suyo.
En “El sentido de la moral”, en línea con los dos grandes
maestros, refuta la ética kantiana basada en la contraposición entre obrar por
razón (en Kant, obrar por puro deber) y obrar por apetito. Cruz Prados afirma
que siempre obramos por apetito, incluso cuando creemos que actuamos movidos
por el sentido del deber: “El deber siempre tiene una razón, una justificación,
y esta razón no es otra cosa que un bien -un bien del propio sujeto del deber-,
que es objeto de un apetito, algo que el sujeto obligado desea. Siempre que
debemos hacer algo es para conseguir algo que queremos. El deber no es otra
cosa que el vínculo existente entre un sujeto que desea lograr un bien, y la
acción que se presenta como medio necesario para alcanzarlo”.
En esa relación entre el fin que apetece nuestra voluntad en razón del bien que representa y la elección de los medios para alcanzarlo se desarrolla el momento de la deliberación en el que la razón se pone al servicio de la voluntad. Al examinar la deliberación, Cruz Prados muestra convincentemente que la razón se subordina a la voluntad, hasta el punto de que nos engañamos buscando buenas razones para justificar aquello que deseamos: “Lo que la razón busca conocer es una acción que sea conforme con lo que la voluntad apetece (…). Esto es así porque, si la finalidad de la razón práctica es dar lugar a la acción, lo que esta razón ha de proporcionar a la voluntad en la deliberación, no es sólo un conocimiento objetivamente verdadero -un conocimiento que corresponde a cómo son las cosas en la realidad misma, sino un conocimiento que sea también motivador, que sintonice con la voluntad -con su tendencia o inclinación- y la haga moverse en la dirección marcada por dicho conocimiento, ya que la voluntad es lo único que propiamente mueve a la acción”.
Cuando deseamos algo la razón suele ingeniárselas para encontrar el camino no sólo para identificar y poner en práctica los medios adecuados, sino para justificar la propia acción, principalmente ante uno mismo. A alguien que no conozca la motivación que inspira dicho comportamiento, puede parecerle que determinadas acciones son estúpidas, torpes, impropias de alguien inteligente. Por eso, la única forma de comprenderlas es indagando su auténtica fuerza motriz: el apetito o deseo (en estos casos, equivocado). El deseo, más que nublar la razón, la doblega y es muy importante que encontremos situaciones en las que esto se manifiesta claramente en nuestra vida para aprender de ello. Les pondré un ejemplo que puede ayudarnos a comprobar lo que Cruz Prados señala. Imaginen que han decidido por razones de salud realizar un ejercicio prescrito por un fisioterapeuta en el que durante un tiempo deben mantener su cuerpo en una determinada postura. El ejercicio debe realizarse con los ojos cerrados durante unos 45 minutos. Ponen la alarma del reloj para que les avise de cuándo se ha cumplido el tiempo. Pues bien, imaginen -será lo más probable- que a los veinte minutos empiezan a sentir dolor en una pierna y el dolor aumenta hasta resultarles muy difícil o casi imposible mantener la postura. Obviamente, algunos se rendirán, pero imaginemos a los que deciden perseverar. Es posible que "discurran" lo siguiente: se instalará en la persona un deseo creciente de que el dolor cese, pero como se está determinado a aguantar hasta el final se permanece sentado. Sin embargo, el deseo de que cese el dolor compele a la voluntad y esta pone la razón a su servicio de una forma sutil. La mente racional empezará a preguntarse si quizá la programación de la alarma del móvil se ha hecho correctamente, o si el móvil tenía suficiente batería. Es decir, la razón busca formas de ajustarse o “sintonizar”, como dice Cruz Prados, con la voluntad, de tal forma que el deseo de ser fiel a la determinación de seguir quieto no se frustré por “debilidad”, sino por la justificación racional de un error en la programación de la alarma, porque la sensación subjetiva de que el tiempo transcurrido supera holgadamente lo previsto para el ejercicio hace que la única explicación "razonable" sea que la alarma no se ha programado bien. Si esta argumentación no funciona, nuestra razón se las ingeniará para buscar otras explicaciones con el fin de sintonizar con la voluntad, probablemente que el fisioterapeuta se ha equivocado de ejercicio. Es sólo un ejemplo para confirmar empíricamente por qué creo que Cruz Prados tiene razón.
La conclusión que cabe extraer no es otra que destacar la importancia de acertar a la hora de identificar lo que deseamos, nuestros apetitos. Y la pregunta es: ¿acaso en esa tarea la razón no tiene el protagonismo? Según mi interpretación de Cruz Prados, el punto de partida no es la razón, que sin duda también desempeña un papel crucial para afinar nuestros deseos, sino la virtud, que constituye un modo de ser que se va adquiriendo en el dinamismo propio de la vida. Evidentemente, la perfección de la virtud requiere el concurso de la razón, pero comenzamos a ser virtuosos movidos a ello por una educación que desde niños incluye un momento de "corrección" que lejos de privarnos de libertad trata de permitir que podamos alcanzarla. En esa conquista de la voluntad, de la auténtica libertad, los buenos hábitos, la guía de los maestros son la base de la educación de la voluntad sobre la cual opera la razón.
sábado, 1 de agosto de 2026
¡Y Sánchez se va de vacaciones!
