sábado, 1 de agosto de 2026

¡Y Sánchez se va de vacaciones!

El título indignado de la entrada lo dice todo. Ante una amenaza gravísima para ciudadanos españoles, no causada por el fuego, sino por un Estado enemigo que amenaza la integridad territorial de España, el jefe del ejecutivo se va de vacaciones a Lanzarote. Por cierto, a una propiedad que Hussein de Jordania, si mal no recuerdo, regaló a Juan Carlos I y que pasó a formar parte de patrimonio nacional, no como sucedió con las joyas de Zapatero, "olvidadas" en una caja fuerte. Que España sobreviva a los gobiernos del PSOE de Zapatero y Sánchez da la medida de su fortaleza. Leo que el Rey ha hecho unas declaraciones en las que muestra su indignación con lo que está sucediendo en Ceuta. Felipe VI es el líder de la nación y con su digno comportamiento lo confirma.

Marruecos se lanza a por Ceuta: España debe defender de su soberanía

La invasión de Ceuta por parte de Marruecos es un acto hostil gravísimo y no ha encontrado respuesta por parte de España hasta el momento. La situación es clara. Se trata de una invasión que amenaza no sólo la integridad territorial de España, sino la propia seguridad de los ciudadanos españoles de Ceuta, que no pueden salir a la calle. Hay que adoptar de inmediato las medidas necesarias para defender la soberanía española. Estas son las consecuencias de tener como presidente a un felón aferrado a un sillón. Puede que haya más altercados y, si el gobierno no reacciona -vergonzoso que Sánchez culpe a las mafias-, creo que el Rey va a tener que tomar cartas en el asunto. Nada de lo que está sucediendo es una sorpresa. Era seguro que esta invasión se iba a producir y lo peor es que tan solo es el aperitivo de lo que se prepara. Marruecos demuestra claramente que es nuestro enemigo, por si alguien no se había enterado todavía.

miércoles, 22 de julio de 2026

"¡Penitenziagite!"

Los medios de comunicación informan de que “Julito”, quien pasa por haber sido el testaferro de Zapatero, ha hecho honor a su apodo y le ha dado por dedicarse a la canción ligera. El juez instructor, Calama, quiere que en un nuevo interrogatorio dé el do de pecho y cante como un gran tenor. Tras estas revelaciones, todo apunta a que Zapatero y sus hijas pueden acabar en la cárcel, quizá antes y por más tiempo de lo que imaginamos. Estoy muy lejos de encontrar nada digno de admiración en su trayectoria, pues ha marcado una línea de actuación política contraria al bien común que Sánchez ha seguido y acentuado. Sin embargo, no me alegro del mal ajeno, porque imagino su intenso sufrimiento. Parece que sigue anclado en la estrategia de negarlo todo, como tantos otros. Ese es su principal error, y ahí sigue atrapado. En lugar de adoptar un tono grandilocuente y proclamar su inocencia en contra de toda evidencia, ojalá viviera un acontecimiento capaz de iluminar su conciencia, como un relámpago en medio de la tormenta, y hacerle comprender que lo único que puede salvarle como persona es reconocer el daño causado, contar cuanto sabe, pedir perdón y cambiar de vida. En lugar de enviar al cobrador del Frac reclamando lo robado, quizá habría que mandar a personas vestidas con el hábito franciscano, como los frailes de El nombre de la rosa, recorriendo las sedes de los partidos políticos mientras repiten aquella palabra que pronunciaba Salvatore en la magnífica novela: «Penitenziagite».

lunes, 20 de julio de 2026

Triunfo de España con honor ante el "antifútbol" argentino

El comportamiento de algunos jugadores de Argentina en la final del mundial fue bochornoso, una auténtica vergüenza que desgraciadamente no sorprende. Agresiones, marrullerías y mal perder, sobre todo visible en jugadores como Paredes o Nahuel Molina, que reaccionaron con violencia a la derrota, lo propio de los cobardes. El primero salió al campo pensando que jugar al fútbol es algo parecido al rugby, y que el valor se mide por la capacidad para intimidar al contrario. El segundo pegó un manotazo nada menos que al Cid Campeador, Rodri Hernández, cuando el más grande corría a celebrar el triunfo con sus compañeros.

Argentina debería tomar buena nota de ese pésimo comportamiento y apartar a esos chulos del equipo. A la satisfacción por el triunfo de España hay que sumar el orgullo de haberlo conseguido con honor, respetando al rival, buscando sanamente el triunfo. Estas muestras de antideportividad macarril, que se están convirtiendo en un signo de identidad de la albiceleste, deberían avergonzar a nuestros hermanos argentinos.

viernes, 17 de julio de 2026

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea también se lava las manos con la amnistía

La sentencia de la Gran Sala del Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictada ayer ha establecido que la ley por la que se amnistía a los responsables de los hechos relacionados con el proceso independentista catalán no se opone al Derecho europeo. Es importante que tengamos muy claro qué dice la sentencia, porque en modo alguno está avalando que la amnistía como tal esté justificada. La Gran Sala estima que si el Tribunal Constitucional español considera que la medida persigue el interés general, una ley de este tipo no es contraria al Derecho de la Unión. Ni nuestro Tribunal Constitucional ni el Tribunal de Justicia de la Unión Europea han entrado a valorar el fondo del asunto, lo cual puede sorprender a los ciudadanos, pero esta es la realidad sobre la que vengo advirtiendo hace tiempo (léanse “La amnistía y el principio de proporcionalidad”).