El título indignado de la entrada lo dice todo. Ante una amenaza gravísima para ciudadanos españoles, no causada por el fuego, sino por un Estado enemigo que amenaza la integridad territorial de España, el jefe del ejecutivo se va de vacaciones a Lanzarote. Por cierto, a una propiedad que Hussein de Jordania, si mal no recuerdo, regaló a Juan Carlos I y que pasó a formar parte de patrimonio nacional, no como sucedió con las joyas de Zapatero, "olvidadas" en una caja fuerte. Que España sobreviva a los gobiernos del PSOE de Zapatero y Sánchez da la medida de su fortaleza. Leo que el Rey ha hecho unas declaraciones en las que muestra su indignación con lo que está sucediendo en Ceuta. Felipe VI es el líder de la nación y con su digno comportamiento lo confirma.
Marruecos se lanza a por Ceuta: España debe defender de su soberanía
La invasión de Ceuta por parte de Marruecos es un acto hostil gravísimo y no ha encontrado respuesta por parte de España hasta el momento. La situación es clara. Se trata de una invasión que amenaza no sólo la integridad territorial de España, sino la propia seguridad de los ciudadanos españoles de Ceuta, que no pueden salir a la calle. Hay que adoptar de inmediato las medidas necesarias para defender la soberanía española. Estas son las consecuencias de tener como presidente a un felón aferrado a un sillón. Puede que haya más altercados y, si el gobierno no reacciona -vergonzoso que Sánchez culpe a las mafias-, creo que el Rey va a tener que tomar cartas en el asunto. Nada de lo que está sucediendo es una sorpresa. Era seguro que esta invasión se iba a producir y lo peor es que tan solo es el aperitivo de lo que se prepara. Marruecos demuestra claramente que es nuestro enemigo, por si alguien no se había enterado todavía.
miércoles, 22 de julio de 2026
"¡Penitenziagite!"
Los medios de comunicación informan de que “Julito”, quien pasa por haber sido el testaferro de Zapatero, ha hecho honor a su apodo y le ha dado por dedicarse a la canción ligera. El juez instructor, Calama, quiere que en un nuevo interrogatorio dé el do de pecho y cante como un gran tenor. Tras estas revelaciones, todo apunta a que Zapatero y sus hijas pueden acabar en la cárcel, quizá antes y por más tiempo de lo que imaginamos. Estoy muy lejos de encontrar nada digno de admiración en su trayectoria, pues ha marcado una línea de actuación política contraria al bien común que Sánchez ha seguido y acentuado. Sin embargo, no me alegro del mal ajeno, porque imagino su intenso sufrimiento. Parece que sigue anclado en la estrategia de negarlo todo, como tantos otros. Ese es su principal error, y ahí sigue atrapado. En lugar de adoptar un tono grandilocuente y proclamar su inocencia en contra de toda evidencia, ojalá viviera un acontecimiento capaz de iluminar su conciencia, como un relámpago en medio de la tormenta, y hacerle comprender que lo único que puede salvarle como persona es reconocer el daño causado, contar cuanto sabe, pedir perdón y cambiar de vida. En lugar de enviar al cobrador del Frac reclamando lo robado, quizá habría que mandar a personas vestidas con el hábito franciscano, como los frailes de El nombre de la rosa, recorriendo las sedes de los partidos políticos mientras repiten aquella palabra que pronunciaba Salvatore en la magnífica novela: «Penitenziagite».
lunes, 20 de julio de 2026
Triunfo de España con honor ante el "antifútbol" argentino
El comportamiento de algunos jugadores de Argentina en la final del mundial fue bochornoso, una auténtica vergüenza que desgraciadamente no sorprende. Agresiones, marrullerías y mal perder, sobre todo visible en jugadores como Paredes o Nahuel Molina, que reaccionaron con violencia a la derrota, lo propio de los cobardes. El primero salió al campo pensando que jugar al fútbol es algo parecido al rugby, y que el valor se mide por la capacidad para intimidar al contrario. El segundo pegó un manotazo nada menos que al Cid Campeador, Rodri Hernández, cuando el más grande corría a celebrar el triunfo con sus compañeros.
Argentina debería tomar buena nota de ese pésimo
comportamiento y apartar a esos chulos del equipo. A la satisfacción por el
triunfo de España hay que sumar el orgullo de haberlo conseguido con honor,
respetando al rival, buscando sanamente el triunfo. Estas muestras de
antideportividad macarril, que se están convirtiendo en un signo de identidad
de la albiceleste, deberían avergonzar a nuestros hermanos argentinos.
viernes, 17 de julio de 2026
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea también se lava las manos con la amnistía
La sentencia de la Gran Sala del Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictada ayer ha establecido que la ley por la que se amnistía a los responsables de los hechos relacionados con el proceso independentista catalán no se opone al Derecho europeo. Es importante que tengamos muy claro qué dice la sentencia, porque en modo alguno está avalando que la amnistía como tal esté justificada. La Gran Sala estima que si el Tribunal Constitucional español considera que la medida persigue el interés general, una ley de este tipo no es contraria al Derecho de la Unión. Ni nuestro Tribunal Constitucional ni el Tribunal de Justicia de la Unión Europea han entrado a valorar el fondo del asunto, lo cual puede sorprender a los ciudadanos, pero esta es la realidad sobre la que vengo advirtiendo hace tiempo (léanse “La amnistía y el principio de proporcionalidad”).