El debate jurídico sobre la constitucionalidad de la amnistía en España no conduce a la inequívoca conclusión de que esta medida está proscrita por la Constitución. No es concluyente la prohibición de los indultos generales, puesto que la naturaleza jurídica de la amnistía es distinta. Tampoco lo son los debates constitucionales sobre esta materia. La amnistía sólo resultaría inconstitucional si se interpretara que entraña una inaceptable  violación del principio de igualdad ante la ley de todos los españoles (art. 14 CE). Ahora bien, desde el momento en que la generalización del principio de proporcionalidad admite la posibilidad de restringir este y otros derechos fundamentales por razones justificadas cuya valoración corresponde al legislador -dado que el Tribunal Constitucional renuncia a realizar juicios de oportunidad política por el temor a excederse de su función-, era evidente cuál iba a ser el resultado del proceso judicial, tanto en España como en Luxemburgo. Presten atención a lo que les voy a decir: ningún tribunal de justicia ha entrado a valorar si hay auténticas razones de interés general para amnistiar a quienes participaron en el proceso independentista. ¿Increíble? Pues así es.

El Tribunal Constitucional no entró en el fondo y, como seguidamente les voy a mostrar, tampoco lo ha hecho el Tribunal de Luxemburgo. En el punto 116 de la sentencia dictada ayer se señala que “procede tener en cuenta la naturaleza de las leyes nacionales de amnistía y la competencia de los Estados miembros para la aprobación y la aplicación de una ley de este tipo”. Estupendo, vamos a ver qué se dice sobre tan importante cuestión.

Les transcribo literalmente parte de la sentencia, es decir, les proporciono la fuente de la información que como ciudadanos necesitan para saber qué está sucediendo:

“117. En efecto, en virtud de esta competencia, recordada en el apartado 46 de la presente sentencia, en principio los Estados miembros son libres de determinar las condiciones, en particular las de naturaleza procesal, en que se aplica una amnistía aprobada en aras del interés general.

118. Por su propia naturaleza, estas condiciones se apartan de las normas jurídicas ordinarias, por cuanto la amnistía tiene generalmente por finalidad impedir o detener procedimientos y, en caso de que ya se haya impuesto una condena, poner fin a su ejecución.

119. En este contexto, la obligación de los órganos jurisdiccionales nacionales de dictar una resolución de extinción de la responsabilidad sin valorar las alegaciones y las pruebas exculpatorias es consustancial al principio mismo de la amnistía. Cuando se determina que las conductas en cuestión están comprendidas en el ámbito de aplicación de la amnistía, el órgano jurisdiccional que conoce del asunto debe concluir este con una resolución de extinción de la responsabilidad sin previamente valorar esas alegaciones y pruebas. Lo mismo cabe decir de la obligación, no acompañada de sanciones, de concluir el asunto en un plazo máximo de dos meses.

120. Como ha señalado esencialmente el Abogado General en el punto 129 de sus conclusiones, el legislador nacional está facultado para imponer a los órganos jurisdiccionales nacionales la obligación de poner fin a los procedimientos que estén tramitándose ante ellos en las condiciones previstas en una ley de amnistía.

121. En efecto, la determinación de la concreta regulación de la aplicación de una ley de amnistía requiere decisiones políticas que son propias de los Estados miembros, por cuanto implica ponderar intereses divergentes a partir de apreciaciones múltiples. 

122. En el presente caso, el Tribunal Constitucional, en su sentencia 137/2025, de 26 de junio de 2025 [BOE n.º 183, de 31 de julio de 2025, p. 103781 (ES:TC:2025:137)], declaró esencialmente que la amnistía aprobada por la LOA pretende reducir las tensiones institucionales y políticas generadas por el proceso de independencia de Cataluña y facilitar un escenario de reconciliación.

123. Habida cuenta tanto de la naturaleza de una ley de amnistía como la LOA, que presenta las características que se han expuesto en los apartados 118 y 119 de la presente sentencia, como de su objeto y alcance, circunscritos a la resolución del conflicto político en torno al proceso independentista catalán, queda excluido que la regulación procesal que se contempla, respectivamente, en el artículo 10, párrafo segundo, y en el artículo 13, apartado 3, de la LOA pueda generar problemas de tal envergadura que presenten carácter sistémico”.

Como ven, el Tribunal de Justicia ha reclamado una palangana y, como en su día hizo Poncio Pilato, se ha lavado las manos. Los “Estados miembros son libres de determinar las condiciones, en particular las de naturaleza procesal, en que se aplica una amnistía aprobada en aras del interés general”. ¿Quién dice que esa amnistía buscaba el interés general y no el interés electoral de Pedro Sánchez? Pedro Sánchez y los propios beneficiarios de la amnistía. Y para relavarse las manos, la Gran Sala recuerda que “en el presente caso, el Tribunal Constitucional, en su sentencia 137/2025, de 26 de junio de 2025 [BOE n.º 183, de 31 de julio de 2025, p. 103781 (ES:TC:2025:137)], declaró esencialmente que la amnistía aprobada por la LOA pretende reducir las tensiones institucionales y políticas generadas por el proceso de independencia de Cataluña y facilitar un escenario de reconciliación”. Luxemburgo nos dice que el Tribunal Constitucional español declaró que la amnistía pretendía reducir las tensiones institucionales y políticas. ¿Por qué lo dijo nuestro altísimo tribunal? Pues porque no le van a enmendar la plana a quienes se arrogan la representación democrática de los ciudadanos, las Cortes generales. ¿Pero el Tribunal Constitucional no estaba pensado para proteger a los ciudadanos de los abusos de esos “representantes”? Pues sí, pero se les olvidó hace tiempo, y por eso España dejó de ser una democracia constitucional. Y eso es todo, amigos.

lunes, 13 de julio de 2026

Estambul

Hace dos semanas me desplacé a Estambul por motivos de trabajo. Tras concluir las actividades propias del congreso, dediqué las tardes a conocer la ciudad. Había escuchado muchos comentarios elogiosos de Estambul, pero no confío demasiado en las opiniones ajenas, porque mi perspectiva e intereses no suelen coincidir con los de la mayoría. 