El debate jurídico sobre la constitucionalidad de la
amnistía en España no conduce a la inequívoca conclusión de que esta medida
está proscrita por la Constitución. No es concluyente la prohibición de los
indultos generales, puesto que la naturaleza jurídica de la amnistía es
distinta. Tampoco lo son los debates constitucionales sobre esta materia. La
amnistía sólo resultaría inconstitucional si se interpretara que entraña una
inaceptable violación del
principio de igualdad ante la ley de todos los españoles (art. 14 CE). Ahora
bien, desde el momento en que la generalización del principio de
proporcionalidad admite la posibilidad de restringir este y otros derechos fundamentales por razones justificadas cuya valoración corresponde al legislador -dado que el
Tribunal Constitucional renuncia a realizar juicios de oportunidad política por
el temor a excederse de su función-, era evidente cuál iba a ser el resultado
del proceso judicial, tanto en España como en Luxemburgo. Presten atención a lo
que les voy a decir: ningún tribunal de justicia ha entrado a valorar si hay
auténticas razones de interés general para amnistiar a quienes participaron en
el proceso independentista. ¿Increíble? Pues así es.
El Tribunal Constitucional no entró en el fondo y, como seguidamente
les voy a mostrar, tampoco lo ha hecho el Tribunal de Luxemburgo. En el punto 116 de la sentencia dictada ayer se señala que “procede tener en cuenta
la naturaleza de las leyes nacionales de amnistía y la competencia de los
Estados miembros para la aprobación y la aplicación de una ley de este tipo”.
Estupendo, vamos a ver qué se dice sobre tan importante cuestión.
Les transcribo literalmente parte de la sentencia, es decir, les
proporciono la fuente de la información que como ciudadanos necesitan para
saber qué está sucediendo:
“117. En efecto, en virtud de esta competencia,
recordada en el apartado 46 de la presente sentencia, en principio los Estados
miembros son libres de determinar las condiciones, en particular las de
naturaleza procesal, en que se aplica una amnistía aprobada en aras del interés
general.
118. Por su propia naturaleza, estas condiciones se
apartan de las normas jurídicas ordinarias, por cuanto la amnistía tiene
generalmente por finalidad impedir o detener procedimientos y, en caso de que
ya se haya impuesto una condena, poner fin a su ejecución.
119. En este contexto, la obligación de los órganos
jurisdiccionales nacionales de dictar una resolución de extinción de la
responsabilidad sin valorar las alegaciones y las pruebas exculpatorias es
consustancial al principio mismo de la amnistía. Cuando se determina que las
conductas en cuestión están comprendidas en el ámbito de aplicación de la
amnistía, el órgano jurisdiccional que conoce del asunto debe concluir este con
una resolución de extinción de la responsabilidad sin previamente valorar esas alegaciones
y pruebas. Lo mismo cabe decir de la obligación, no acompañada de sanciones, de
concluir el asunto en un plazo máximo de dos meses.
120. Como ha señalado esencialmente el Abogado
General en el punto 129 de sus conclusiones, el legislador nacional está
facultado para imponer a los órganos jurisdiccionales nacionales la obligación
de poner fin a los procedimientos que estén tramitándose ante ellos en las
condiciones previstas en una ley de amnistía.
121. En efecto, la determinación de la concreta regulación de la aplicación de una ley de amnistía requiere decisiones políticas que son propias de los Estados miembros, por cuanto implica ponderar intereses divergentes a partir de apreciaciones múltiples.
122. En el presente
caso, el Tribunal Constitucional, en su sentencia 137/2025, de 26 de junio de
2025 [BOE n.º 183, de 31 de julio de 2025, p. 103781 (ES:TC:2025:137)], declaró
esencialmente que la amnistía aprobada por la LOA pretende reducir las tensiones
institucionales y políticas generadas por el proceso de independencia de
Cataluña y facilitar un escenario de reconciliación.
123. Habida cuenta tanto de la naturaleza de una ley
de amnistía como la LOA, que presenta las características que se han expuesto
en los apartados 118 y 119 de la presente sentencia, como de su objeto y
alcance, circunscritos a la resolución del conflicto político en torno al
proceso independentista catalán, queda excluido que la regulación procesal que
se contempla, respectivamente, en el artículo 10, párrafo segundo, y en el
artículo 13, apartado 3, de la LOA pueda generar problemas de tal envergadura
que presenten carácter sistémico”.
Como ven, el Tribunal de Justicia ha reclamado una palangana y, como en su
día hizo Poncio Pilato, se ha lavado las manos. Los “Estados miembros son
libres de determinar las condiciones, en particular las de naturaleza procesal,
en que se aplica una amnistía aprobada en aras del interés general”. ¿Quién
dice que esa amnistía buscaba el interés general y no el interés electoral de
Pedro Sánchez? Pedro Sánchez y los propios beneficiarios de la amnistía. Y para
relavarse las manos, la Gran Sala recuerda que “en el presente caso, el
Tribunal Constitucional, en su sentencia 137/2025, de 26 de junio de 2025 [BOE
n.º 183, de 31 de julio de 2025, p. 103781 (ES:TC:2025:137)], declaró
esencialmente que la amnistía aprobada por la LOA pretende reducir las
tensiones institucionales y políticas generadas por el proceso de independencia
de Cataluña y facilitar un escenario de reconciliación”. Luxemburgo nos dice
que el Tribunal Constitucional español declaró que la amnistía pretendía
reducir las tensiones institucionales y políticas. ¿Por qué lo dijo nuestro
altísimo tribunal? Pues porque no le van a enmendar la plana a quienes se
arrogan la representación democrática de los ciudadanos, las Cortes generales.
¿Pero el Tribunal Constitucional no estaba pensado para proteger a los
ciudadanos de los abusos de esos “representantes”? Pues sí, pero se les olvidó
hace tiempo, y por eso España dejó de ser una democracia constitucional. Y eso
es todo, amigos.
lunes, 13 de julio de 2026
Estambul
Hace dos semanas me desplacé a Estambul por motivos de trabajo. Tras concluir las actividades propias del congreso, dediqué las tardes a conocer la ciudad. Había escuchado muchos comentarios elogiosos de Estambul, pero no confío demasiado en las opiniones ajenas, porque mi perspectiva e intereses no suelen coincidir con los de la mayoría.
En una ciudad de tanta importancia histórica sin duda vas a hallar un riquísimo patrimonio arquitectónico y, dada su ubicación geográfica, unos bellos paisajes naturales y urbanos. Y sí, es verdad, en Estambul es posible encontrar esa belleza que tantos destacan. La puesta de sol en el Bósforo contemplada desde los jardines anexos al palacio de Topkati fue quizá el momento más especial de mis largos paseos por Estambul. Allí, justo al lado del mar, un cantante turco amenizaba el ocaso interpretando con su guitarra canciones turcas. Lo hacía muy bien y con gusto hubiera permanecido más tiempo, pero había quedado con mis compañeros de fatigas para ver el partido de España contra Austria. Ubicada en los jardines que albergaron el hipódromo de Constantinopla, también destacaría la belleza exterior e interior de la mezquita azul, que resalta todavía más porque se puede contemplar desde lejos. Antes de visitar esta mezquita había topado con otras también muy impresionantes, pero me dio la impresión de que todas tienen una estructura muy similar y visitarlas pierde interés. Me llamó la atención la escasa importancia que dan a guardar silencio en su interior en contraste con la vigilancia estricta para aprobar la vestimenta de las mujeres y para evitar que nadie entre calzado al recinto. Para mí la religiosidad es incompatible con el ruido. De Santa Sofía puedo decir que la disfrutará aquel que sepa apreciar la emoción de estar en un edificio histórico en el que todavía es posible hallar vestigios de lo que en su día fue una gran iglesia cristiana. Su presente es decepcionante, por lo que no me atrevería a aconsejar su visita a todo el mundo. Sí destacaría la basílica de la cisterna (llamada así por ubicarse en una antigua basílica romana): un inmenso aljibe construido sobre columnas que refleja el genio romano. No me llamó la atención el gigantesco gran bazar de Estambul, un centro comercial abarrotado de callecitas que albergan tiendas, muchas de ellas no excesivamente originales, sin ningún valor arquitectónico. Además, dicen que su actividad está orientada a tomarle el pelo a los turistas con precios elevados. Más bonito y muchísimo más pequeño, es el bazar de las especias, en el que desemboqué por casualidad. Un lugar con encanto, pero tampoco lo destacaría como una maravilla de visita obligada. Finalmente, pude pasear por el histórico barrio de Balat, que se encuentra muy degradado. Allí se hallan algunas de las iglesias ortodoxas más importantes. Desgraciadamente, no pude verlas por dentro, así que me quedo con la opinión de un amigo que sí lo logró y me elogió la iglesia de los búlgaros y de San Esteban. También se suele destacar la catedral de San Jorge, que a mi amigo no le dio tiempo a ver. Fue una pena que no pudiera desplazarme al Estambul asiático, pero el último día cruzamos el Bósforo en un taxi para asistir a la cena de gala y por la ventanilla pude contemplar de noche la parte europea de Estambul (donde se hallan todos los lugares que he mencionado). La vista me pareció hermosísima y lamenté no haberla disfrutado con tiempo en un tranquilo barzoneo nocturno.
Hasta aquí mis impresiones de algunos lugares turísticos de Estambul que se consideran imperdibles. Decía que mis intereses y perspectiva no suelen ser los habituales. Puedo apreciar la monumentalidad de una ciudad, su patrimonio y belleza, pero una ciudad es mucho más que eso. Permanezco atento a los rostros de las gentes, a la forma en que se desplazan por la ciudad y organizan la vida colectiva, a las sensaciones intangibles. Por ejemplo, sé que mucha gente considerará que la monumentalidad y belleza de París no se puede comparar con Londres, pero para mí la capital inglesa tiene mucho más encanto que la francesa. Y también me he sentido muchísimo más cómodo en Berlín que en la decepcionante Múnich. No me resulta sencillo explicar las razones en algunos de estos casos, así que opino como en ocasiones Boyero comenta las películas en El País, es decir, transmitiendo mis sensaciones de entusiasmo, hastío o aburrimiento, incapaz a veces de dar razón de ello. Si sintonizas con la sensibilidad del crítico, puede interesarte su percepción. Así que si a alguno de ustedes les interesan mis impresiones, les puedo decir que Estambul, pese a su belleza, me ha parecido una ciudad poco interesante. Los turcos son gentes que no te miran ni con curiosidad ni con interés. Te toleran porque lo tienen que hacer, es posible que pensando que los infieles somos una fuente de ingresos. Quizá sea el lógico hastío de ver su ciudad poblada de turistas. El tráfico es insufrible y antipático. Es muy complicado cruzar ciertas calles y muchas aceras están deterioradas. La ciudad no se caracteriza por su limpieza: tiran los papeles al suelo, incluidos los muchísimos cigarrillos que se fuman. Afortunadamente, la presencia libre y abundante de los gatos mantiene las plagas bajo control. La expresión de los turcos en general es desagradable, y es muy evidente la posición de superioridad social de los varones frente a la mujer, como sucederá en cualquier otro país musulmán, y quizá más acusadamente. Puedo imaginar que mi paseo por la ciudad hubiera sido muy diferente en el caso de ser yo una mujer. No me hubiera sentido cómoda. En definitiva, aunque mi experiencia de estos días en Estambul ha sido estupenda por haber estado muy bien acompañado por los compañeros con los que acudí al congreso, la ciudad no ha sido para mí ese lugar mágico e inolvidable al que muchos se refieren.