En una ciudad de tanta importancia histórica sin duda vas a hallar un riquísimo patrimonio arquitectónico y, dada su ubicación geográfica, unos bellos paisajes naturales y urbanos. Y sí, es verdad, en Estambul es posible encontrar esa belleza que tantos destacan. La puesta de sol en el Bósforo contemplada desde los jardines anexos al palacio de Topkati fue quizá el momento más especial de mis largos paseos por Estambul. Allí, justo al lado del mar, un cantante turco amenizaba el ocaso interpretando con su guitarra canciones turcas. Lo hacía muy bien y con gusto hubiera permanecido más tiempo, pero había quedado con mis compañeros de fatigas para ver el partido de España contra Austria. Ubicada en los jardines que albergaron el hipódromo de Constantinopla, también destacaría la belleza exterior e interior de la mezquita azul, que resalta todavía más porque se puede contemplar desde lejos. Antes de visitar esta mezquita había topado con otras también muy impresionantes, pero me dio la impresión de que todas tienen una estructura muy similar y visitarlas pierde interés. Me llamó la atención la escasa importancia que dan a guardar silencio en su interior en contraste con la vigilancia estricta para aprobar la vestimenta de las mujeres y para evitar que nadie entre calzado al recinto. Para mí la religiosidad es incompatible con el ruido. De Santa Sofía puedo decir que la disfrutará aquel que sepa apreciar la emoción de estar en un edificio histórico en el que todavía es posible hallar vestigios de lo que en su día fue una gran iglesia cristiana. Su presente es decepcionante, por lo que no me atrevería a aconsejar su visita a todo el mundo. Sí destacaría la basílica de la cisterna (llamada así por ubicarse en una antigua basílica romana): un inmenso aljibe construido sobre columnas que refleja el genio romano. No me llamó la atención el gigantesco gran bazar de Estambul, un centro comercial abarrotado de callecitas que albergan tiendas, muchas de ellas no excesivamente originales, sin ningún valor arquitectónico. Además, dicen que su actividad está orientada a tomarle el pelo a los turistas con precios elevados. Más bonito y muchísimo más pequeño, es el bazar de las especias, en el que desemboqué por casualidad. Un lugar con encanto, pero tampoco lo destacaría como una maravilla de visita obligada. Finalmente, pude pasear por el histórico barrio de Balat, que se encuentra muy degradado. Allí se hallan algunas de las iglesias ortodoxas más importantes. Desgraciadamente, no pude verlas por dentro, así que me quedo con la opinión de un amigo que sí lo logró y me elogió la iglesia de los búlgaros y de San Esteban. También se suele destacar la catedral de San Jorge, que a mi amigo no le dio tiempo a ver. Fue una pena que no pudiera desplazarme al Estambul asiático, pero el último día cruzamos el Bósforo en un taxi para asistir a la cena de gala y por la ventanilla pude contemplar de noche la parte europea de Estambul (donde se hallan todos los lugares que he mencionado). La vista me pareció hermosísima y lamenté no haberla disfrutado con tiempo en un tranquilo barzoneo nocturno.

Hasta aquí mis impresiones de algunos lugares turísticos de Estambul que se consideran imperdibles. Decía que mis intereses y perspectiva no suelen ser los habituales. Puedo apreciar la monumentalidad de una ciudad, su patrimonio y belleza, pero una ciudad es mucho más que eso. Permanezco atento a los rostros de las gentes, a la forma en que se desplazan por la ciudad y organizan la vida colectiva, a las sensaciones intangibles. Por ejemplo, sé que mucha gente considerará que la monumentalidad y belleza de París no se puede comparar con Londres, pero para mí la capital inglesa tiene mucho más encanto que la francesa. Y también me he sentido muchísimo más cómodo en Berlín que en la decepcionante Múnich. No me resulta sencillo explicar las razones en algunos de estos casos, así que opino como en ocasiones Boyero comenta las películas en El País, es decir, transmitiendo mis sensaciones de entusiasmo, hastío o aburrimiento, incapaz a veces de dar razón de ello. Si sintonizas con la sensibilidad del crítico, puede interesarte su percepción. Así que si a alguno de ustedes les interesan mis impresiones, les puedo decir que Estambul, pese a su belleza, me ha parecido una ciudad poco interesante. Los turcos son gentes que no te miran ni con curiosidad ni con interés. Te toleran porque lo tienen que hacer, es posible que pensando que los infieles somos una fuente de ingresos. Quizá sea el lógico hastío de ver su ciudad poblada de turistas. El tráfico es insufrible y antipático. Es muy complicado cruzar ciertas calles y muchas aceras están deterioradas. La ciudad no se caracteriza por su limpieza: tiran los papeles al suelo, incluidos los muchísimos cigarrillos que se fuman. Afortunadamente, la presencia libre y abundante de los gatos mantiene las plagas bajo control. La expresión de los turcos en general es desagradable, y es muy evidente la posición de superioridad social de los varones frente a la mujer, como sucederá en cualquier otro país musulmán, y quizá más acusadamente. Puedo imaginar que mi paseo por la ciudad hubiera sido muy diferente en el caso de ser yo una mujer. No me hubiera sentido cómoda. En definitiva, aunque mi experiencia de estos días en Estambul ha sido estupenda por haber estado muy bien acompañado por los compañeros con los que acudí al congreso, la ciudad no ha sido para mí ese lugar mágico e inolvidable al que muchos se refieren. 


P.D. En la película "Los Fabelman", de Spielberg, muy recomendable, hay una escena en la que John Ford le da al protagonista dos consejos fabulosos para filmar paisajes: horizonte arriba o abajo, interesante; horizonte al medio, aburrido. Desde que lo escuché lo pongo en práctica al hacer las fotos. ¡Oigan, pues es verdad, John Ford tenía razón!

Rajoy, ¿racista, racial o sencillamente tonto?

Rajoy parece sentirse cómodo generando situaciones cómicas o polémicas, como esta última que ha provocado al afirmar que en la selección francesa no juegan franceses, evidentemente porque sus jugadores son negros -esto no lo dijo-. Claro que los futbolistas negros de Francia son franceses. ¿Les parece bien a los franceses que siendo una nación originariamente blanca terminen convirtiéndose en una nación negra, al menos en el fútbol? Pues eso es cosa suya. ¿A ustedes les da igual el color de la piel de nuestros futbolistas y su origen étnico? Pues que cada cual responda. Pero imaginemos que alguien respondiera que prefiere que los jugadores de España se apelliden García en lugar de Williams, y que además alguien dijera que siente más sintonía hacia aquellos futbolistas cuyo aspecto se asemeja más al de Rodri que al de un negro del Congo o a un indio piel roja. ¿Esa preferencia le convierte a uno en racista? Este es el auténtico meollo de la cuestión. ¿Acaso la raza no puede ser mencionada como un signo de identidad propio de una nación, al igual que determinadas costumbres? ¿Son las naciones indiferentes a su identidad racial? Yo creo que no, y no creo que realizar una afirmación en este sentido convierta a alguien en racista (quizá cabría calificar a esa persona como "racial"), aunque entiendo que genere un debate. En cualquier caso, no es un debate que favorezca a Feijóo ni a la selección española. Este es Rajoy, un personaje sobre el que ya saben mi opinión los lectores más fieles.

jueves, 28 de mayo de 2026

Una pequeña observación a lo escrito por Álvaro Nieto

Escribe Álvaro Nieto en The Objective que “nos gobierna una mafia” con el apoyo de 179 diputados y unas terminales mediáticas de propaganda que se esfuerzan por trasladar el mensaje de que “hay una conspiración de la extrema derecha para tumbar a un gobierno legítimo”. Su conclusión, sin embargo, es optimista, porque afirma que “a pesar de todo el destrozo que lleva haciendo [Sánchez] durante ocho años, la realidad es que la democracia está funcionando. Los malos están acorralados y la mafia va camino de ser desarticulada”. Al leer esto he sentido la necesidad de hacer una precisión: no, la democracia no está funcionando en absoluto, puesto que el pueblo español está siendo amordazado por unos políticos sin vergüenza ni principios que no están dispuestos a permitir que pueda haber elecciones cuando la excepcionalidad de la situación lo demanda. Lo que está funcionando es el Estado de Derecho, pero conviene advertir que su funcionamiento se basa en el coraje de algunos funcionarios que, pese a las presiones, están cumpliendo con su deber. Se trata de unos hombres y mujeres de honor que merecen un monumento por su comportamiento ejemplar. Sin estos jueces, policías y guardias civiles que están cumpliendo rectamente con su obligación, Sánchez y el PSOE cómplice habrían acabado con el Estado de Derecho. Y ello me lleva a formular una pregunta para la cual tengo clara la respuesta: ¿cuál es la base del Estado de Derecho, las leyes o los jueces? Sin ninguna duda los jueces son los verdaderos señores del Derecho, la garantía frente a la arbitrariedad que, desgraciadamente, muchas veces viene del poder legislativo, como estamos viendo. Pensemos en ello, porque es fundamental garantizar la independencia del poder judicial y algo más: revalorizar la importancia del honor, de la integridad, como fundamento para el buen funcionamiento de las instituciones. Llevamos demasiado tiempo burlándonos del honor, tolerando espectáculos televisivos repugnantes en los que gentuza vende su intimidad por dinero. Nuestros jóvenes deben ver en estos guardias civiles abnegados un modelo a seguir, y no aspirar a superar un casting putrefacto para entrar en “La isla de las tentaciones” o en cualquiera de esas basuras televisivas.

Completando el cuadro de Juan Manuel de Prada

En su excelente artículo, publicado en ABC, titulado “Zapatero, referente del progresismo”, Juan Manuel de Prada recuerda algunos “logros” de Zapatero que deberían avergonzar a todos esos paniaguados que repiten mecánicamente que fue referente moral de la izquierda. Hace dos días, me limité a mencionar que Zapatero arruinó a España y la dividió, casi nada... Dejé en el cajón muchas cosas, entre ellas el impulso a la reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña. De Prada hace muy bien en recordar algunas cosas que hizo Zapatero que no parecen casar demasiado bien con los postulados de la izquierda. Citemos al gran escritor, y luego añadiré algo que podría haber incluido:

Porque fue Zapatero, no lo olvidemos, quien impulsó la reforma oprobiosa del artículo 135 del bodrio constitucional, privilegiando los intereses de los mercados financieros a las necesidades sociales de los españoles y poniendo la economía nacional al servicio del capital especulativo. Fue Zapatero quien abarató el despido hasta los veinte días por año trabajado, cuando la empresa alega causas económicas; y quien generalizó las indemnizaciones por despido improcedente de treinta y tres días por año trabajado. Fue Zapatero quien retrasó la edad de jubilación hasta los 67 años. Fue Zapatero quien aprobó los llamados 'desahucios exprés', anteponiendo las exigencias de la banca a las necesidades de las familias más necesitadas (a las que, para compensar, brindó 'divorcio exprés' y aborto a mansalva). Fue Zapatero quien incrementó los tipos del IVA, que –por gravar el consumo por igual, sin atender a la renta– daña especialmente a los trabajadores con menores ingresos. Fue Zapatero quien redujo drásticamente la inversión pública en sanidad y educación, así como en obra pública. Fue Zapatero quien prosiguió la tarea emprendida por sus predecesores de privatización de empresas públicas. Fue Zapatero quien 'liberalizó' los horarios comerciales, beneficiando a las grandes cadenas y hundiendo al pequeño comercio. Fue Zapatero, en fin, quien liquidó las cajas de ahorro y desmanteló sus obras sociales, imponiendo su 'bancarización' obligatoria, después de que estas instituciones beneméritas, concebidas para fomentar el ahorro y la inversión social, fueran parasitadas por políticos sin escrúpulos que las utilizaron para sus chanchullos inmobiliarios. Todas estas medidas 'progresistas' al servicio de la plutocracia las ejecutó Zapatero haciendo muchos aspavientos y mohínes de contrariedad, muchos dengues de damisela contrariada, como si le doliesen en el alma, demostrando que era un soberbio fingidor, como ha vuelto a demostrarlo desde que empezó a rumorearse que estaba involucrado en el rescate de Plus Ultra. Pero ese rescate no es más que el comienzo del inicio del principio de la letrina en la que chapoteaba”.