P.D. En la película "Los Fabelman", de Spielberg, muy recomendable, hay una escena en la que John Ford le da al protagonista dos consejos fabulosos para filmar paisajes: horizonte arriba o abajo, interesante; horizonte al medio, aburrido. Desde que lo escuché lo pongo en práctica al hacer las fotos. ¡Oigan, pues es verdad, John Ford tenía razón!
Rajoy, ¿racista, racial o sencillamente tonto?
Rajoy parece sentirse cómodo generando situaciones cómicas o polémicas, como esta última que ha provocado al afirmar que en la selección francesa no juegan franceses, evidentemente porque sus jugadores son negros -esto no lo dijo-. Claro que los futbolistas negros de Francia son franceses. ¿Les parece bien a los franceses que siendo una nación originariamente blanca terminen convirtiéndose en una nación negra, al menos en el fútbol? Pues eso es cosa suya. ¿A ustedes les da igual el color de la piel de nuestros futbolistas y su origen étnico? Pues que cada cual responda. Pero imaginemos que alguien respondiera que prefiere que los jugadores de España se apelliden García en lugar de Williams, y que además alguien dijera que siente más sintonía hacia aquellos futbolistas cuyo aspecto se asemeja más al de Rodri que al de un negro del Congo o a un indio piel roja. ¿Esa preferencia le convierte a uno en racista? Este es el auténtico meollo de la cuestión. ¿Acaso la raza no puede ser mencionada como un signo de identidad propio de una nación, al igual que determinadas costumbres? ¿Son las naciones indiferentes a su identidad racial? Yo creo que no, y no creo que realizar una afirmación en este sentido convierta a alguien en racista (quizá cabría calificar a esa persona como "racial"), aunque entiendo que genere un debate. En cualquier caso, no es un debate que favorezca a Feijóo ni a la selección española. Este es Rajoy, un personaje sobre el que ya saben mi opinión los lectores más fieles.
jueves, 28 de mayo de 2026
Una pequeña observación a lo escrito por Álvaro Nieto
Escribe Álvaro Nieto en The Objective que “nos gobierna una mafia” con el apoyo de 179 diputados y unas terminales mediáticas de propaganda que se esfuerzan por trasladar el mensaje de que “hay una conspiración de la extrema derecha para tumbar a un gobierno legítimo”. Su conclusión, sin embargo, es optimista, porque afirma que “a pesar de todo el destrozo que lleva haciendo [Sánchez] durante ocho años, la realidad es que la democracia está funcionando. Los malos están acorralados y la mafia va camino de ser desarticulada”. Al leer esto he sentido la necesidad de hacer una precisión: no, la democracia no está funcionando en absoluto, puesto que el pueblo español está siendo amordazado por unos políticos sin vergüenza ni principios que no están dispuestos a permitir que pueda haber elecciones cuando la excepcionalidad de la situación lo demanda. Lo que está funcionando es el Estado de Derecho, pero conviene advertir que su funcionamiento se basa en el coraje de algunos funcionarios que, pese a las presiones, están cumpliendo con su deber. Se trata de unos hombres y mujeres de honor que merecen un monumento por su comportamiento ejemplar. Sin estos jueces, policías y guardias civiles que están cumpliendo rectamente con su obligación, Sánchez y el PSOE cómplice habrían acabado con el Estado de Derecho. Y ello me lleva a formular una pregunta para la cual tengo clara la respuesta: ¿cuál es la base del Estado de Derecho, las leyes o los jueces? Sin ninguna duda los jueces son los verdaderos señores del Derecho, la garantía frente a la arbitrariedad que, desgraciadamente, muchas veces viene del poder legislativo, como estamos viendo. Pensemos en ello, porque es fundamental garantizar la independencia del poder judicial y algo más: revalorizar la importancia del honor, de la integridad, como fundamento para el buen funcionamiento de las instituciones. Llevamos demasiado tiempo burlándonos del honor, tolerando espectáculos televisivos repugnantes en los que gentuza vende su intimidad por dinero. Nuestros jóvenes deben ver en estos guardias civiles abnegados un modelo a seguir, y no aspirar a superar un casting putrefacto para entrar en “La isla de las tentaciones” o en cualquiera de esas basuras televisivas.