En efecto, todo esto lo hizo el gran referente moral de la izquierda. Y más cosas. Una muy importante que olvida De Prada fue que Zapatero, silentes lectores, fue quien impulsó el plan Bolonia que ha consolidado la degradación de la Universidad española acortando la duración de los estudios y permitiendo planes de estudios de todo pelaje. Con ello abrió la puerta a la mercantilización de los estudios superiores con la proliferación de guarrimasters de toda clase. Tampoco de esto se acuerda la progresía.

miércoles, 27 de mayo de 2026

El auto del juez Pedraz es enormemente grave para Sánchez y el PSOE

Estoy leyendo el auto del juez Pedraz, por el que se han personado en la sede del PSOE agentes de la UCO y les aseguro que no tiene desperdicio. Quería copiar y pegar algún párrafo, especialmente aquel que destaca que durante los días de "reflexión" que se tomó Sánchez para decidir si seguía o no como presidente, se celebró una reunión en Ferraz entre los integrantes de la trama. Dicha reunión, señala el juez, marcó "un punto de inflexión en lo que respecta a la actividad investigada". A partir de este momento ponen en marcha iniciativas para influir en procedimientos judiciales, y se citan las palabras de Pérez Dolset en una reunión mantenida con Leire Díez y el Fiscal Stampa, en la que dice Dolset que el presidente dijo que se limpie todo, a lo que añade Leire, "límpiese" y remacha Dolset "límpiese sin límite".

Al principio del auto se indica que los hechos investigados podrían ser constitutivos de casi diez delitos, entre ellos organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, prevaricación o delito contra las instituciones del Estado. Aquí ya aparece Sánchez claramente aludido. La pregunta es si Leire Díez y Santos Cerdán eligen ser José Barrionuevo o Víctor de Aldama. Sánchez está seriamente amenazado. Mucho cuidado, porque este hombre es capaz de todo.

martes, 26 de mayo de 2026

Un breve apunte sobre la huelga en la enseñanza pública valenciana

En la huelga de profesores de la enseñanza pública que se está desarrollando en la Comunidad Valenciana se observa que las pancartas y consignas que se corean son todas en valenciano. Sin duda que hay carencias en la educación pública, pero no se puede obviar que la educación pública valenciana tiene un clarísimo sesgo ideológico que la mayor parte de la población no comparte. Por eso, los padres tienen que indagar con mucho cuidado cuál es el colegio o instituto público en el que conviene matricular a los hijos. Lo digo claramente: no soy partidario de la enseñanza en valenciano, y tampoco en inglés. Esa obsesión por que los niños salgan hablando dos o tres idiomas me parece un error. Lo importante es que se expresen perfectamente en español. A partir de ahí, el inglés y el valenciano pueden tener cabida como asignaturas. Sé que con ello no se respeta que valenciano y castellano son los dos idiomas oficiales de la Comunidad Valenciana, pero estoy hablando de lo que pienso que es mejor para nuestros hijos, no de lo políticamente correcto.

lunes, 25 de mayo de 2026

La corrupción de Zapatero y la última bala de Sánchez

Los indicios que se acumulan contra Zapatero son tan contundentes que lo más probable es que, más pronto que tarde, termine en prisión. El apoyo que le dio Sánchez en la sesión de control al Gobierno deja patente que es consciente de que los indicios contra Zapatero lo son también contra el Gobierno, puesto que fue quien autorizó el rescate de la compañía PLUS ULTRA. Es patético ver a los socialistas lanzar balones fuera. Se comportan como una secta. ¿No hay ningún diputado socialista con la dignidad necesaria para decir que estos indicios son más que suficientes para decir “basta”? Pues no, ya ven. Ni un solo diputado es capaz de desmarcarse del argumentario socialista.

Algunos no reconocen a Zapatero en esta trama de negocios sucios. Tenían la imagen de un “referente moral”, de alguien desprendido y movido por grandes ideales como su alianza de civilizaciones basada en su optimismo antropológico. A mí no ha sorprendido absolutamente nada, porque ese afán crematístico es coherente con la obsesión por el poder, que es una manifestación de egocentrismo. Suele ser habitual que los egocéntricos narcisistas sean víctimas de una tendencia desordenada a todo lo que para ellos representa el poder, incluido el dinero. Y Zapatero es un egocéntrico. Lo sé por una anécdota reveladora que narra Antonio Muñoz Molina en el libro “Todo lo que era sólido” y que ya comenté en el blog. Merece la pena citarla de nuevo. Sucedió en una visita al palacio de la Moncloa de tres o cuatro directores de centros del Instituto Cervantes entre los que se encontraba Muñoz Molina. Zapatero les enseñó el palacio y cuando llegó a la sala de reuniones del Consejo de Ministros apoyó las manos en el sillón de presidencia y dijo: “Éste es el sitio más especial del palacio. Cuando te sientas aquí es cuando tocas de verdad el poder” (pág. 31). Como comenté en su día, detrás de esa frase hay un niño egocéntrico engolosinado con el poder.

No me hacía falta ninguno de los indicios que estamos conociendo para saber que Zapatero era un corrupto. Para mí, incurre en corrupción todo político que en lugar de buscar el bien común orienta la acción política en su propio interés partidista, puesto que se desvía del fin propio de la política. Todavía es más grave si busca la división social, el enfrentamiento. Eso es lo que ha caracterizado la política de Zapatero, y también de Sánchez. Un verdadero crimen político. Me produce bochorno ver a muchos comentaristas y políticos ensalzar la figura de Zapatero destacando la aprobación de la ley del matrimonio homosexual y no sé qué otras medidas más. Lo cierto es que arruinó a España en lo económico, lo que llevó a unos recortes brutales (sueldo de funcionarios y pensiones), y desempolvó la división que condujo a la Guerra Civil.

La putrefacción en torno a todo lo que rodea al PSOE es tal que seguramente Sánchez, que hoy ha dicho que hay que seguir adelante, como si no pasara nada, se acerca a jugar la última carta: la defensa de un programa de reforma constitucional basado en una República que haga de España un Estado plurinacional. Pablo Iglesias se lo reclamó hace unos días. Lo mismo acaba de hacer Otegui. Esa plurinacionalidad republicana puede ser -pensará Sánchez- el cemento capaz de unir a los partidos que le apoyan y galvanizar una reacción de los votantes progresistas y nacionalistas. Hay periodistas como Soto Ivars o José Antonio Zarzalejos que dicen claramente que esta es la última baza de Sánchez: la ruptura. Estoy de acuerdo en que puede tenerlo presente como último recurso, pero dudo mucho que se lance por ese camino. Llega tarde, pues es evidente que sólo podría interpretarse como una cortina de humo frente a la corrupción y terminaría por destrozar al PSOE. Pero veremos…

lunes, 18 de mayo de 2026

Andalucía confirma la fuerza berroqueña de la derecha

Una lectura superficial de los resultados electorales en Andalucía conduciría a pensar que el PP, que es el que más escaños ha perdido, ha fracasado en su objetivo de poder gobernar sin depender de Vox. Es verdad. También se podría destacar el pésimo resultado del PSOE, puesto que ha perdido dos escaños estando en la oposición y siendo la alternativa de gobierno a Moreno Bonilla. También es verdad. No menos interesante es comprobar que en Andalucía muchos votantes de derechas no han creído que fuera una buena idea concentrar el voto en el PP, de ahí que Vox haya subido y SALF haya obtenido más de cien mil votos, quizá uno de los datos más relevantes y menos visibles, puesto que se ha quedado sin representación. También es verdad. Muy interesante es el ascenso de Adelante Andalucía, un partido de izquierda que se autocalifica de “soberanista”, una pieza más a sumar en el proyecto de aglutinar esas izquierdas soberanistas que Rufián pretende liderar.

Pero siendo cierto todo lo anterior, para mí lo más relevante es que con una movilización clara del votante de izquierda el resultado es una mayoría solidísima del PP y Vox, y el hundimiento del PSOE. Si se dejan a un lado las expectativas generadas por las encuestas, el resultado, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una comunidad en la que la izquierda tenía su principal granero de votos, muestra claramente que Feijóo, en circunstancias normales, debería ser el próximo presidente.

martes, 5 de mayo de 2026

"Amarga Navidad" y "Calle Málaga"

Entre las últimas películas que he ido a ver al cine con mi mujer, “Amarga Navidad”, de Almodóvar, nos ha defraudado por completo. No sé si la historia es poco interesante, poco creíble o, quizá, esté mal contada y no demasiado bien interpretada (no me convence Bárbara Lennie). Lo cierto es que coincidimos con la dura crítica de Boyero a la película.

En el otro extremo está “Calle Málaga”, que nos ha encantado. Una historia magníficamente contada y primorosamente interpretada por Carmen Maura, grandísima actriz. Borda su personaje, una octogenaria que vive feliz y tranquila en su barrio de Tánger hasta que su hija viene de Madrid y le genera un problema de forma totalmente injusta. El conflicto intergeneracional y la decisión de vivir hasta el último día con ilusión y ejerciendo la libertad es el mensaje sobre el que esta película invita a reflexionar. Totalmente recomendable.

lunes, 4 de mayo de 2026

"Reconciliación", de Juan Carlos I

Hace unas semanas leí el libro del rey Juan Carlos I, “Reconciliación”. Está escrito con frase corta, concisa y clara, lo que permite una lectura ágil y amena. Me ha gustado mucho desde esta perspectiva formal, y no me sorprende que haya sido premiado en Francia. En cuanto a su contenido, no revela demasiados datos sobre acontecimientos históricos relevantes que hasta ahora no se conocieran. Explica con cierto detenimiento su actuación durante el golpe de Estado del 23-F, y no duda en calificar de “traidor” a Alfonso Armada cuando Adolfo Suárez, desconocedor del verdadero papel que Armada había jugado -pensó que había evitado que Tejero siguiera adelante con el golpe-, lo alabó ante el rey, quien tuvo que sacar a Suárez de su error.

El rey dedica el libro a contar su vida y a justificarse y alabar su trayectoria personal. Como era de esperar, destaca lo beneficiosa que es la monarquía para España citando ejemplos de actuaciones suyas que ayudaron a resolver crisis diplomáticas. No reconoce grandes errores y pasa de puntillas o guarda silencio sobre sus escándalos de faldas pagados con dinero público. Con la frase “no soy un santo” pretende dejar zanjado el asunto. Lo sabemos, Majestad, lo sabemos. 

Cabe señalar el profundo malestar o incluso rencor que se percibe hacia su hijo, el rey Felipe VI, claramente expresado en varios pasajes. Pese a reconocer su capacidad y alabar su actuación al frente de sus responsabilidades como jefe del Estado, le reprocha que haya reducido la familia real a él, la reina y sus hijas. Y, por supuesto, el trato que le está dispensando, su distanciamiento y frialdad. Quizá el título del libro, "Reconciliación", no sólo pretenda aludir a la Transición... Especialmente duro se muestra con Felipe cuando narra la forma en la que el rey privó a su hermana, la infanta Cristina, del título de duquesa de Palma. Por supuesto, muestra su malestar por no poder regresar a su casa en la Zarzuela y reiteradamente alaba a la reina Sofía, que el lector puede colegir que no le dirige la palabra, y con la que se siente en deuda. Esperaba leer que se casó por razones de Estado y que nunca había estado enamorado de ella. Pero no es así. En ningún momento da a entender que fue un matrimonio sin amor. Curiosamente, sobre la elección de los maridos de sus hijas y de la reina Letizia no dice prácticamente nada. No hay ninguna referencia a lo sucedido, por ejemplo, con Eva Sanum, que estuvo a punto de convertirse en la futura reina de España.