Completando el cuadro de Juan Manuel de Prada
En su excelente artículo, publicado en ABC, titulado “Zapatero, referente del progresismo”, Juan Manuel de Prada recuerda algunos “logros” de Zapatero que deberían avergonzar a todos esos paniaguados que repiten mecánicamente que fue referente moral de la izquierda. Hace dos días, me limité a mencionar que Zapatero arruinó a España y la dividió, casi nada... Dejé en el cajón muchas cosas, entre ellas el impulso a la reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña. De Prada hace muy bien en recordar algunas cosas que hizo Zapatero que no parecen casar demasiado bien con los postulados de la izquierda. Citemos al gran escritor, y luego añadiré algo que podría haber incluido:
“Porque fue Zapatero, no lo olvidemos, quien impulsó la
reforma oprobiosa del artículo 135 del bodrio constitucional, privilegiando los
intereses de los mercados financieros a las necesidades sociales de los
españoles y poniendo la economía nacional al servicio del capital especulativo.
Fue Zapatero quien abarató el despido hasta los veinte días por año trabajado,
cuando la empresa alega causas económicas; y quien generalizó las
indemnizaciones por despido improcedente de treinta y tres días por año trabajado.
Fue Zapatero quien retrasó la edad de jubilación hasta los 67 años. Fue
Zapatero quien aprobó los llamados 'desahucios exprés', anteponiendo las
exigencias de la banca a las necesidades de las familias más necesitadas (a las
que, para compensar, brindó 'divorcio exprés' y aborto a mansalva). Fue
Zapatero quien incrementó los tipos del IVA, que –por gravar el consumo por
igual, sin atender a la renta– daña especialmente a los trabajadores con
menores ingresos. Fue Zapatero quien redujo drásticamente la inversión pública
en sanidad y educación, así como en obra pública. Fue Zapatero quien prosiguió
la tarea emprendida por sus predecesores de privatización de empresas públicas.
Fue Zapatero quien 'liberalizó' los horarios comerciales, beneficiando a las grandes
cadenas y hundiendo al pequeño comercio. Fue Zapatero, en fin, quien liquidó
las cajas de ahorro y desmanteló sus obras sociales, imponiendo su
'bancarización' obligatoria, después de que estas instituciones beneméritas,
concebidas para fomentar el ahorro y la inversión social, fueran parasitadas
por políticos sin escrúpulos que las utilizaron para sus chanchullos
inmobiliarios. Todas estas medidas 'progresistas' al servicio de la plutocracia
las ejecutó Zapatero haciendo muchos aspavientos y mohínes de contrariedad,
muchos dengues de damisela contrariada, como si le doliesen en el alma,
demostrando que era un soberbio fingidor, como ha vuelto a demostrarlo desde
que empezó a rumorearse que estaba involucrado en el rescate de Plus Ultra.
Pero ese rescate no es más que el comienzo del inicio del principio de la
letrina en la que chapoteaba”.
En efecto, todo esto lo hizo el gran referente moral de la
izquierda. Y más cosas. Una muy importante que olvida De Prada fue que Zapatero, silentes lectores, fue quien impulsó el plan
Bolonia que ha consolidado la degradación de la Universidad española acortando
la duración de los estudios y permitiendo planes de estudios de todo pelaje. Con ello abrió
la puerta a la mercantilización de los estudios superiores con la proliferación
de guarrimasters de toda clase. Tampoco de esto se acuerda la progresía.
miércoles, 27 de mayo de 2026
El auto del juez Pedraz es enormemente grave para Sánchez y el PSOE
Estoy leyendo el auto del juez Pedraz, por el que se han personado en la sede del PSOE agentes de la UCO y les aseguro que no tiene desperdicio. Quería copiar y pegar algún párrafo, especialmente aquel que destaca que durante los días de "reflexión" que se tomó Sánchez para decidir si seguía o no como presidente, se celebró una reunión en Ferraz entre los integrantes de la trama. Dicha reunión, señala el juez, marcó "un punto de inflexión en lo que respecta a la actividad investigada". A partir de este momento ponen en marcha iniciativas para influir en procedimientos judiciales, y se citan las palabras de Pérez Dolset en una reunión mantenida con Leire Díez y el Fiscal Stampa, en la que dice Dolset que el presidente dijo que se limpie todo, a lo que añade Leire, "límpiese" y remacha Dolset "límpiese sin límite".
Al principio del auto se indica que los hechos investigados podrían ser constitutivos de casi diez delitos, entre ellos organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, prevaricación o delito contra las instituciones del Estado. Aquí ya aparece Sánchez claramente aludido. La pregunta es si Leire Díez y Santos Cerdán eligen ser José Barrionuevo o Víctor de Aldama. Sánchez está seriamente amenazado. Mucho cuidado, porque este hombre es capaz de todo.
martes, 26 de mayo de 2026
Un breve apunte sobre la huelga en la enseñanza pública valenciana
En la huelga de profesores de la enseñanza pública que se está desarrollando en la Comunidad Valenciana se observa que las pancartas y consignas que se corean son todas en valenciano. Sin duda que hay carencias en la educación pública, pero no se puede obviar que la educación pública valenciana tiene un clarísimo sesgo ideológico que la mayor parte de la población no comparte. Por eso, los padres tienen que indagar con mucho cuidado cuál es el colegio o instituto público en el que conviene matricular a los hijos. Lo digo claramente: no soy partidario de la enseñanza en valenciano, y tampoco en inglés. Esa obsesión por que los niños salgan hablando dos o tres idiomas me parece un error. Lo importante es que se expresen perfectamente en español. A partir de ahí, el inglés y el valenciano pueden tener cabida como asignaturas. Sé que con ello no se respeta que valenciano y castellano son los dos idiomas oficiales de la Comunidad Valenciana, pero estoy hablando de lo que pienso que es mejor para nuestros hijos, no de lo políticamente correcto.