Mención especial merece el trato que le dispensa a la figura de Franco. Conocía el profundo respeto que tenía hacia él antes de leer el libro. Sin duda, ese respeto no sólo se ha mantenido incólume, sino que queda reflejada una profunda e indisimulada admiración hacia su sabiduría política. Ha pretendido conciliar dicho respeto con la lealtad a su padre, de quien escribe con profundísima admiración y enorme cariño. 

Aunque es consciente de su responsabilidad, la abdicación le ha dado cierto margen para expresar con claridad lo que para él constituye el gran peligro para España, los nacionalismos, especialmente el catalán, que siempre destaca que era el que más le preocupaba. No hay ninguna palabra de alabanza hacia Jordi Pujol. Da la impresión de que Juan Carlos tiene muy presente que Franco sólo le pidió antes de morir que mantuviera la unidad de España, y yo diría que lamenta no haber sido capaz de frenar la deriva independentista, si bien su margen de actuación era muy pequeño. Tampoco se esconde a la hora de dejar patente su opinión negativa sobre los políticos actuales, que le generan una honda preocupación.

En definitiva, aconsejo la lectura del libro. Si alguien esperaba encontrar más detalles, conviene no olvidar que tan importante es lo que una persona cuenta como lo que ha decidido no contar. El rey Juan Carlos I desempeñó un papel crucial en la historia de España y sólo por todas las personas y vivencias que jalonan su biografía merece la pena embarcarse en esta amenísima lectura.

viernes, 17 de abril de 2026

El "antitrumpismo" de Sánchez no es patriotismo

Cualquier persona sensata está en contra de la tiranía iraní que se cobra la vida de inocentes y discrimina a las mujeres. Igualmente, podemos estar de acuerdo en que la condena de este régimen no debe traducirse en un ataque militar que suponga comenzar una guerra despreciando el Derecho internacional, por muy criticable que sea su articulación institucional. Posicionarse en contra de la guerra de Irán y no plegarse a las exigencias de alguien como Trump, cuyas declaraciones y comportamientos hacen dudar incluso de su salud mental, es totalmente lógico. Y así lo ha hecho el Papa, demostrando un valor digno de encomio, pero también líderes europeos como Starmer, Macron o la propia Meloni, quien no ha dudado en marcar distancias con el presidente de Estados Unidos, pese a que pasaba por ser una fiel aliada. También lo ha hecho Sánchez, pero su sobreactuación, lejos de servir para elogiar su postura, refleja falta de patriotismo.

A Sánchez no le ha bastado con criticar a Trump y desmarcarse de sus políticas. Pretende significarse como un destacado representante del “antitrumpismo”, lo cual no beneficia a España, sino a él, porque cualquier aspiración electoral que tenga pasa por polarizar políticamente al país para identificar al PP y a Vox con las políticas de la derecha reaccionaria, sobre todo si Vox no se desmarca claramente de Trump. Desde el punto de vista de los riesgos para la seguridad de España, el apoyo de Estados Unidos a Marruecos es preocupante. Y adquirir el estatus de “enemigo” de los Estados Unidos no creo que nos beneficie económicamente -pese al paraguas de la UE-, puesto que la balanza comercial con aquel país es claramente deficitaria, sobre todo debido a las importaciones de petróleo (consúltenlo y verán). De seguir tensando las relaciones con los Estados Unidos muchos otros productos pueden verse afectados. No hay que llevar la oposición a las decisiones de Trump a un punto que nos haga perder la posibilidad de restaurar la alianza con este país, porque Trump dejará de ser presidente más pronto que tarde.

La alianza con China incide en esta sobreactuación sumamente arriesgada. Está muy bien mantener buenas relaciones con China, sobre todo desde el punto de vista económico, pero de ahí a afirmar esa estupidez de “estar en el lado bueno de la Historia”, presentándose como un aliado estratégico del gigante asiático, hay mucho trecho. No creo que políticamente China sea un país digno de alabanza. Sánchez se siente cómodo con un Estado que invadió el Tíbet generando desde entonces una auténtica limpieza étnica. Nadie habla de esta realidad terrible y tremenda, porque los tibetanos son un pueblo pacífico que no busca su libertad con violencia y terrorismo. Incluso el Dalai Lama se ha mostrado interesado en lograr la autonomía para su patria dentro de China. ¿Qué dice Sánchez de todo esto? Le da igual, porque a Sánchez sólo le importa él, y eso no es ser patriota, más bien todo lo contrario.

jueves, 16 de abril de 2026

¿Por qué no regresa José Tomás?

Algunas de las imágenes de la faena de Morante de la Puebla en su regreso a los ruedos en Sevilla, ante la presencia de Juan Carlos I, son impresionantes. Destaco ese momento en que toreando con el capote el toro no embiste y el torero se queda completamente quieto durante unos segundos, esperando con paciencia y valor que el toro retome su embestida, cosa que hizo. No he visto cosa igual, aunque debo confesar que no soy ningún experto en toros. 

Pocos días antes de su reaparición, decía Morante que, pese a que estaba mal que fuera él quien lo dijera, regresaba porque hacía falta. Por supuesto, cualquier gran artista enriquece ofreciendo su arte, por lo que no pude evitar acordarme de José Tomás. ¿Cómo es posible que no le tiente volver a torear y competir por el trono que actualmente ocupa Morante en solitario como única gran figura? Se dice que Morante es el mejor torero de la historia. No soy quien para juzgar, pero creo que se agradecería muchísimo el regreso a los ruedos de José Tomás. No sé nada de su vida, por lo que quizá esté pidiendo un imposible.

viernes, 27 de marzo de 2026

La erosión del nosotros

Este es el título del libro que acabo de publicar junto a otros compañeros. En él escribo sobre la recuperación de la concordia en España. Si les interesa, pueden descargarlo aquí: https://atelieropenaccess.com/products/la-erosion-del-nosotros-estudios-sobre-el-deterioro-de-la-vida-colectiva-en-la-espana-contemporanea

jueves, 26 de marzo de 2026

Ya empezamos a ver las consecuencias de legalizar la eutanasia

En 2020 mostré en el blog mi preocupación ante la despenalización de la eutanasia que se preparaba y que finalmente se aprobó. Esta misma tarde se va a aplicar la eutanasia a una chica de 25 años que, al parecer, lleva una vida marcada por un intenso sufrimiento. Debido a ello, intentó suicidarse, pero fracasó en el intento y quedó paralítica, lo cual también le provoca fuertes dolores. Además, parece que abusaron de ella sexualmente. Todo ello sin duda le ha dejado secuelas psicológicas, aunque sería muy arriesgado, dada su edad, decir que son irreversibles.

No dudo del sufrimiento de esta chica y de su sincero deseo de morir, pero la cuestión que debemos plantearnos es si la compasión que se pueda sentir por ella debe traducirse en ayudarle a satisfacer su deseo de morir. Una sociedad puede ayudar a una persona que sufre de muy diversas formas. Quitar la vida es una acción extrema que sólo debería reservarse para situaciones absolutamente irreversibles en procesos terminales, que es lo que sucede con los cuidados paliativos. Fuera de esas situaciones, acabar con la vida de una chica de 25 años me parece una temeridad que, además, puede provocar que muchos jóvenes que no le ven sentido a la vida lo encuentren en la lucha por lograr la propia muerte.

Con la autorización de esta eutanasia se va a abrir la puerta a la “pendiente resbaladiza”. Ya verán como empezamos a conocer más casos de gente que quiere morir, porque la vida es dura y, en algunos casos, durísima. Pero el sufrimiento hace que el ser humano pueda dar lo mejor de sí mismo si le mira a los ojos  y comprende su sentido, como enseñó Víctor Frankl.

lunes, 16 de marzo de 2026

La energía que fluye del pasado

En sus comienzos, la fotografía retrataba personas o situaciones de una forma bastante aséptica, incluso a veces sorprenden esos rostros severos de nuestros antepasados captados por la cámara. Conforme fue evolucionando la tecnología y se pudieron comprar cámaras fotográficas, se ampliaron los momentos y situaciones que se fotografiaban: celebraciones, fiestas, excursiones campestres, etc. La llegada de los smartphones ha supuesto una auténtica revolución: se puede fotografiar y grabar en video todo prácticamente sin ningún límite. Pero, salvo excepciones, lo habitual es que inmortalicemos situaciones agradables, y cuando repasamos fotografías podemos llegar a pensar que el recuerdo amargo que guardamos en la memoria de aquella situación o de aquellos años bien podría ser una exageración a la vista de los rostros sonrientes que allí contemplamos. Pero lo verdaderamente interesante es darnos cuenta de que si podemos reinterpretar el pasado es porque este sigue operando en el presente y, por tanto, también en el futuro.

Evidentemente, los hechos pasados, en lo que respecta a su acontecer fáctico, son inamovibles. Lo importante desde el punto de vista de la vida humana es el significado que atribuimos a las acciones pasadas, porque toda acción requiere una explicación, en el caso de que haya sido realizada por un tercero, o una justificación, si somos nosotros los autores. Centrémonos en nosotros. ¿Qué razón nos condujo a actuar de una determinada manera? La vida nos exige actuar y solo posteriormente nos damos cuenta de todas las posibilidades de actuación que se nos abrían y que en aquel momento fuimos incapaces de ver. Lo descubrimos tal vez muchos años más tarde, como consecuencia de lo que nos enseña la experiencia de la vida, o quizá como resultado de una conversación con alguien que nos lo muestra.

Si podemos reinterpretar el pasado es porque sigue vivo, opera, es decir, tiene la energía que le otorga la acción. Ya me he referido en el blog a cómo los budistas destacan el poder -la energía- del “karma” presente en toda acción completa (esta requiere intención, ejecución, resultado y valoración del resultado), pero también lo vemos en el cristianismo cuando nos arrepentimos de nuestras acciones. Ese arrepentimiento tiene el poder de transformar la vida. Por ello, es certerísima la frase con la que se ampliaba la última petición del Padrenuestro “y líbranos del mal” en la liturgia romana. Como recuerda Benedicto XVI en su libro Jesús de Nazaret (p. 204), la fórmula dice así: “Líbranos, Señor, de todos los males, pasados, presentes y futuros. Por la intercesión … de todos los santos danos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación”. Obsérvese que se pide que se nos libre no sólo de los males presentes y futuros, sino también de los pasados. Esto sólo se explica porque el pasado es fuerza viva, energía que fluye debido al inagotable sentido que podemos captar conforme avanza nuestro conocimiento de cualquier realidad pretérita. Y cuando esa realidad se manifiesta en un texto, que es signo de una manifestación del espíritu humano, la hermenéutica ha sabido ver que todo texto -si refleja la vida humana- encierra toda una fuente de significado que se va desvelando con el paso del tiempo, puesto que la reinterpretación es consustancial al aumento de nuestra comprensión.

Esto es lo que tiene ponerse a pensar. Comienzas dándote cuenta de las trampas de las fotografías y terminas viendo cuánta razón tiene la hermenéutica…