lunes, 25 de mayo de 2026
La corrupción de Zapatero y la última bala de Sánchez
Los indicios que se acumulan contra Zapatero son tan contundentes que lo más probable es que, más pronto que tarde, termine en prisión. El apoyo que le dio Sánchez en la sesión de control al Gobierno deja patente que es consciente de que los indicios contra Zapatero lo son también contra el Gobierno, puesto que fue quien autorizó el rescate de la compañía PLUS ULTRA. Es patético ver a los socialistas lanzar balones fuera. Se comportan como una secta. ¿No hay ningún diputado socialista con la dignidad necesaria para decir que estos indicios son más que suficientes para decir “basta”? Pues no, ya ven. Ni un solo diputado es capaz de desmarcarse del argumentario socialista.
Algunos no reconocen a Zapatero en esta trama de negocios
sucios. Tenían la imagen de un “referente moral”, de alguien desprendido y
movido por grandes ideales como su alianza de civilizaciones basada en su
optimismo antropológico. A mí no ha sorprendido absolutamente nada, porque ese
afán crematístico es coherente con la obsesión por el poder, que es una
manifestación de egocentrismo. Suele ser habitual que los egocéntricos
narcisistas sean víctimas de una tendencia desordenada a todo lo que para ellos
representa el poder, incluido el dinero. Y Zapatero es un egocéntrico. Lo sé
por una anécdota reveladora que narra Antonio Muñoz Molina en el libro “Todo lo
que era sólido” y que ya comenté en el blog. Merece la pena citarla de nuevo. Sucedió
en una visita al palacio de la Moncloa de tres o cuatro directores de centros
del Instituto Cervantes entre los que se encontraba Muñoz Molina. Zapatero les
enseñó el palacio y cuando llegó a la sala de reuniones del Consejo de
Ministros apoyó las manos en el sillón de presidencia y dijo: “Éste es el sitio
más especial del palacio. Cuando te sientas aquí es cuando tocas de verdad el
poder” (pág. 31). Como comenté en su día, detrás de esa frase hay un niño egocéntrico
engolosinado con el poder.
No me hacía falta ninguno de los indicios que estamos
conociendo para saber que Zapatero era un corrupto. Para mí, incurre en
corrupción todo político que en lugar de buscar el bien común orienta la acción
política en su propio interés partidista, puesto que se desvía del fin propio
de la política. Todavía es más grave si busca la división social, el
enfrentamiento. Eso es lo que ha caracterizado la política de Zapatero, y también
de Sánchez. Un verdadero crimen político. Me produce bochorno ver a muchos
comentaristas y políticos ensalzar la figura de Zapatero destacando la
aprobación de la ley del matrimonio homosexual y no sé qué otras medidas más.
Lo cierto es que arruinó a España en lo económico, lo que llevó a unos recortes
brutales (sueldo de funcionarios y pensiones), y desempolvó la división que
condujo a la Guerra Civil.
La putrefacción en torno a todo lo que rodea al PSOE es tal que seguramente Sánchez, que hoy ha dicho que hay que seguir adelante, como si no pasara nada, se acerca a jugar la última carta: la defensa de un programa de reforma constitucional basado en una República que haga de España un Estado plurinacional. Pablo Iglesias se lo reclamó hace unos días. Lo mismo acaba de hacer Otegui. Esa plurinacionalidad republicana puede ser -pensará Sánchez- el cemento capaz de unir a los partidos que le apoyan y galvanizar una reacción de los votantes progresistas y nacionalistas. Hay periodistas como Soto Ivars o José Antonio Zarzalejos que dicen claramente que esta es la última baza de Sánchez: la ruptura. Estoy de acuerdo en que puede tenerlo presente como último recurso, pero dudo mucho que se lance por ese camino. Llega tarde, pues es evidente que sólo podría interpretarse como una cortina de humo frente a la corrupción y terminaría por destrozar al PSOE. Pero veremos…
lunes, 18 de mayo de 2026
Andalucía confirma la fuerza berroqueña de la derecha
Una lectura superficial de los resultados electorales en
Andalucía conduciría a pensar que el PP, que es el que más escaños ha perdido,
ha fracasado en su objetivo de poder gobernar sin depender de Vox. Es
verdad. También se podría destacar el pésimo resultado del PSOE, puesto que ha
perdido dos escaños estando en la oposición y siendo la alternativa de gobierno
a Moreno Bonilla. También es verdad. No menos interesante es comprobar que en
Andalucía muchos votantes de derechas no han creído que fuera una buena idea
concentrar el voto en el PP, de ahí que Vox haya subido y SALF haya obtenido
más de cien mil votos, quizá uno de los datos más relevantes y menos visibles,
puesto que se ha quedado sin representación. También es verdad. Muy interesante
es el ascenso de Adelante Andalucía, un partido de izquierda que se
autocalifica de “soberanista”, una pieza más a sumar en el proyecto de aglutinar esas izquierdas soberanistas que Rufián pretende liderar.
Pero siendo cierto todo lo anterior, para mí lo más relevante es que con una movilización clara del votante de izquierda el resultado es una mayoría solidísima del PP y Vox, y el hundimiento del PSOE. Si se dejan a un lado las expectativas generadas por las encuestas, el resultado, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una comunidad en la que la izquierda tenía su principal granero de votos, muestra claramente que Feijóo, en circunstancias normales, debería ser el próximo presidente.
martes, 5 de mayo de 2026
"Amarga Navidad" y "Calle Málaga"
Entre las últimas películas que he ido a ver al cine con mi mujer, “Amarga Navidad”, de Almodóvar, nos ha defraudado por completo. No sé si la historia es poco interesante, poco creíble o, quizá, esté mal contada y no demasiado bien interpretada (no me convence Bárbara Lennie). Lo cierto es que coincidimos con la dura crítica de Boyero a la película.
En el otro extremo está “Calle Málaga”, que nos ha
encantado. Una historia magníficamente contada y primorosamente interpretada
por Carmen Maura, grandísima actriz. Borda su personaje, una octogenaria que
vive feliz y tranquila en su barrio de Tánger hasta que su hija viene de Madrid
y le genera un problema de forma totalmente injusta. El conflicto
intergeneracional y la decisión de vivir hasta el último día con ilusión y
ejerciendo la libertad es el mensaje sobre el que esta película invita a
reflexionar. Totalmente recomendable.
lunes, 4 de mayo de 2026
"Reconciliación", de Juan Carlos I
Hace unas semanas leí el libro del rey Juan Carlos I, “Reconciliación”. Está escrito con frase corta, concisa y clara, lo que permite una lectura ágil y amena. Me ha gustado mucho desde esta perspectiva formal, y no me sorprende que haya sido premiado en Francia. En cuanto a su contenido, no revela demasiados datos sobre acontecimientos históricos relevantes que hasta ahora no se conocieran. Explica con cierto detenimiento su actuación durante el golpe de Estado del 23-F, y no duda en calificar de “traidor” a Alfonso Armada cuando Adolfo Suárez, desconocedor del verdadero papel que Armada había jugado -pensó que había evitado que Tejero siguiera adelante con el golpe-, lo alabó ante el rey, quien tuvo que sacar a Suárez de su error.
El rey dedica el libro a contar su vida y a justificarse y alabar su trayectoria personal. Como era de esperar, destaca lo beneficiosa que es la monarquía para España citando ejemplos de actuaciones suyas que ayudaron a resolver crisis diplomáticas. No reconoce grandes errores y pasa de puntillas o guarda silencio sobre sus escándalos de faldas pagados con dinero público. Con la frase “no soy un santo” pretende dejar zanjado el asunto. Lo sabemos, Majestad, lo sabemos.
Cabe señalar el profundo malestar o incluso rencor que se percibe
hacia su hijo, el rey Felipe VI, claramente expresado en varios pasajes. Pese a reconocer su capacidad y alabar su actuación al frente de sus responsabilidades como jefe del Estado, le
reprocha que haya reducido la familia real a él, la reina y sus hijas. Y, por
supuesto, el trato que le está dispensando, su distanciamiento y frialdad. Quizá el título del libro, "Reconciliación", no sólo pretenda aludir a la Transición... Especialmente
duro se muestra con Felipe cuando narra la forma en la que el rey privó a su
hermana, la infanta Cristina, del título de duquesa de Palma. Por supuesto,
muestra su malestar por no poder regresar a su casa en la Zarzuela y reiteradamente
alaba a la reina Sofía, que el lector puede colegir que no le dirige la palabra, y con la que
se siente en deuda. Esperaba leer que se casó por razones de Estado y que nunca
había estado enamorado de ella. Pero no es así. En ningún momento da a entender
que fue un matrimonio sin amor. Curiosamente, sobre la elección de los maridos
de sus hijas y de la reina Letizia no dice prácticamente nada. No hay ninguna
referencia a lo sucedido, por ejemplo, con Eva Sanum, que estuvo a punto de
convertirse en la futura reina de España.
Mención especial merece el trato que le dispensa a la figura de Franco. Conocía el profundo respeto que tenía hacia él antes de leer el libro. Sin duda, ese respeto no sólo se ha
mantenido incólume, sino que queda reflejada una profunda e indisimulada admiración hacia su sabiduría
política. Ha pretendido conciliar dicho respeto con la lealtad a su padre, de quien escribe con profundísima admiración y enorme cariño.
Aunque es consciente de su responsabilidad, la abdicación le ha dado cierto margen para expresar con claridad lo que para él constituye el gran peligro para España, los nacionalismos, especialmente el catalán, que siempre destaca que era el que más le preocupaba. No hay ninguna palabra de alabanza hacia Jordi Pujol. Da la impresión de que Juan Carlos tiene muy presente que Franco sólo le pidió antes de morir que mantuviera la unidad de España, y yo diría que lamenta no haber sido capaz de frenar la deriva independentista, si bien su margen de actuación era muy pequeño. Tampoco se esconde a la hora de dejar patente su opinión negativa sobre los políticos actuales, que le generan una honda preocupación.
En definitiva, aconsejo la lectura del libro. Si alguien esperaba
encontrar más detalles, conviene no olvidar que tan importante es lo que una
persona cuenta como lo que ha decidido no contar. El rey Juan Carlos I
desempeñó un papel crucial en la historia de España y sólo por todas las
personas y vivencias que jalonan su biografía merece la pena embarcarse en esta amenísima lectura.
